Niñas de Morelos sobreviven entre abandono, cárcel y calle

Discriminación
Por Héctor Raúl González

| 13:43 // 27 Junio, 2017

A diferencia de los hombres, no tienen ayuda del gobierno para reintegrarse al trabajo; siete de cada 10 delinquieron inducidas por sus parejas; sólo una de cada 20 entra a la universidad y ocho de cada 10 fueron víctimas de violencia sexual

Cuernavaca, Morelos.- La violencia de género que padecen las mujeres en México alcanza a una de las poblaciones más vulnerables: las niñas y adolescentes encarceladas.

“La violencia que existe contra las mujeres y que hace que sigamos los mandatos, los roles, los estereotipos es en gran parte fundamental para que estas adolescentes en este momento se encuentren en la situación de vulnerabilidad y en conflicto con la ley como están”, dijo Fabiola Erreguín, coordinadora de la Unidad de Igualdad de Género del Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes (TUJA) de Morelos.

De acuerdo con las estadísticas de este Tribunal, ocho de cada 10 niñas que ingresan al Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA, como llaman las autoridades a la cárcel para menores de edad) son abandonadas por su familia.

“Ocho de cada 10 han sido abandonadas por su familia, esta cifra es muy importante, porque lo que nos dice es que de cada 10 niñas que entran, ocho son completamente abandonadas por la familia, no tienen visitas, no tienen apoyo de ningún tipo”, dijo Erreguín.

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CEMPLA.

Pero la vulnerabilidad que padecen persiste más allá de la fecha en que son liberadas tras cumplir su sentencia, pues sólo tres de cada 10 regresan a su núcleo familiar.

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El resto sale de la cárcel a vivir en la calle.

“Tres de cada 10 van a tener el apoyo familiar al salir, el resto prácticamente regresa en situación de calle, no hay un espacio, no hay condiciones de seguridad para que ellas regresen y pues tampoco hay un espacio por parte del gobierno para que ellas tengan una casa de medio camino, a diferencia de los varones”, dijo.

La casa de medio camino es un espacio recientemente construido por el gobierno del estado en el que los jóvenes que salen de prisión tras cumplir su condena pueden vivir y aprender oficios.

Además, 95 por ciento de las niñas y adolescentes que son recluidas viven en situación de pobreza extrema.

Siete de cada 10 cometieron delitos inducidas por sus parejas.

Sólo una de cada 20 ingresa a la educación universitaria y ocho de cada 10 fueron víctimas de violencia sexual.

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