Acapulco es más que playas y vida nocturna, es un encuentro con emociones fuertes donde, si eres amante de las experiencias extremas y excitantes, el bungy será tu mejor aliado.

El brinco bungy, es sinónimo de un ritual que practicaban unos aborígenes en la isla Vanuatu, éste consistía en lanzarse por medio de raíces y enredaderas para demostrar su hombría y así poder llegar a la mayoría de edad. Fue así como se inspiraron en poner esta actividad en el puerto, bautizándola como Torre Paradise Bungy Acapulco.

La torre bungy fue construida en 1999 con la finalidad de promover un poco más lo que era Acapulco turísticamente hablando, además de llamar la atención de los turistas, se buscaba practicar el deporte extremo y generar ingresos para el puerto.  

La idea de construir este sitio fue hecha por  el anterior gerente llamado José Ramón, quien al hacer un viaje por Nueva Zelanda, encontró este ritual y dentro de la travesía obtuvo contacto con AJ Hackett, inventor del rito en ese país, logrando traer al puerto la brillante idea que enseguida fue llevada a cabo.

El bungy es una torre de cincuenta metros de altura, desde la plataforma hasta tocar la alberca, aquí se llevan a cabo saltos de diferente estilo como son personal, doble, triple. Cada uno tiene distintos costos, oscilando entre 600 y  800 pesos  por persona.

La función de esta vía de aventura se basa en  lanzarse hacia el vacío por medio de una liga, la cual consiste en estirar y rebotar para hacer el efecto del salto sin tocar la alberca que se encuentra en la parte baja de la torre, además del lanzamiento, se puede admirar la vista de la bahía de Acapulco, en sus diferentes tiempos (mañana, tarde y noche).

El impacto del bungy en sus inicios fue buena, debido a que en aquel entonces se lanzaban alrededor de 60 personas al día y los fines de semana entre 150 -160 personas.

Para quienes gusten realizar este deporte, las medidas de seguridad que tiene el bungy son confiables; desde la recepción se firma una responsiva donde se cuestionan aspectos de salud y estado físico, al responder que cuentan con algún problema de éstos, no se otorga el derecho a brincar.

Además, al saltar, el cliente cuenta con dos seguros, el primero es sujetarlo a los tobillos que es el amarre principal y el segundo es de arnés de cintura, el cual consta principalmente de un cinturón con aros en la parte superior del muslo para una correcta sujeción en caso de caídas. En los requisitos, cualquier persona que tenga más de 40 kilos puede brincar.

La operación del bungy cuenta con cuatro personas, dos situados en la plataforma, es decir, al momento de que el cliente está por brincar, ellos se encuentran a su lado animándolos y tranquilizándolos; una persona grabando el espectáculo  y por último, otra más en la parte de abajo, en la zona de recuperación.

Por ende, el impacto que tiene el bungy en Acapulco ha logrado que muchos turistas a nivel nacional e internacional, así como locales y famosos se lancen al vacío y disfruten de esta experiencia divertida y extrema.  Paradaise Bungy se ubica en Costera Miguel Alemán, a la altura de la playa condesa.

El bungy se encuentra abierto los 365 días del año, de lunes a domingo desde las 11:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche.

Y tú... ¿Te atreverías a lanzarte?