Aunque el espectro cultural y calidad artística de Acapulco aumenta año con año, el Fuerte de San Diego sigue siendo el monumento histórico más importante del puerto, además de un referente en las costas del Pacífico mexicano.

Conocido como la fortaleza marítima más importante a todo lo largo del océano Pacífico, el Fuerte de San Diego forma parte esencial de la fisonomía e historia de Acapulco, destacando por la forma de un pentágono irregular, un diseño arquitectónico creado por el ingeniero holandés Adrián Boot, quien participó en proyectos para la defensa de San Juan de Ulúa y en la realización de algunas obras hidráulicas para el desagüe del valle de México.

En sus orígenes, alrededor de 1615, los conquistadores, alarmados por los ataques de los piratas, ordenaron la construcción de un fuerte,  bautizándolo San Diego en honor del santo patrón del virrey, terminando sus últimos detalles el cuatro de febrero de 1617.

Éste formó parte de la política de la corona española para crear una estructura de defensa a lo largo de sus posesiones en todo el litoral del océano Pacífico. El “Fuerte” intentaba proteger a los galeones que arribaban al puerto de Acapulco al final de su viaje de "tornavuelta" desde Manila.

A pesar de que el monumento fue construido por un experimentado ingeniero, la fortaleza tenía defectos arquitectónicos, el cual se derrumbó por un temblor de alta magnitud, ocurrido el dos de abril de 1776; fue así como en el mismo año, el Fuerte de San Diego fue remozado por el ingeniero Miguel Constanzó, creando una explanada pentagonal con cinco baluartes y tapizada totalmente con piedra, dándole paso a su atractivo nombre, bautizado por locales como la tortuga del pacífico. Para 1783, la obra concluida tenía cabida para dos mil hombres con víveres y agua potable para todo el año; más tarde se convirtió en convento, hospital, cárcel y sede de reseñas internacionales de cine y lugar para recibir a personajes destacados.

La existencia y operación del Fuerte de San Diego ha sido relevante para la historia nacional, ya que además de proteger a la población que vivía en el puerto, fue puente para la comunicación y el intercambio comercial entre la Nueva España y otros países de América y de Europa con el lejano oriente.

Posteriormente, en febrero de 1811 pusieron a prueba la eficacia defensiva del fuerte, cuando en la guerra de Independencia, Don José María Morelos y Pavón y su ejército intentaron tomarlo, pero no fue así. Dos años más tarde, luego de una brillante campaña militar que dio a los insurgentes el control de casi todo el sur del país, emprendieron un nuevo ataque al puerto y su castillo; las acciones comenzaron el seis de abril de 1813 y concluyeron el 20 de agosto del mismo año, al entregar la plaza al coronel realista Pedro Vélez, previa obtención de condiciones tan honrosas que llevarían al Siervo de la Nación a brindar por una España hermana, pero no dominadora de América.

En 1933 el presidente Abelardo Rodríguez lo declaró monumento nacional y desde el 24 de abril de 1986 es conocido como el Museo Histórico Fuerte De San Diego, el cual cuenta con 12 salas de exhibición permanente y una sala de exposiciones temporales, a través de las cuales se muestra los momentos más importantes de la historia del estado de Guerrero, así como los hechos relacionados con esta sede tan significativa, entre los que destacan: la política de defensa de la corona española, los asentamientos prehispánicos de Acapulco y los grupos étnicos al momento de la conquista, la importancia de la Nueva España detrás de la expansión de nuevos territorios, el descubrimiento de la ruta de Acapulco-Manila-Acapulco, el intercambio comercial de la época, la piratería en las costas americanas, entre otros.

Además, el museo cuenta con otras recomendaciones que no puedes perderte, por ejemplo, conocer la carroza real, los  mascarones del siglo 18, objetos de porcelana con personajes chinos del siglo 18,  la maqueta del Navío San Pedro, sedas y bordados, la porcelana china, los kimonos de seda y monedas chinas,  la cocina y la capilla del Fuerte.

También, se encuentran disponibles los servicios múltiples como tienda de libros y artesanías, auditorio, un departamento de servicios educativos encargado de ofrecer visitas guiadas y talleres, estacionamiento y áreas verdes que brindan al visitante las especies propias del bosque tropical y sobretodo una magnífica vista al puerto de abrigo y a la incomparable bahía de Santa Lucía.

El museo está ubicado en Avenida Costera Miguel Alemán, Calle Hornitos s/n, Colonia Centro (en el perímetro del barrio histórico de Petaquillas), abierto al público en general de martes a domingo de 9:30 de la mañana a 6:30 de la tarde.

De martes a sábado el costo de admisión es de 52 pesos por persona, mientras que los domingos la entrada es gratuita.

Las personas que cuenten con credencial del INSEN, así como estudiantes con credencial vigente y niños menores de 12 años pueden entrar gratuitamente cualquier día de la semana.

¡No olvides visitar el Museo Histórico Fuerte de San Diego, sólo aquí, en Acapulco!