México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó este jueves 26 de marzo, que propuso en la Cumbre Virtual de Líderes del Grupo de los 20 (G20), que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) controle el comercio de medicamentos para el coronavirus COVID-19 y así evitar el "acaparamiento" de quienes tienen más recursos económicas.

Durante su conferencia de prensa matutina, el mandatario nacional señaló que las grandes potencias tienen que ayudar para establecer una tregua para que no se cierren fronteras o existan políticas arancelarias unilaterales.

Asimismo, el titular del Poder Ejecutivo Federal mexicano pidió que no se use el precio del petróleo para afectar la economía de los pueblos, así como cerrar el paso a la especulación financiera y que no prevalezcan los monopolios comerciales.

El político tabasqueño detalló que expresó ante los líderes del G20, que en el proceso de recuperación económica debe darse "atención especial a las microempresas familiares y a quienes trabajan en la economía informal, quienes se buscan la vida como pueden".

López Obrador también rechazó el racismo y la discriminación, ya que esta situación se debe vencer con la "fraternidad universal". Añadió que expresó a los líderes del G20 que la familia es fundamental en la lucha contra el COVID-19. "En México, como en otros pueblos, la familia es la institución de seguridad social más importante", señaló.

En su intervención en la Cumbre Virtual de los líderes del G20, el Presidente chino, Xi Jinping, señaló que es imperativo para la comunidad internacional fortalecer la confianza, actuar con unidad y trabajar juntos en una respuesta colectiva contra el COVID-19.

El líder chino afirmó que contribuirá a una economía mundial estable a través de la continuación de la reforma y la apertura, la ampliación del acceso al mercado, la mejora del ambiente empresarial, y la expansión de las importaciones y de la inversión al exterior.

Esta fue la primera vez que López Obrador participó en un evento internacional desde que asumió el cargo en diciembre del 2018. En junio del 2019 se llevó a cabo la Cumbre del G20 en Osaka, Japón, a la cual asistió el canciller Marcelo Ebrard Casaubón en su representación.

Esto después de que el político tabasqueño envió una misiva a los líderes del G20, en la que aseguraba que no viajaría al país asiático debido a que en México existían “retos urgentes” que exigían su permanencia en México.

Bajo la presidencia del rey Salmán de Arabia Saudita, la Cumbre del G20 se celebró por videoconferencia por el tema de la pandemia del coronavirus COVID-19, solicitada desde el pasado 23 de marzo por China y Francia.

El G20 está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.

En el foro también participan siete organismos internacionales: el Consejo de Estabilidad Financiera, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

A las 20 principales potencias económicas mundiales y a los organismos internacionales se unirán otros países afectados por el coronavirus COVID-19, como España (invitado permanente), Jordania, Singapur y Suiza.

El secretario general de la ONU, António Guterres, había enviado una misiva a los líderes del G20 para pedirles acciones “coordinadas y decididas” para hacer frente a la crisis, tanto desde el punto de vista sanitario como desde el económico y el social.

En esa carta hecha pública, Guterres reclamó un mecanismo de respuesta guiado por la OMS, para acabar con la enfermedad, por lo que solicitó al G20 que ponga fin a aranceles y otras barreras que dificultan el suministro de material sanitario, y levante sanciones impuestas a ciertos países con el fin de asegurar que pueden hacer frente al COVID-19.

Por otra parte, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente chino, Xi Jinping, mantuvieron el miércoles 25 de marzo, una conversación telefónica antes de la reunión de mañana jueves. Ambos mandatarios hablaron de los “desafíos” a escala mundial, derivados de la extensión del coronavirus, indicó en un comunicado el portavoz del Gobierno de Alemania, Steffen Seibert.

Merkel y Xi coincidieron en que la solución a la crisis pasa por una estrecha cooperación internacional, según el portavoz, quien había informado anteriormente de que la canciller se sumará a la reunión desde su cuarentena domiciliaria.

Además, en preparación de la cita de los jefes de Estado y de Gobierno del G20, los ministros de Economía y gobernadores de los Bancos Centrales de los países miembros mantuvieron una reunión virtual el pasado lunes 23 de marzo.

En dicho encuentro también dedicado por completo al coronavirus, se comprometieron a elaborar un plan de acción para coordinar la respuesta frente a la enfermedad y las medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la pandemia a nivel mundial.

El anfitrión, el ministro saudí de Finanzas, Mohamed al Yadaan, pidió durante la reunión aunar esfuerzos para salvaguardar la estabilidad de la economía mundial y los mercados financieros, restaurar la confianza, así como prevenir un impacto “profundo y prolongado”.