Acapulco, Guerrero.- Sin energía eléctrica, falta de infraestructura, equipo de cómputo y en malas condiciones es como labora el personal de la Procuraduría de Defensa de los Campesinos en el puerto de Acapulco.

En conferencia de prensa, el subprocurador regional de dicha dependencia, Santiago Salazar Bautista informó que desde hace una quincena les suspendieron el pago de salarios.

También reprochó la falta de atención a esas oficinas, en donde además presentan paredes húmedas y con la pintura desgastada porque el agua se trasmina por el techo.

La Procuraduría de Defensa de los Campesinos se ubica a un costado del Palacio Municipal viejo, y atiende a campesinos proporcionándoles defensa ante conflictos agrarios, pero no cuentan con ningún presupuesto, viáticos, incluso ni hojas para elaborar los oficios.

"Aquí defendemos los conflictos agrarios, no tenemos ni un solo centavo para comprar, no nos mandan hojas, ni una hoja para escribir un oficio, menos mandaran tóner para dos tres impresoras que tenemos", lamentó.

Por lo que ante esas carencias, Salazar Bautista pidió al gobernador, Héctor Astudillo Flores atienda sus carencias, pues dijo que desde esta administración no han recibido ningún tipo de recurso.

"No hemos recibido ni un tipo de recurso desde que llegó esta administración, ni una hoja de papel ni nada, sufrimos del calor por falta de luz, hay muchas carencias".

"Bueno no tenemos luz aquí lo están viendo, estamos sudando, no tenemos papelería, no tenemos ni camionetas para ir hacer las inspecciones, menos tenemos viáticos, ni gasolina, no tenemos nada", reprochó el subprocurador.

Santiago Salazar dijo que aún con esas carencias no han detenido el servicio, y que en ocasiones deben ir a sacar oficios o copias a papelerías.

"Atendemos con lo que tenemos y nos movemos con nuestros recursos, pero en Acapulco no alcanza para salir a las costas si hay veces que tenemos la penosa necesidad de ir al ciber para hacer algún tipo de trámite", dijo.

Por último añadió que en las oficinas de la procuraduría de defensa de los campesinos se atienden de 20 a 50 personas diarias de distintos municipios de Costa Chica y Costa Grande.