A pesar de tener muchas necesidades, las escuelas de atención especial que atienden a personas con alguna discapacidad no reciben ayuda de la Secretaría de Educación Guerrero, apenas el material didáctico o mobiliario que ya no utilizan y que no es el adecuado para los alumno que asisten a esos centros escolares, señaló Francia Cristina Ramírez Estrada, presidenta de la organización de Discapacitados Económicamente Activos (DEA) y directora del Centro de Rehabilitación Incluyente de Jóvenes y Adultos con Discapacidad.

Ramírez Estrada dijo que las instituciones encargadas de la educación para las personas con discapacidad, tienen como nombre Centros de Atención Múltiple (CAM), donde miles de niños, jóvenes y adultos en Guerrero asisten a clases con profesores que muchas veces también tienen alguna discapacidad, quienes de manera voluntaria y sin cobrar un sólo centavo, atienden a sus alumnos y les enseñan a valerse por sí mismos.

IMG-20150721-WA0000 (1)“Tenemos muchas necesidades, pero aunque no contamos con la ayuda de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), ya que estamos reconocidos como modalidad educativa y no como nivel, lo que nos impide recibir recursos de la Federación, lo que hacemos es pedir apoyo de las dependencias y particulares para mantener los planteles, donde hacen falta butacas especiales para los estudiantes con discapacidad motora (parálisis cerebral), a quienes les resulta incómodo el mobiliario que se usa en escuelas comunes”, dijo la profesora.

La fundadora de las escuelas especiales para jóvenes y adultos, comentó que ya han hecho las solicitudes para que se reconozca a los centros de Atención Múltiple como nivel educativo, sin embargo, es una lucha que se debe ganar en el Congreso de la Unión, donde los diputados federales deben proponer la iniciativa de ley, debido a que como modalidad, las instituciones educativas otorgan recursos pero a su criterio, donde el material didáctico ofrecido es el que les sobra o ya no utilizan, por lo que urge un cambio en la materia

Ramírez Estrada, desde adolescente se dio cuenta que las personas con capacidades especiales no contaban con planteles para prepararse, ya que sólo había para educación temprana y primaria, lo que le motivó a buscar la creación del CRIJAD.

Lo que comenzó como una necesidad personal de superación y de demostrarle a sus seres queridos que pese a las circunstancias y a la discapacidad visual que enfrenta, podría ser autosuficiente y útil para la sociedad, se convirtió en una importante organización civil que apoya a jóvenes y adultos, principalmente que tienen la inquietud de ser autosuficientes, donde conforme pasa el tiempo, dependen menos de su familia y se vuelven productivos.