México.-El cardenal y arzobispo de Lyon Philippe Barbarin, condenado en primera instancia a seis meses de prisión exentos de cumplimiento por ocultación de casos de pederastia en su diócesis, fue absuelto este jueves en apelación.

El purpurado había presentado su dimisión al papa Francisco tras la condena dictada en marzo del año pasado, pero el pontífice la rechazó a la espera de que la sentencia fuera firme.

Barbarin, de 69 años, fue acusado por asociaciones de víctimas de haber ocultado los abusos y violaciones cometidas por el clérigo Bernard Preynat, cuya sentencia en otro juicio se dictará el próximo 16 de marzo.

"Se ha reparado esa injusticia (...) el cardenal Barbarin es inocente", declaró Jean-Félix Luciani, uno de sus abogados. El pasado marzo, la justicia francesa condenó al prelado de 69 años a seis meses de prisión condicional por no haber denunciado ante la justicia las agresiones cometidas por el entonces sacerdote Bernard Preynat, un cura de su diócesis, contra jóvenes scouts, entre 1971 y 1991.

Los jueces habían estimado entonces que al no denunciar estos actos, Barbarin había preferido "preservar la institución". En su primer juicio, la fiscalía sugirió absolver a Barbarin, el más alto dignatario católico del país, pero el tribunal de primera instancia lo condenó.

El tribunal de primera instancia estimó que Barbarin había preferido "preservar la institución"

Pero Barbarin, quien admite haber cometido errores, apeló la sentencia estimando que no era culpable ante la justicia de los hombres. "Nunca quise esconder o encubrir esos hechos horribles", había declarado Barbarin durante su juicio. Las víctimas, en cambio, denuncian un "silencio" dictado por el Vaticano.

"Admití haber cometido errores (...) pero no pensé que tenía que alertar a la justicia", declaró el cardenal durante su juicio y señaló que cuando se enteró de los abusos cometidos por Preynat los hechos "ya estaban prescritos" lo que "impedía una acción ante la justicia".

Este caso salió a la luz en un contexto delicado para la iglesia católica, sacudida por varios escándalos de pederastia en todo el mundo y acusada de haber encubierto casos.

Fue Alexandre Hezez, un ex niño scout, quien le contó en 2014 al cardenal las agresiones que había sufrido en los años 80 por parte de Preynat. Hezez decidió presentar una denuncia en 2015, pese a la prescripción de los hechos. Después de esto, otras nueve víctimas denunciaron a Barbarin por haber encubierto a Preynat.