El grupo extremista Abu Sayyaf amenazó hoy en un video con decapitar a otros tres rehenes que secuestró en septiembre pasado junto con el canadiense John Ridsdel, cuya muerte difundió en otra grabación previa.

"La lección es clara. John Ridsdel ha sido decapitado. Ahora hay tres cautivos restantes. Si pospone una vez más las negociaciones, se decapitará a todos en cualquier momento", afirmó un rebelde enmascarado en el video difundido en Internet.

Abu Sayyaf había exigido un rescate de 6.4 millones por cada uno de los rehenes occidentales, -los canadienses John Ridsdel y Robert Halla, el noruego Kjartan Sekkingstad y la filipina Marites Flores-, antes del pasado 25 de abril.

Sin embargo, horas después de expirar el plazo, el grupo cumplió su amenaza: decapitó Ridsdel y abandonó su cabeza dentro en una bolsa de plástico en una avenida cercana al ayuntamiento de la ciudad de Jolo, en la provincia de Sulu.

En el video, que circula en varios sitios y las redes sociales, aparecen también Hall, su pareja, la mujer filipina, y Sekkingstad, quienes llaman a los gobiernos de sus países de origen cumplir con las demandas del grupo extremista filipino.

"Estoy apelando al gobierno canadiense, el gobierno filipino, amigos, familia, cualquiera que posiblemente nos puede ayudar, a que cumplan con la demanda, si no nos va a ejecutar como nuestro amigo John hace unos días", indicó Sekkingstad.

En el video, el canadiense Robert Hall también instó a las fuerzas de seguridad de Filipinas a detener la ofensiva militar que lanzó una contra Abu Sayyaf después del asesinato de Ridsdel, según reporte de la edición electrónica del diario The Philp Star.

"Para el gobierno de Canadá, me han dicho que le diga que satisfaga la demanda. No sé lo que está haciendo, pero no está haciendo nada por nosotros. John ha sido sacrificado, su familia ha sido diezmada, y no estoy seguro de por qué o que está esperando ", añadió.

La mujer filipina también pide ayuda al presidente de Filipinas, Benigno Aquino III, los candidatos a la presidencia y otros personalidades de renombre, como el boxeador Manny Pacquiao, a quien el grupo islamista también planeaba secuestrar.

Abu Sayyab solicita ocho millones de dólares a cambio de la liberación de los tres rehenes, quienes en el video ruegan varias veces por sus vidas y advierten que si no se cumplen con las exigencias de rescate serán ejecutados como Ridsdel.

En una breve grabación previa, el grupo extremistas difundió el momento cuando cuatro de sus militantes con la cara cubierta decapitaron al rehén canadiense, de 68 años de edad, con un enorme machete, en medio de la selva,

En la desgarradora grabación, que tiene una duración de 52 segundo, se muestra a Ridsdell de rodillas en el suelo, junto con dos militantes que los somenten con ametralladoras, antes de ser decapitado por otro militantes que grita: “Alá Akbar” (Dios es grande, en lengua árabe).

Abu Sayyaf lleva a cabo frecuentes secuestros para pedir rescates con los que financia sus actividades y con los que busca recursos para el grupo extremista radical Estado Islámico (EI), que opera en Siria e Irak y al que el grupo rebelde le ha declarado lealtad.

El grupo terrorista filipino liberó el domingo pasado a 10 marineros indonesios que secuestró a fines de marzo pasado en la sureña provincia de Tawi-Tawi, aunque todavía tiene en su poder a siete rehenes, además de los que abogan por su vida en el video.

Desde su creación en 1991, Abu Sayyaf ha llevado a cabo atentados con bombas, secuestros, ejecuciones y extorsión como parte de su lucha para establecer un Estado independiente regido por la Sharia (Ley Islámica) en el sur de Filipinas.

Se estima que actualmente Abu Sayyaf (Padre del Fabricante de Espadas) cuenta con unos 700 militantes en las islas de Joló, Basilán y Mindanao.