De acuerdo a Simón Zamora García, presidente de la coordinadora del Acabus S.A. de C.V., el sistema de transporte masivo no podrá iniciar operaciones el 31 de julio, fecha que se tenía contemplada.

Asimismo comentó que, a ‘falta de voluntad política’ de parte del gobierno del estado, tampoco podrá iniciar actividades en los 90 días que el gobierno estatal está solicitando a la federación como prórroga.

“El Acabus no va a poder operar el 31 de julio, y desgraciadamente yo no creo en los 90 días que está pidiendo el gobierno estatal de prórroga al gobierno federal inicie”, dijo.

Mencionó que debido a la aplicación de una multa derivada de los retrasos en la puesta en marcha del sistema de transporte, el gobierno estatal tendrá que regresar 450 millones de pesos al gobierno federal, incluidos los 386 millones de pesos que la federación prestó para infraestructura.

“El gobierno federal, para esta obra, la infraestructura del Acabus, puso 386 millones de pesos, que pone con la finalidad de echar a andar este proyecto de alto impacto social […] como no se ha puesto en marcha este sistema de transporte público  masivo obviamente le dice el gobierno federal al gobierno estatal ‘ya no van a ser 386 millones de pesos sino que te voy a aplicar una multa extra, me vas a regresar los 386 millones de pesos’ y todo esto hace un total de 450 millones de pesos que (el gobierno estatal) se los tendría que regresar el día 31 de julio”, señaló.

Por ello, dijo, el gobierno estatal está solicitando una prórroga por 90 días para dar funcionamiento al sistema de transporte. Asimismo, Zamora García señaló que, como concesionarios, “ven muy difícil” que el sistema pueda echarse a andar antes de tres meses.

“No vemos la voluntad política por parte del gobernador, al cual desde hace seis meses estamos buscando a través de los oficios correspondientes […] y de esos tres oficios no hemos tenido ninguna contestación”, acusó.

Asimismo, dijo que durante el gobierno de Ángel Aguirre se había falseado información en torno al impacto que el proyecto tendría:

“La información a la que yo me refería, que estaba falseada, es a la que estaba propuesta en el estudio, como era que en este corredor se iban a mover 208 mil usuarios, diariamente, lo cual no es cierto, son 130 mil usuarios”, señaló.

A la cuestión de si los retrasos e inexactitudes significarían que el proyecto es fallido, el ingeniero respondió:

“No lo calificaría como un proyecto fallido […] sería un maléfico gesto que no se pusiera en marcha. No quiero denostar al gobierno del estado, pero lo que le ha faltado al señor gobernador (Rogelio Ortega) ha sido voluntad política”.

Detalló que serán 366 unidades y van a estar circulando 70 unidades de amplio confort, las cuales incluyen aire acondicionado y comodidades.

Asimismo, dijo que son 14 rutas actuales las que van a converger en la principal ruta del nuevo sistema, por lo que no existe una ‘invasión’ a las demás rutas. Además, mencionó que se dará empleo directo a 300 operadores y 100 administrativos.

“No vamos a competir con ellos, ni le vamos a quitar su fuente de trabajo”, reiteró.

Sin embargo, admitió que las actuales rutas de Maxirutas se convertirán en rutas alimentadoras.

“No podemos dejar al usuario, como proponían, para que ellos (los transportistas de otras rutas) los trasladen de Zapata, de Rena, de Arroyo Seco y de Sector 6 hacía la terminal que está ubicada en Playa Seca, en el boulevard Vicente Guerrero”, justificó, explicando que este servicio vendrá incluido en los mismo nueve pesos que costará el pasaje del Acabus.

Finalmente, rechazó que la cooperativa que controla Maxirutas haya pagado a algún funcionario para ser incluidos en el nuevo proyecto.

“Lo hicimos voluntariamente, porque sabíamos perfectamente que estábamos prestando un servicio muy deficiente y que con esto no nos podíamos oponer a la modernidad […] Teniamos que entrarle, y si no iban a venir otras empresas a entrarle a este proyecto”, indicó.