Acapulco, Guerrero.- El síndico de Acapulco, Javier Solorio Almazán, informó que los recursos del Fondo 3, del Ramo 33, destinados a mejorar las condiciones sociales en zonas marginadas, sólo ha beneficiado a menos del 1% de la sociedad acapulqueña, en suma, sólo ha servido para enriquecer a constructores, afirmó.

En su habitual conferencia de prensa de los miércoles, el síndico de Morena propuso la aplicación de la Agenda 20-30 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, con el fin de garantizar que en diez años en Acapulco haya agua de consumo humano para todos y las bahías saneadas.

Afirmó que para lograr este objetivo se deben redireccionar los recursos del Fondo 3 del Ramo 33 a la recuperación de los sistemas captadores, redes distribución y plantas tratadoras con una inversión programática año con año, hasta 2030.

Informó que para este año, los recursos de ese fondo suman 703 millones de pesos y que la prioridad para Acapulco debe ser garantizar que todos tangan agua potable para consumo humano y lograr la sustentabilidad ambiental del municipio.

Explicó que en las reglas de operación del Fondo 3 del Ramo 33, se especifican que están destinados a favorecer socialmente las zonas marginadas, “es un muy buen recurso, es casi el 30% de todo el dinero del municipio”, precisó.

Fondo para constructores

Javier Solorio preguntó: ¿saben para que ha servido este Fondo? Y respondió: “para mejorar a menos de 1% de la sociedad acapulqueña. No ha funcionado para mejorar las zonas marginas de Acapulco, ha funcionado para enriquecer a constructores, que son menos del 1%. Constructoras generalmente relacionadas a políticos. Empresas constructoras que manejan los políticos”, reafirmó.

“Por eso cada vez que vienen los cambios de trienio o cambios de gobernador, ahí tienes a toda esta danza de constructores que son los únicos que se benefician del famoso Ramo 3 del Fondo 33”, expresó.

El síndico de Morena enfatizó que el municipio debe invertir en toda la red hidráulica, en tanques de almacenamientos, plantas, tuberías. Se requiere una inversión mayor a 400 millones anuales, dijo, pero aclaró que “no todo es dinero y dinero, porque muchas veces se tuerce el sentido”.

Explicó que luego cuando se anuncian inversiones millonarias para el agua, son los constructores los que salen más beneficiados y comienzan hacerse ricos con la obra pública.

Por eso señaló que “vamos hacer una propuesta para mejorar la aplicación de este recurso que no ha beneficiado a las zonas marginadas, porque si ya los hubieran beneficiado no estuviéramos hablando de la Agenda 20-30”, aclaró.

Reiteró que este dinero público sólo ha “beneficiado y ha hecho ricos a constructores y éstos luego vienen y le invierten a los candidatos y se hace toda la corrupción que ya sabemos”.

Por eso propuso, trabajar en las atribuciones legales para evitar abusos.

Ciudadanizar consejo del agua

Javier Solorio planteó que para hacer eficiente y para que alcancen los recursos que se invierten en el tema del agua, se tiene que reorganizar y ciudadanizar el Consejo de Administración de la Comisión de Agua Potable de Acapulco, medir resultados cada tres y seis años, con estrictas auditorías y sistemas de fiscalización para que nadie se vuelva a robar un peso de CAPAMA, ni de las obras de agua potable.

Mencionó que ésta será una política de sustentabilidad hídrica, para entregar a las futuras generaciones un municipio sustentable. “Estamos preocupados por qué tipo de municipio vamos a entregar a los que ahora son niños”, refirió.

El síndico enfatizó que ningún gobierno municipal, ningún consejo de administración de CAPAMA, ni ningún encargado de despacho, va resolver el problema del agua por sí solo.

“No se puede engañar a los acapulqueños diciendo que se va a resolver el problema del agua en Acapulco en un año o dos”, se necesitan –dijo-, grandes proyecto englobados en la Agenda 20-30.

Pero también aclaró que esto no quiere decir que hasta 2030 van a tener agua los acapulqueños, “no es así”, afirmó, “se tiene que empezar a dar soluciones anuales, con evaluaciones y auditorías, además de que el municipio debe invertir en el agua año con año para ir solucionando los problemas de escasez”.

Agenda social, no de políticos

Javier Solorio dio que para resolver los problemas de Acapulco hay que ser visionarios y establecer una ruta crítica basada en la Agenda del agua de Acapulco 20-30.

Aseguró que el municipio tiene los recursos suficientes para atender este problema en el Fondo 3 del Ramo 33, porque este año hay 703 millones, y una parte debió reorientarse a la solución programática del problema del agua.

Se preguntó si realmente los gobiernos anteriores se preocuparon por dar solución a este problema y respondió que no lo hicieron porque de haberlo hecho no existiría más.

Recordó que en el gobierno de Félix Salgado se generó una deuda en CAPAMA por 400 millones de pesos, después, con Añorve, la deuda se elevó más, con Luis Walton llegó a 800 millones de pesos, y con Evodio Velázquez entregó la paramunicipal con una deuda de mil 200 millones de pesos, esto quiere decir que “no se preocuparon”, dijo.

Javier Solorio advirtió que de no aplicarse la Agenda 20-30 en el tema del agua, el municipio podría llegar a situaciones catastróficas. Señaló que esta agenda inicia y concluye con el saneamiento de la bahía y las dos lagunas.

También incluye las áreas de mitigación de las zonas inundables. Las zonas de humedales donde se construyó irresponsablemente deben ser rescatadas porque “nunca debieron haber dado permisos para construir ahí”, dijo.

No obstante, también advirtió e insistió que la Agenda 20-30 para el municipio no debe ser tomada por políticos, sino que debe ser atendida también por organizaciones sociales, “pero que sean de verdad, no organizaciones politizadas que en el lugar de organizarse  para plantear soluciones, ahorita se están organizando para proponer candidatos a gobernador y presidente municipales, eso no es así”, enfatizó.

Refirió que la Agenda se debe construir con organizaciones sociales de verdad, con universidades, con técnicos, para plantear la agenda crítica de solución al problema del agua 20-30.

“Es un trabajo que se tiene que elaborar con todos y por todos, se requiere la cooperación de todos los involucrados en el sistema hídrico para tener un municipio sustentable”, indicó.

Inversión honesta

Tenemos diez años para hacer de Acapulco un municipio sustentable, afirmó el síndico Javier Solorio.

El gobierno municipal debe invertir 400 millones de pesos en solucionar el problema inmediato del agua -dijo- y recordó que un grupo de funcionario fueron a Dubái​, Emiratos Árabes, a gestionar recursos para las plantas de tratamiento de agua, “pero no hemos visto resultados”.

Se fueron a buscar una inversión de 400 millones, pero eso ya lo teníamos aquí: en el Fondo 3, hay 703 millones de pesos para este año, y con una redistribución de ese fondo se puede comenzar a solucionar el problema del agua, explicó.

Pero anotó que ese dinero se debe usar bien porque al final los únicos beneficiados son los constructores. Se requiere una administración honesta.

“Si no hay honestidad, en la dirección y conducción del sistema de agua, no habrá nada. Se necesita mucho dinero para realizar la agenda 20-30, pero si llegan esas famosas constructoras que solo ven el saqueo de la inversión pública, no va alcanzar. Debe no haber obra pública honesta, no habrá nada”, acotó.

Apoyo a Pablo Amílcar

Por último, el síndico Javier Solorio dijo que apoya el trabajo que viene realizando el delegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, porque por primera vez los programas sociales se entregan de forma transparente, honesta y no se lucra con ellos, eso atenta contra muchísimos personajes corruptos que se sienten dueños del estado de Guerrero.

“Apoyamos a Pablo Amílcar porque es el representante del gobierno federal en Guerrero, y porque apoyar a Pablo es apoyar la 4t, es apoyar al gobierno federal y al presidente Andrés Manuel”.

Afirmó que Pablo Sandoval representa una clase política nueva, que no tiene antecedentes de corrupción. Una clase política que no ha sido presidente municipal, gobernador, ni senador.

“Salvo sus raras, muy raras excepciones, toda esa clase política que tiene experiencia trae antecedente podridos”, señaló.