Acapulco.- "Adela Román solo nos está orillando a ser delincuentes” afirmó Elizabeth Arroyo Olivares, quien es vendedora de mariscos del área de playa Golfito desde hace más de 15 años.

Elizabeth Arroyo es madre soltera de tres hijos, a los cuáles los tiene estudiando secundaria y preparatoria, señala que si deja de trabajar sus hijos dejarían estudiar.

Desde el pasado 17 de julio, Arroyo Olivares junto con otras 700 personas más, fueron desalojadas por la madrugada de la franja turística de Acapulco desde playa “Las Hamacas” hasta el “Hotel Krystal Beach” pese a que contaban con permisos correspondientes por parte de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

En entrevista Elizabeth Arroyo informó que la mayoría de los comerciantes cuentan con los permisos correspondientes y fueron desalojados por parte de las autoridades, con el argumento de pretender tener una franja turística limpia.

"Ella dice claramente, no queremos mañosos ni delincuentes pero está echando a nuestra familia, a toda la gente que está aquí trabajando, nos está orillando a ser unos delincuentes porque hay mucho joven trabajador que venden chicharrones, quesadillas, salvavidas, motos acuáticas, a ver ¿quién los está apoyando?, nadie. Nosotros somos los que salimos adelante", dijo Arroyo Olivares.

Asimismo reprochó que la alcaldesa Adela Román, los haya retirado de las playas durante cinco meses y sin ningún tipo de apoyo económico o alimentario, cuándo en su momento se comprometió desde un principio de su gobierno, en que las cosas serían diferentes.

"Ahora ella dice que somos delincuentes, si lo fuéramos no estuviéramos aquí luchando por nuestro trabajo, pienso que si ella se presta para decir y hacer estas cosas es porque ella anda igual. Porque desde el momento que nos desalojó nos hubiera tomado en cuenta como vendedores ambulantes, renta de sombrillas y meseros, estamos sufriendo porque no tenemos trabajo, queremos que nos deje trabajar en paz", expreso

Hasta el momento Arroyo Olivares no cuenta con ningún tipo de apoyo por parte de las autoridades de Guerrero desde hace más de cinco meses, por ser una comerciante informal y durante esta contingencia sanitaria tuvo que dedicarse a vender verduras en la colonia Emiliano Zapata.