Guerrero.- La impunidad y falta de justicia, temas del orden diario en Guerrero, se ven nuevamente resaltados luego del homicidio de la activista indígena Salvadora Chávez Rendón, líder indígena en San Jerónimo Palantla, municipio de Chilapa, asesinada ayer cuando regresaba de ratificar una denuncia por el homicidio de su esposo.

Junto con otras 11 personas, todas ellas víctimas de la violencia por la disputa de grupos de presuntos policías comunitarios en la Montaña baja –ambos vinculados a grupos criminales–, la activista viajó a la cabecera municipal de Chilapa para ratificar la denuncia contra el asesino de su esposo, presunto comunitario de la CRAC-PF, y de otras 7 personas que murieron en Palantla tras la irrupción de gente armada.

El pasado día martes ese mismo grupo viajó a la capital de Guerrero, para protestar en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVGro), por la falta de apoyos para las víctimas de su poblado.

Desde ese momento los indígenas de San Jerónimo Palantla, mayormente mujeres, alertaban que tenían miedo de salir de sus pueblos debido a que podrían ser emboscados por sus adversarios, ligados a la CRAC, y a pesar de la advertencia el gobierno nada hizo evitar más baños de sangre por ese tema.

Y es que, ayer por la tarde los indígenas de San Jerónimo Palantla fueron emboscados cuando regresaban a su pueblo procedentes de Chilapa; los hechos ocurrieron en una brecha de terracería a la altura de la localidad de Lamazintla.

En ese lugar tres mujeres quedaron heridas y la líder indígena, Salvadora Chávez, fue brutalmente acribillada con disparos de arma calibre 7.62×39 milímetros, mejor conocido como cuerno de chivo, además la camioneta en la que viajaban fue incendiada.

La muerte de esa activista fue el saldo que tuvieron que pagar por tratar de querer hacer justicia para los 8 asesinados del 2015, y ahora se suman nuevos casos que ya habían alertado a todas las autoridades.

El conflicto entre San Jerónimo Palantla y Rincón de Chautla, data desde el 2014, cuando los vecinos del primer poblado rechazan Integrarse a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Pueblos Fundadores (CRAC-PF), y aceptan la policía comunitaria por la Paz y la Justicia, grupo vinculado al crimen organizado.

Desde entonces tanto la CRAC de Rincón de Chautla, como los pobladores de San Jerónimo Palantla, han sostenido férreas disputas en sus territorios que han dejado decenas de víctimas y desplazamiento forzado; la única acción oficial se dio hace unos meses cuando el gobierno de Guerrero instaló un retén de seguridad sobre la carretera que lleva a ambos poblados y que desde hace semanas ya no opera.

Ayer por mañana el propio gobernador priista, Héctor Astudillo Flores, encabezó la mesa de trabajo de la Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, en donde precisamente se revisaron acciones de seguridad para Chilapa, las cuales evidentemente han fracasado.

Para el tema de ocultar lo que ocurre en esa zona del violento Chilapa, han participado incluso el aguirrista presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), Ramón Navarrete Magdaleno, quien justamente visitó esa zona cuando existía el retén y dijo que había seguridad, ¿Como no constatar eso si él junto con un funcionario del Ejecutivo viajaron en helicóptero hasta esos pueblos?, fue el reclamo que hicieron pobladores.

En tan solo una semana se ha registrado el homicidio en Chilapa de cinco personas, entre ellas tres mujeres, relacionadas con la disputa entre los grupos armados de San Jerónimo Palantla y Rincón de Chautla.