México.- La tragedia del Colegio Cervantes debe ser una oportunidad para que gobierno y sociedad se organicen y atajen la violencia que afecta a los niños, coinciden activistas.

Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) llamó a que se convoque, de manera urgente, a una sesión extraordinaria del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna). El objetivo es construir una estrategia nacional de prevención y atención de la violencia armada contra los menores.

Redim considera que el gobierno debe sumar este tema a sus prioridades. “Esta administración presentó 25 proyectos prioritarios del sexenio y olvidó a niñas, niños y adolescentes”, señaló.

En México, dijo, hay 40 millones de menores “invisibles” ante la falta de voluntad política para generar mecanismos que los alejen de un entorno inseguro.

Por separado, Save the Children pidió activar un plan que involucre a todos los niveles de gobierno y sectores de la sociedad en la prevención de la violencia contra niños de la generación actual, afectada por la inseguridad y el flujo indiscriminado de armas. Una consulta, alertó, arrojó que 37% de los menores ha vivido o sido testigo de una balacera.

Para la asociación Reinserta, la edad promedio en que se cometen las primeras conductas antisociales es 11 años, por lo que la responsabilidad de la sociedad y una adecuada salud mental son relevantes en la prevención.