Acapulco, Guerrero.- La alcaldesa electa de Acapulco por Morena, Adela Román Ocampo presentó a regidores lo que según ella es su gabinete de ensueño, su “Dream Team”, tratando de igualar al de Obrador, sólo que en este caso, el gabinete propuesto por la exmagistrada y experredista, para su aprobación es un equipo mediocre y de terror.

Igual que lo hizo Cuauhtémoc Blanco, que se deslindó de Andrés Manuel López Obrador y de Morena al afirmar que ganó la gubernatura de Morelos por su gran carisma, la acapulqueña Adela Román supone y afirma que la gente votó por ella, que ganó no por el efecto AMLO sino por sus propios encantos, de allí que considere que el ayuntamiento de Acapulco es sólo de ella y de sus familiares y amigos cercanos con quienes piensa gobernar, sin importarle lo que opine un Cabildo hasta ahora acrítico.

Los votos con los que ganó Adela Román, son los votos de Andrés Manuel López Obrador. Así que por donde quiera verse, su figura no está legitimada por los ciudadanos, pues no votaron por ella. La legitimidad tendrá entonces qué ganársela a pulso si quiere realmente ser respetada, sin embargo, aún no comienza su gobierno y ya ha dado muestras de que lo menos que le interesa es ganarse el respeto de los ciudadanos.

La lectura política que tiene la que será nueva alcaldesa de Acapulco está equivocada. Pretende ejercer el gobierno de manera unilateral como lo hicieron los demás alcaldes quienes por buenas o malas ganaron el voto ciudadano, ellos sí por su figura. Este hecho les confirió cierta autoridad moral y legitimidad política para disponer con absoluta libertad en la configuración de “su” gobierno, pero no es el caso actual donde el triunfo de Morena en Acapulco se debió al voto por Obrador. Así que no es el gobierno de Adela y sus amigos, es el gobierno de Morena, un partido que no está representado plenamente en el gabinete que se propone.

El gabinetillo

Las propuestas que la señora presidenta hizo llegar a los regidores y síndicos electos son las siguientes: para la secretaría de Administración y Finanzas, propone a Julio César Ramírez Coronel, un contador al que le dieron una “aviaduría” marginal en el gobierno de Héctor Astudillo, como subdirector del Centro Cultural Acapulco, casa de la cultura. En su perfil de facebook sube fotos ostentando su raquítico puesto, quién sabe lo que haría siendo secretario de Finanzas.

Para la secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, propone a l constructor Armando Javier Salinas, parte de la mafia de desarrolladores que han hecho negocio con la obra pública de Acapulco. En la secretaría de Planeación y Desarrollo Económico, propone a Jesús Edmundo García López, quien no tiene el perfil para el cargo, su desempeño está relacionado con asesorías electorales.

Para la secretaría de Desarrollo Social, la alcaldesa sostiene el acuerdo con el líder sindicalista, Rodrigo Ramírez Justo, y propone a la hija de éste, Milly Janet Ramírez, sin experiencia en un área que será clave para las nuevas políticas sociales que ha propuesto López Obrador.

En la secretaría de Turismo, Adela Román ha dado prioridad al amiguismo. Cree ver una gran virtud que su propuesta José Luis Basilio Talavera, se ostente como amigo del secretario de Turismo federal, propuesto por AMLO, cuando esto en realidad es razón más que suficiente para no aprobarlo, pues el amiguismo es un factor que desplaza y hace menos a otros perfiles más jóvenes que pudieran desempeñar con mayor capacidad ese encargo y sin acarrear los vicios del pasado.

Para la Contraloría General y Transparencia y, propone a Arely Ascencio López, una empleada de gobiernos priistas, es recomendada del actual secretario de la contraloría  estatal, Eduardo Loria. Trabaja actualmente en el gobierno estatal.

Para la dirección General de Salud Municipal, su propuesta es el médico gastroenterólogo, Agustín Rafael Flores Jiménez. Habiendo buenas propuestas en Morena como la doctora Aidé Ibares Flores. En la dirección General de Ecología y Protección al Medio Ambiente, a la morenista Guadalupe Rivas Pérez, presidente del Colegio de Ecólogos de Guerrero.

En la coordinación General de Servicios Públicos Municipales, unas de las áreas más problemáticas del gobierno municipal, la alcaldesa quiere colocar a Juan Carlos Manrique García, pupilo del exrector Marcial Rodríguez Saldaña, sin ninguna experiencia en este delicado ramo. Manrique García es militante de Morena.

[caption id="attachment_264899" align="aligncenter" width="1054"]Juan Carlos Manrique y su mentor Juan Carlos Manrique y su mentor.[/caption]

En la secretaría Particular, un área que sólo sirve al alcalde en turno pero que representa un gasto injustificado para la comuna, propone a Martha Patricia Quintana Ponce, exdelegada del secretario de Finanzas durante el gobierno de René Juárez, en 1999. Fue secretaria del director general del Cecyteg, Ulises Pérez, en el gobierno de Ángel Aguirre. Fue acusada por trabajadores de “aviadora” en el Conalep.

En la dirección de Comunicación Social, una dependencia que representa uno de los gastos más inútiles, pues sólo se usa para culto del gobernante, se propone a Eila Lucero Urióstegui Rodríguez, sin ninguna experiencia ni conocimiento del medio.

En la Procuraduría de Fomento a la Inversión, Eduardo Christlieb Romero, quien funge como cónsul honorario de Finlandia.

Para secretario General, la alcaldesa propone a Ernesto Manzano Rodríguez, quien durante la campaña pasada firmó un desplegado de apoyo al candidato perredista Joaquín Badillo que dice: “respaldamos al empresario Joaquín Badillo Escamilla en su legítima aspiración de gobernar a Acapulco...”.

En resumidas cuentas, este es el mediocre equipo con el que la nueva alcaldesa pretende llevar a cabo la cuarta transformación. De ser así a Acapulco le esperan otros tres años de terror.