México.- Mientras el resto del mundo se preocupa por el coronavirus, los países de África se encuentran atormentados por un nuevo problema: una inmensa y aterradora plaga de langostas que se viene tragando los cultivos y pastos a todo velocidad. Esta terrible situación pone en riesgo la alimentación en una región que tiene altos niveles de hambre y desnutrición.

Hasta el momento, el coronavirus no ha causado muerte alguna en África. Esto no quiere decir que la situación esté controlada o que el panorama no pueda ser trágico en las próximas semanas. No hay forma de predecirlo o descartarlo. El frágil sistema de salud en varios países -en muchos casos extremadamente deficiente- podría ayudar a que el Covid-19 se convierta en un nuevo problema tal como lo son el VIH, el ébola o la malaria.

Los países de África que reportan casos de coronavirus son Argelia (4 contagios), Túnez (1), Egipto (3) y, recientemente, Nigeria (1). No llegan ni a 10 en todo el continente.

La plaga de dimensiones “bíblicas”

Priya Gujadhur, alta funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Uganda, indica que un enjambre de 80 millones de langostas puede comer tanto como 35 mil personas por día. Este cálculo resulta aterrador, sobre todo si consideramos que estos insectos pueden viajar hasta 150 kilómetros en un día.

Zakaria Sagal, un campesino de 73 años de Uganda, se vio sorprendido por una densa nube de langostas cuando pretendía iniciar la siembra de maíz. “Aún no hemos plantado nada, pero si regresan en el momento de la cosecha destruirán todo. No estamos para nada preparados para eso”, afirmó. Esta preocupación es totalmente válida. Los huevos que han dejado a su paso estos insectos podrían hacer eclosión en dos meses, cuando inicie el periodo de cosechas.

La plaga de langostas ya ha pasado por países de África Oriental como Etiopía, Somalia, Eritrea, Tanzania, Uganda, Yibutí, Kenia, Sudán y Sudán del Sur.

“Sus enjambres pueden alcanzar dimensiones inverosímiles. En Kenia, la extensión de uno de ellos fue estimada en 2 mil 400 km², casi el equivalente a la de una ciudad como Moscú. Esto significa que podría estar integrado hasta por 200 mil millones de langostas”, asegura AFP.

Ni los campesinos de más edad recuerdan haber visto algo así. Muchos medios y especialistas no han dudado en llamarla una plaga de dimensiones bíblicas.

“Como el viento que llevó un enjambre de langostas hasta Egipto, convocado por Moisés contra el faraón en la octava plaga bíblica, se mueve esta nube gigante, que arrasa plantaciones, bosques y sabanas enteras y que salta fronteras, imparable”, indica El País.

El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, ha dado alcances de la magnitud de esta tragedia y también tomó como referencia el inmenso enjambre de Kenia.