Francisca Meza.

Zihuatanejo, Guerrero.- Niños del cuarto grado grupo B de la primaria Ignacio Manuel Altamirano sufren agresiones físicas y verbales de parte de su profesor, Alberto Rodríguez, denunciaron padres de familia.

En una reunión con el director Gustavo Radilla, los padres, que pidieron anonimato por temor a represalias, denunciaron que sus hijos son golpeados e insultados por el profesor pues “los agarra a cocotazos” ante cualquier situación que le inconforma, y les dice “burros” o “mongoles”.

Los padres denunciaron que al comenzar el ciclo escolar se cooperaron para comprar un mueble para que los niños dejaran sus libros y no tuvieran que cargar a diario, pero el profesor se negó y dijo que ocuparía el mueble para uso personal, para que los niños “se enseñen a cargar”.

Los padres de familia de ese grupo también se cooperaron para comprar un enfriador de agua para los niños, sin embargo fue hasta la semana pasada que el profesor accedió a encenderlo, pues se negaba.

Además de los golpes, denunciaron, el profesor ha dejado a niños sin comer, pues los castiga sin salir al recreo, y dentro del salón no les permite probar alimentos.

Algunos de los padres aseguran haber hablado de manera directa con él, lo cual resultó perjudicial pues los ha marcado en sus listas y expresa que son los padres que no quieren que se toquen a sus hijos.

Por todo lo anterior, algunos padres expresaron que sus hijos ya no quieren ir a la escuela por el temor que le tienen al profesor.

El director justificó que ese es “un grupo complicado” y que hay niños que tienen “serios problemas de disciplina”; dijo a los padres que se trata de un problema de adultos y que no tenían que alertar a sus hijos sobre las actitudes del profesor porque “ya los están anteponiendo” a las situaciones.

Además de que los afectarían psicológicamente y ya no querrán acudir a la escuela.

En el lapso de la reunión se invitó al profesor señalado a que bajara de su salón, pero se negó.

En tanto, el director se comprometió a tomar cartas en el asunto y evitar que las agresiones físicas y verbales continúen.