México.- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la Banca de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) capacitaron a grupos representantes de más de 44 mil productores de pequeña escala de maíz, café, frijol, lechería familiar, bovinos de carne, hortalizas, frutas y tilapia, entre otros, que recibieron apoyos en 2019 para ejecutar 405 proyectos de inversión en centros de acopio, centrales de maquinaria, agroindustria, alimentos balanceados y biofertilizantes, entre otros.

Mediante el programa de capacitación en línea: “Formación en gestión financiera y empresarial de las Unidades de Producción Familiar” —realizado del 11 de agosto al 10 de septiembre e incluyó tres módulos en Gestión de Empresas Sociales, Gestión Financiera y Comercialización—, funcionarios de la Secretaría, asociados a la planeación y personal técnico de organismos públicos, sumaron acciones conjuntas en la preparación y capacitación de agricultores, comuneros y ejidatarios, con el objetivo de impulsar la productividad, fortalecer la autosuficiencia alimentaria en el país y mejorar el ingreso de los productores.

Los participantes recibieron apoyos para la ejecución de proyectos de inversión en integración de las cadenas productivas en 2019 para la compra de maquinaria, infraestructura y equipo, orientados a reducir costos de producción, dar valor agregado, mejorar el acceso a los mercados y elevar sus ingresos, lo que se complementó con los programas prioritarios del gobierno federal, mediante el acceso a recursos, insumos y paquetes tecnológicos en zonas prioritarias.

La capacitación se dirigió a promover la asociatividad de las Unidades de Producción Familiar (UPF) que participaron en 405 proyectos de inversión, establecidas el año pasado en 232 Proyectos de Desarrollo Territorial (Prodeter), en 30 estados del país.

Durante diez sesiones de capacitación se abordaron temas de asociatividad, figuras jurídicas acordes a los objetivos de la organización, gestión empresarial, gobernabilidad, estructura organizativa, gerencia y administración de empresas sociales, y rendición de cuentas.

Con respecto a los esquemas de financiamiento, a cargo de especialista de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), se hizo hincapié en que la banca de desarrollo fomenta el desarrollo de proyectos productivos viables que hagan crecer el negocio de los productores.

En el caso de los proyectos de las UPF, conformada por pequeños productores, se ofrecieron soluciones financieras integrales, con un enfoque hacia el desarrollo rural, innovación con responsabilidad social y ambiental y la vinculación institucional para el fortalecimiento de las comunidades del sector rural.

Se expuso que el acceso a créditos y financiamiento posibilita un mejor desarrollo social, ya que se produce más a menor costo, se usan tecnologías productivas sustentables, se logra mayor integración para apropiarse de valor agregado, se cuenta con educación financiera (crédito–ahorro–inversión) y se reducen costos en los accesos a crédito. Se presentaron los requisitos para el acceso al crédito, los esquemas de garantías, la gestión del crédito y el uso adecuado del financiamiento.

En el módulo de comercialización, se expuso el tipo de mercados, estrategias de venta y mercadeo, normas de calidad e inocuidad, información e inteligencia de mercados y el uso de tecnologías de información para ampliar y mejorar el acceso de los productores a los mercados a precios justos.