México.- México se encuentra entre los países que registran un alto riesgo por la mala calidad del agua debido al nitrógeno empleado con fertilizante agrícola, a los altos niveles de salinidad hídrica y al deterioro ambiental de acuíferos, ríos y lagos, reporta el más reciente informe del Banco Mundial (BM).

El informe "Calidad desconocida: la crisis invisible del agua", publicado por el BM, identifica al país entre los que más riesgo tienen a nivel global debido a la contaminación hídrica y advierte que la carencia de agua limpia reduce en un tercio el crecimiento económico.

Más allá de las limitaciones en las plantas de tratamiento, el saneamiento o la presencia de bacterias como coliformes fecales, el documento evidencia que la mala calidad del agua está determinada por tres parámetros: las concentraciones de nitrógeno, la salinidad y el deterioro ambiental de los cuerpos de agua.

El nitrógeno que es usado como fertilizante agrícola se convierte en nitratos al llegar a acuíferos, ríos, lagos y océanos.

Las altas concentraciones de nitratos en el agua representan un peligro para la salud de la población, principalmente en el desarrollo cerebral de los niños.

Para mitigar los efectos de los nitratos, el estudio destaca que el riego agrícola con aguas residuales tiene beneficios potenciales y ofrece una triple ganancia porque reduce la cantidad de líquido que debe extraerse, es una solución para las descargas urbanas y algunos nutrientes disueltos actúan como fertilizantes.

No obstante, señala que algunos agricultores han rechazado el riego con aguas residuales.

Además, el informe reporta que México también se encuentra entre los países que registran alta concentraciones de fluoruro, el cual influye en la mala calidad del agua y puede causar fluorosis dental y esquelética en humanos provocando dolor crónico y daños en las articulaciones y los huesos.

La mala calidad del agua también está determinada por las altas concentraciones de sal en aguas y suelos impactados por sequías.

Debido al agua salina, el BM estima que cada año se pierde comida suficiente para alimentar a 170 millones de personas y advierte que las altas concentraciones de sal tienen efectos en la salud.

“El agua potable salina es perjudicial para la salud humana. Las mujeres embarazadas expuestas a grandes cantidades de sal tienen más probabilidades de abortar y tienen un mayor riesgo de preeclampsia e hipertensión gestacional", apunta.

Por otra parte, destaca que los contaminantes emergentes como los microplásticos y los productos farmacéuticos contribuyen a la mala calidad hídrica y al deterioro ambiental de los cuerpos de agua.

Aunque existe incertidumbre sobre la extensión del impacto de los microplásticos, refiere que algunos estudios los han detectado en el 80 por ciento de las fuentes mundiales de agua dulce, el 81 por ciento del agua del grifo municipal e incluso el 93 por ciento del agua embotellada.

El BM advierte que reducir, reutilizar y reciclar plástico, son medidas que no resolverán el problema sin la combinación adecuada de regulaciones e incentivos.

Propuestas del Banco Mundial para mejorar la calidad del agua:

Implementar sistemas efectivos de monitoreo y control de nitratos en acuíferos

Ofrecer seguimiento detallado a los problemas de contaminación

Crear infraestructura de tratamiento de agua con incentivos para la inversión privada

Difundir campañas con mensajes precisos que alienten la participación ciudadana

Adoptar políticas y normas ambientales para evitar el deterioro de cuerpos de agua