México.- Solo 5 mil habitantes en México, de los más de 119 millones en total, controlan el 70 por ciento de las aguas nacionales a través de las concesiones que otorga la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el 37 por ciento es destinado para la agricultura, afirmó Wilfrido Antonio Gómez, catedrático en la Universidad iberoamericana, en la Ciudad de México, y colaborador de organizaciones no gubernamentales, relacionadas con problemáticas que afectan al país.

Durante su visita a la ciudad de San Luis Potosí, donde presentó ponencias respecto a la real distribución del agua en México, el también periodista de datos, lanzó una crítica a la Conagua por las omisiones e irregularidades en su responsabilidad, al atribuirle la operación y distribución del agua, de manera equitativa.

Con base a la serie de investigaciones en las que ha participado, aseguró que se contabilizan más de 290 mil usuarios quienes aprovechan -y en grandes volúmenes- las aguas nacionales, pero sólo el 2% (alrededor de 5 mil 900 usuarios) la controlan a través de las concesiones, sin considerar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ni Pemex.

"En el tema de concesiones, la Conagua se supone que fue creada para regular la exportación, calidad y distribución del agua en México, pero no ha funcionado de esa manera", enfatizó.

Sin bastar que la diferencia en la distribución del agua hacia los diferentes sectores es abismal -dijo- también existen anomalías o incongruencias en la repartición que se hace en el tema agrícola, "pareciera que los campesinos y la regiones rurales son quienes aprovechan o consumen esa agua".

Sin embargo, estudios de verificación en los que participó, y que efectuaron de manera aleatoria en distintas regiones del país, se constató que los beneficios del "aprovechamiento del agua para uso agrícola" se tienen en municipios urbanos; o sea, las concesiones se otorgan a localidades o ciudades que tienen el poder adquisitivo e infraestructura y no a zonas agrícolas.

"Este año (2020) el proyecto es rastrear quiénes son los que tienen esas concesiones y el uso que les están dando; verificar si de verdad es para uso nacional o de exportación", precisó.

Para el catedrático de la Ibero, es a los grandes empresarios a quienes les otorgan el derecho del uso de las aguas nacionales, tales como los grupos cerveceros, Femsa, Nestlé, las mineras, y otros consorcios de talla internacional, "que son generadores de mucho dinero, pero de manera particular".

Otra situación preocupante mencionó, es que muchas de esas concesiones, se otorgan de acuíferos sobre explotados y contaminados, a industriales que -además- carecen de permisos para descargas de aguas residuales.

Antonio Gómez, explicó que en el caso de las concesiones de agua para uso público urbano, estas son controladas por los sistemas estatales y municipales; pero en la misma desproporción entre el número de habitantes y los volúmenes de agua que se otorgan, además que los principales beneficiados son ciudades como Monterrey, Guadalajara o la Ciudad de México.

"Existe un consumo real de cuarenta y ocho tinacos anuales en promedio, pero la gestión y otorgamiento es de alrededor de mil setecientos tinacos de agua por año. La pregunta es, el resto del vital líquido ¿a dónde va a parar, o quiénes le dan uso y para qué?

El investigador afirmó finalmente, que también son tópicos que deberán escudriñar este año.