México.-El regreso de esta especie a territorio inglés ocurrió luego de que seis ejemplares fueron reintroducidos a la Isla de Wight.

Por primera vez en 240 años, águilas cola blanca han vuelto a surcar los cielos ingleses. gracias a un programa de reintroducción de la especie a la vida salvaje.

Durante la cuarentena para evitar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 que se vive en Inglaterra, varios habitantes han visto volando sobre sus casas y jardines a ejemplares de águila cola blanca, algo que no ocurría desde 1780.

El regreso de esta especie a territorio inglés ocurrió luego de que seis ejemplares de águila cola blanca fueron reintroducidos a la naturaleza en la Isla de Wight.

Los rastreadores que les fueron insertados para su vigilancia, muestran que por lo menos cuatro de las seis aves realizan amplias exploraciones a lo largo del país, emprendiendo vuelos con distancias mayores a los 160 kilómetros.

De hecho, la que tiene el rastreador D274 realizó viajó 427 kilómetros por el sureste de Inglaterra antes de regresar a su hogar, en la isla donde fueron puestas en libertad.

Por otro lado, tras pasar el invierno Oxfordshire, la G393 fue al Parque Nacional del Distrito de los Picos, pasando por el condado de Suffolk.

Actualmente la tercera está al norte de York y la cuarta constantemente vuelve a la Isla de Wight. Lamentablemente en octubre pasado se descubrió que una de ellas estaba desaparecida y otra había muerto.

El portavoz de la Roy Dennis Wildlife Foundation, donde se encargan de su vigilancia, pidieron a los vecinos reportar los avistamientos de estas águilas.

“Si tienes la suerte de ver un águila cola blanca sobre tu casa o jardín, por favor, repórtalo, pero no salgas de tu casa en este momento”.

Conocidas también como águilas marinas, estos ejemplares son consideradas las aves rapaces más grandes de Reino Unido, pueden medir hasta 2.5 metros y principalmente se alimentan de aves acuáticas y peces.

Aunque este proyecto busca liberar anualmente a por lo menos 6 águilas; se espera que comiencen a reproducirse en la naturaleza hasta 2024. La última pareja reproductora de la que se tuvo registro en Inglaterra, fue ubicada en 1780 en Culber Cliff, en la Isla de Wight.