Asegura Pedro Almazán que los policías en paro abandonaron Chilpancingo el día de los disturbios de transportistas e indicó que están revelando identidad de agentes en cubierto a "grupos radicales".

El secretario de Seguridad Pública de Guerrero, Pedro Almazán indicó que el grupo de policías estatales que se mantiene en paro de labores trabajaba prácticamente al margen de la corporación en el puerto de Acapulco. Asimismo, hizo pública la denuncia ante la Fiscalía General de Guerrero (FGE) contra los 32 policías en paro por abuso de confianza, daños, ejercicio indebido del servicio público, insultos a la autoridad y uso indebido del uniforme, debido a que siguen portandolo a pesar de estar suspendidos.

Además, señaló que los mismos abandonaron la capital el lunes pasado, cuando agrupaciones de transportistas se enfrentaron entre sí, dejando como saldo más de un docena de heridos.

De igual forma, señaló que los policías, quienes se encuentran suspendidos, están revelando la identidad de agentes en cubierto a grupos radicales y posiblemente delincuenciales.

En conferencia de prensa, el funcionario indicó que la verdadera inconformidad de los policías en paro surgió cuando fue ordenada la revisión y concentración de los mismos.

“La mayor inconformidad fue la presentación de 24 automóviles de aspecto civil que tenía a su cargo el comandante de la Policía Estatal, Jonathan Arcos quien funge como líder de los policías que se mantienen en paro”, abundó el secretario.

Almazán indicó que el comandante Jonathan Arcos manejaba de manera discrecional los recursos humanos y materiales del grupo al que pertenecen los 50 policías estatales.

‎El secretario mencionó que los policías que se mantienen en paro abandonaron la ciudad de Chilpancingo el lunes de la semana pasada cuando se registró en enfrentamiento entre los integrantes de las organizaciones CETIG y COSTEG.

Asimismo, precisó que los inconformes están revelando la identidad de agentes en cubierto a grupos radicales y posiblemente delincuenciales.