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Alan García, el aprista que se pegó un tiro para evitar la cárcel

El expresidente peruano ´fue un hombre dedicado a la política, como si en el día de su nacimiento alguien le hubiese colocado en la frente que su destino no sería común.

Por Redacción, 2019-04-17 23:19

México.- Fue un hombre dedicado a la política, como si en el día de su nacimiento alguien le hubiese colocado en la frente que su destino no sería común. Dos veces presidente, senador y diputado y con una carrera entre Palacio de Gobierno, Congreso y sedes judiciales, Alan García ha dejado de existir hoy a los 69 años. Como ha ocurrido en toda su vida, se dirá que la política tuvo que ver en su sorpresiva muerte y que el tiro en la cabeza que se disparó al amanecer solo fue el cruel desenlace de una vida exagerada.

Alan Ludwig García Pérez nació el 23 de mayo de 1949 en Lima. Hijo de Nitha Pérez de García, quien le colocó tal nombre en honor al músico alemán, no conoció a su padre, Carlos García Ronceros, hasta los cinco años. Este había permanecido en prisión por su militancia aprista.

Sus estudios de Letras y Derecho los llevó en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Mayor de San Marcos. Muy joven viajaría a Francia y España para empezar un posgrado en Sociología. Allí, cuentan sus amigos, compartiría las aulas con tocadas de guitarra y cajón en los metros de la ciudad.

Durante este periodo universitario conocería a Víctor Raúl Haya de la Torre, líder del partido aprista, quien se convertiría en su mentor y amigo perpetuo. Sus vínculos con el APRA crecerían y se fortalecerían tras su regreso definitivo a Lima en 1977, con 28 años.

Sin llegar a las tres décadas, pero con un gran carisma personal, habilidad oratoria y demagógica, Alan García comenzaría una escalada rápida: Secretario nacional de organización (durante la campaña presidencial de Armando Villanueva en 1980), Secretario general en 1982 y dos años antes elegido diputado del país.

“Jamás me podrán acusar de enriquecerme. Porque el que se enriquece se va a gozar fuera, allá en Miami, París o Nueva York o quiere superar su estatus de peruano, de país subdesarrollado, con dinero mal habido. Yo jamás, señor”, diria por aquel entonces como senador, en un discurso revisado hasta el día de hoy.

En 1985, con un 52% de votos, se convertiría en presidente del Perú. Tenía 36 años, siendo el más joven en vestir la banda presidencial tras Felipe Santiago Salaverry, quien lo hizo en 1835 con 29 años.

Bajo el viejo lema aprista ‘Solo el Apra salvará al Perú’, el joven García tomaba las riendas del país con la mirada crítica de una facción aprista que ya lo acusaba de un distanciamiento ideológico y moral, distinto al impartido por Haya, fallecido seis años atrás.

Han sido varios los especialistas que han considerado a su gobierno como el más nefasto de los últimos años. La decepción con su gobierno dentro del APRA y sus votantes creció apenas en el primer año y se extendió en los siguientes.

“García se presentó como el valeroso defensor de un pequeño país asediado por las grandes instituciones bancarias internacionales. El artificio económico contradictorio, preparado por García, sus asesores y aliados solamente funciono por dos años. Comenzó a derrumbarse después de que el presidente anunciara su decisión de nacionalizar los bancos y las compañías de seguro en julio de 1987”, reseña el historiador Alfonso W. Quiróz en su libro ‘Historia de la corrupción’ en el Perú.

Durante su gobierno, de balconazos y paquetazos económicos, crecería también la actividad terrorista de Sendero Luminoso y el MRTA.

Llegaría al 28 de julio de 1990 con solo 9% de aprobación, envuelto en promesas de investigaciones en su contra, y sin poder dar su discurso de despedida por los carpetazos y pifias de los congresistas. No aguantó y se fue del Hemiciclo sin escuchar el primer mensaje de su sucesor, Alberto Fujimori.

A los pocos años, abandonaría el país con acusaciones de corrupción y asesinatos extrajudiciales del comando Aprista Rodrigo Franco. No volvería al Perú hasta el 2001, cuando la Corte Suprema de Justicia de Perú declaró prescritos sus delitos imputados al finalizar su primer mandato.

Llegó al Perú para participar de las Elecciones Presidenciales del 2001 y perdió en una segunda vuelta frente a Alejandro Toledo. Los siguientes cinco años los dedicaría a la docencia en la Universidad San Martín, casa de estudios a la que estaría ligada por los siguientes años. En 2004, durante su participación en una marcha de las CGTP lanzaría a una patada al ciudadano Jesús Lora, quien se atravesó en su camino durante el recorrido.

Encolerizado y desenfrenado. Así apareció en la fotografías de aquella agresión que se convirtieron en portadas los días siguientes.

En 2006, tras una tenaz contienda con Ollanta Humala, Alan García volvería a sentarse en el sillón presidencial. El Baguazo, en 2009, marcaría un hito sangriento de su mandato, cuando 34 indígenas y 24 policías fallecieron a causa del conflicto en oposición al proyecto minero. El terremoto y la lenta reconstrucción del sur quedarían también en la memoria de los peruanos. Años más tarde, una investigación periodística revelaría que en el mandato del líder aprista se liberó a más de mil presos por narcotráfico agravado, la mayor excarcelación de este tipo que se conozca en el mundo.

Una encuesta de 2017 señaló que el 37% de encuestados creía que la gestión del líder aprista fue la más corrupta. En segundo lugar se ubicó la gestión del ex presidente Alberto Fujimori, con 23%.

Su gobierno terminaría con un 54% de desaprobación. Alan García volvía a jalar en un mandato.

Luego de dejar el gobierno en 2011, volvería a tentar la presidencia en 2016; sin embargo, no llegó a obtener ni el 6% de votos. Lo peor estaría por venir.

El 28 febrero en 2018, Jorge Barata, el ex representante de Odebrecht –la compañía brasileña envuelta en un caso de corrupción internacional-, aceptó que la constructora le entregó 200 mil dólares a Luis Alva Castro para la exitosa campaña de García Pérez en 2006.

Cuatro meses después, el fiscal José Domingo Pérez abriría una investigación preliminar contra el ex mandatario por supuesto delito de lavado de activo por el caso Odebrecht. “Demuéstrenlo pues imbéciles”, soltaría, desvariado, García durante una entrevista con medios.

El ocaso continuaría en noviembre, cuando el Poder Judicial dictó 18 meses de impedimento de salida del país contra el ex mandatario. Horas después ingresaría a la Embajada de Uruguay con el fin de pedir asilo político, el cual le sería negado a comienzos de diciembre.

La Fiscalía solicitó hace cinco días el impedimento de salida del país del ex secretario personal Luis Nava Guibert y de su hijo por supuesta recepción de dinero de Odebrecht.

Pero el día final sería hoy. Muy temprano el Ministerio Público ordenó la prisión preventiva por 10 días de García y otros investigados implicados en el pago de sobornos de la empresa Odebrecht.

Cuando las autoridades llegaron a la casa del exmandatario en Miraflores para concretar la diligencia, García les pidió un minuto para ir hacia su dormitorio. Allí, sorpresivamente, se dispararía con un arma de las seis que tenía. Moribundo, fue trasladado al hospital Casimiro Ulloa y reanimado hasta en tres ocasiones. No superó la cirugía.

Alan García, el joven de verbo ágil, padre de seis hijos y ‘encantador de serpientes’ –como alguna vez lo llamaron sus contrincantes– falleció de un disparo que perforó su cerebro. Siempre contaba sus citaciones fiscales, decía que iban 50 y hasta el final se jactó de nunca haber pisado una cárcel.

Pero ayer, mientras brindaba entrevistas al caer en la cuenta que la detención preliminar era una amenaza real, Alan García Pérez lució más que desencajado, triste, despojado de esa superioridad que siempre creyó tener, quien sabe imaginándose su triste final. Alan García se suicidó.

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Detienen a joven por intentar disparar a 400 personas

La adolescente Alexis Wilson, de 18 años, fue arrestada en su casa, donde los agentes encontraron un fusil AK-47 y municiones.

Por Redacción, 2019-09-18 12:32

México.-Una joven de 18 años ha sido arrestada este lunes en Oklahoma (EU) tras comentar a una compañera de trabajo que quería disparar a 400 personas por diversión y que le gustaría hacerlo en su antigua escuela, informan medios locales.

Según los reportes, Alexis Wilson estaba trabajando de camarera en un restaurante de la localidad de McAlester cuando mostró a su colega un video en su teléfono donde aparecía disparando un fusil AK-47 que acababa de adquirir y luego le comentó sus intenciones. La compañera contó lo ocurrido al gerente del establecimiento, quien alertó a la Policía.

«En estos tiempos, no puedes decir esas cosas», declaró el alguacil de la Policía del condado de Pittsburg, Chris Morris, al canal KTUL. «En el momento que se diga algo así, lo vamos a tomar en serio y vamos a investigarlo al máximo y hacer un arresto si es posible, porque no queremos que ninguna de nuestras escuelas pase por un tiroteo», agregó el funcionario.

Tras la denuncia, Wilson fue arrestada en su casa y los agentes encontraron el fusil en su habitación, así como una escopeta y diversas municiones. Ahora la detenida enfrenta acusaciones por amenaza terrorista contra la escuela secundaria de McAlester. La joven se ha declarado inocente de los cargos.

La adolescente fue expulsada de esa escuela después de estar involucrada en varios incidentes violentos. En una ocasión fue suspendida por traer un cuchillo al centro y en otra, por exhibir esvásticas entre sus pertenencias, tras lo cual no se le permitió volver a matricularse.

Durante el interrogatorio, Wilson le dijo a los oficiales que solía sentirse «suicida y bordeando lo homicida» respecto a sus compañeros de clase debido al acoso que sufría. Al ser preguntada si tenía intenciones de lastimar a alguien en la escuela, la adolescente afirmó que no recientemente, pero sí había tenido pensamientos de ese tipo en el pasado.

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Auto se impacta contra edificio de Trump en NY deja 3 heridos

Fotografías tomadas en el lugar muestran a un sedán oscuro que se ubica justo dentro del lobby mientras los empleados limpian los escombros del lugar.

Por Redacción, 2019-09-18 11:19

México.-Un auto chocó contra las puertas de cristal e ingresó el martes al vestíbulo del Trump Plaza en New Rochelle, Nueva York, informó la policía.

El incidente no parece haber sido intencional, señalaron las autoridades a la televisora WABC-TV. Aseguraron que no hay indicios de que sea algo más que un accidente.

El conductor resultó herido y fue interrogado por la policía. Dos peatones en el vestíbulo de la residencia de lujo de 40 pisos ubicada en el condado de Westchester, también resultaron lesionados. Ninguna de las lesiones parece de gravedad.

Fotografías tomadas en el lugar muestran a un sedán oscuro que se ubica justo dentro del lobby mientras los empleados limpian los escombros del lugar.

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Trump anuncia a Robert O’Brien como nuevo asesor de Seguridad Nacional

Robert O’Brien se convertirá en el cuarto asesor de Seguridad Nacional a las órdenes de Trump, después de la salida de los generales del Ejército Michael Flynn y H.R. McMaster y de Bolton.

Por Redacción, 2019-09-18 09:35

México, (EFE).- El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles que Robert O’Brien, actual enviado especial presidencial para Asuntos de Rehenes en el Departamento de Estado, será su nuevo asesor de seguridad nacional.

«Me complace anunciar que nombraré a Robert C. O’Brien, que actualmente se desempeña exitosamente como enviado especial Presidencial para Asuntos de Rehenes en el Departamento de Estado, como nuestro nuevo asesor de Seguridad Nacional. He trabajado mucho y duro con Robert ¡Hará un gran trabajo!», dijo Trump en su cuenta de Twitter.

O’Brien asumirá el cargo para sustituir a John Bolton, que fue despedido de forma fulminante el pasado 10 de septiembre por Trump después de meses de desacuerdos en temas clave de su política exterior.

Robert O’Brien se convertirá en el cuarto asesor de Seguridad Nacional a las órdenes de Trump, después de la salida de los generales del Ejército Michael Flynn y H.R. McMaster y de Bolton.

El puesto de asesor presidencial de Seguridad Nacional, que no requiere de la confirmación del Senado estadounidense, es uno de los más influyentes del Gobierno en términos de relaciones exteriores.

O’Brien será el encargado de varios cientos de especialistas del Pentágono, el Departamento de Estado y las agencias de inteligencia de EU., con el objetivo de determinar qué acciones benefician más a los intereses del país.

En los últimos días, Trump había barajado el nombre de varios candidatos para sustituir a Bolton, como el general mayor Ricky Waddell o la subsecretaria de Energía para Seguridad Nuclear, Lisa Gordon-Hagerty.

La relación entre Trump y Bolton llevaba deteriorándose al menos desde mayo, cuando el presidente dio señales de frustración por la falta de resultados a la hora de derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, después de que EU. iniciara en enero una campaña internacional para aupar al poder al opositor Juan Guaidó.

Poco antes de entrar en la Casa Blanca el año pasado, Bolton había abogado por declarar la guerra a Corea del Norte e Irán, y siempre contempló con un marcado escepticismo el proceso de distensión con Pionyang, que para Trump se convirtió rápidamente en un tema prioritario de su política exterior.

Tras chocar públicamente con Trump en cuanto a los ensayos armamentísticos norcoreanos en mayo, Bolton decidió viajar en junio a Mongolia en lugar de acompañar al mandatario a la frontera intercoreana, donde se reunió de nuevo con el líder norcoreano, Kim Jong-un.