Iguala, Guerrero.- Militares confiscaron dos granadas de fragmentación abandonadas dentro de una cubeta de arena en un terreno baldío entre las colonias Las Brisas y Zapata, al poniente de la ciudad.

La aparición del objeto causó una gran movilización por parte de elementos de seguridad pública, aunque los explosivos no estallaron y no se registró ningún daño.

Los hechos ocurrieron al mediodía, cuando autoridades recibieron una llamada anónima al teléfono de emergencia 066, sobre la presencia de los explosivos en dicha zona.

Policías federales y estatales confirmaron el hallazgo, y cercaron el área; después, miembros del Ejército mexicano llegaron al lugar y fueron quienes se acercaron a revisar la cubeta.

Los soldados llevaron a cabo el retiro de los explosivos y la detonación controlada como parte de las acciones de seguridad.

Decenas de familias que habitan sobre esa calle tuvieron que ser desalojadas de sus viviendas, mientras que los militares efectuaban el rastreo para desactivar el artefacto explosivo.

La Procuraduría General de la República (PGR), han comenzado con las investigaciones para ver si es posible encontrar el origen del artefacto y que es lo que pretendían hacer con las granadas.