Perú.-El alcalde del distrito Tantará, en Perú, Jaime Rolando Urbina Torres, estuvo de parranda con un grupo de amigos en medio de la cuarentena por la expansión del COVID-19 y cuando fue descubierto por la policía hizo lo casi inimaginable, fingió estar muerto y hasta trató de ocultarse en un ataúd.

De acuerdo a las autoridades locales, el funcionario municipal y sus acompañantes se encontraban departiendo a altas horas de la noche del domingo en la ciudad de Huancavelica, en el centro del Perú, y tras percatarse de la presencia de la fuerza pública el se escondió en el féretro sin tapa, simulando estar muerto.

El alcalde Jaime Rolando Urbina Torres habría estado ebrio al momento de su detención. Todos fueron trasladados a la comisaría de la localidad.

El Decreto Legislativo 1458 de ese país establece como “faltas muy graves” a quienes no respeten la inmovilización social obligatoria desde las 18:00 horas hasta las 4:00 del día siguiente, por lo que las personas serán acreedoras a una multa del 10 por ciento (430 soles) unos 126.39 dólares.

En el centro de la polémica

Dicho alcalde ha sido cuestionado anteriormente por la población de su distrito sobre el manejo que tiene de la pandemia de COVID-19. El diario peruano El Comercio refiere que la gente de Tantará ha recriminado que en más de 50 días del estado de emergencia, Urbina Torres solo ha estado ocho día en el departamento.

Además, el medio apunta que gracias a la presión social el edil creó el Comando COVID-19 en la zona, para evitar la propagación de nuevos casos de SARS-CoV-2, que suma 260 casos confirmados y un fallecimiento en la ciudad Huancavelica, a donde pertenece dicho departamento.