México.- En medio de un dispositivo de seguridad extremo por parte de los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, los alcaldes de Texas se pronunciaron en contra de la construcción de muros y el cierre de fronteras con México, como lo pide el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En el marco del abrazo entre alcaldes fronterizos, Jim Darling, de McAllen; Armando Ocaña, de Mission; Gerardo Alanís, de Progreso; Ambrosio Hernández, de Pharr y Sergio Coronado, de Hidalgo, aprovecharon para dejar un mensaje de hermandad a los residentes de Reynosa.

Justo en la línea divisoria entre México y Estados Unidos en el Puente Reynosa-Hidalgo, los alcaldes de la frontera se congregaron por primera vez para acompañar a Sergio Coronado y Maki Ortiz, quienes como cada año, acuden para intercambiar un abrazo fraterno.

Aquí, sobre el caudaloso río Bravo, se encuentra una caseta de revisión de la Oficina Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) que acondicionaron con una cerca de púas con lo cual se impide la entrega de migrantes, quienes desde hace tiempo, amenazan con ingresar a los Estados Unidos para obtener una visa humanitaria o asilo político.

Sólo por esta ocasión, la cerca fue retirada y dejada a un costado de la caseta, aunque la vigilancia extrema del CBP no cesó.

Elementos se apostaron apenas a dos metros de la caseta en el lado estadounidense; desde ahí observaban atentos el desarrollo de la ceremonia ante la gran cantidad de personas de ambos lados de la frontera que se congregaron.

Más cerca, a menos de medio metro, se encontraban tres agentes de la policía armados; dos varones con chaleco antibalas y una mujer.

Tras la presentación de los invitados de honor, se dio paso a los mensajes de los alcaldes y fue Jim Darling, de McAllen, quien señaló que la amistad que une a ambas fronteras permanecerá siempre mucho más allá, de políticas migratorias.

Armando Ocaña, de Mission, agradeció la oportunidad que los hermanos de México les brinda para estar en medio de ambos países y remató: "En Mission no hacemos muros, hacemos puentes", lo que le valió la ovación de los asistentes.

Gerardo Alanís, de Progreso, refrendó que la hermandad es la herramienta principal entre México y Estados Unidos; añadió que no existen barreras para evitar los lazos familiares.

Ambrosio Hernández, de Pharr, comentó que sólo un río divide ambas fronteras, pero que como hermanos están unidos para apoyarse "como familia".

Sergio Coronado, de Hidalgo, destacó que existen múltiples ejemplos de pueblos hermanos que son separados por hechos externos; expresó que han sostenido reuniones los alcaldes de Texas y han llegado a la conclusión que se deben respetar los derechos de todas las personas.

"Hablábamos de esa idea que tiene el presidente de Estados Unidos de construir muros y cerrar fronteras, aquí construimos muros. Si todos los hispanos salieran a votar, no estaríamos hablando de este problema, es importante exhortar a que los hispanos se unan. Muchas veces tenemos la cultura de no salir a votar porque las cosas no cambian. El 30 por ciento de la población votante en Estados Unidos es latina", concluyó.