Guerrero.- Ante la situación diaria de asesinatos, desapariciones y ante el creciente desplazamiento forzado de familias en la Montaña Baja y la Sierra, grupos de defensa de derechos humanos pidieron que se declare Crisis Humanitaria en Guerrero.

En conferencia de prensa el Centro Regional de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón” y el Centro de Derechos Humanos “Minerva Bello”, condenaron la inacción oficial para evitar el desplazamiento forzado de familias en Guerrero y exigieron que a las víctimas se les atienda de manera total y no sólo con colchonetas y despensas.

“Hay cerca de dos mil personas desplazadas de la sierra de Leonardo Bravo, si el gobierno dice que no es una situación de crisis humanitaria es lamentable, en Veracruz bastó con el asesinato de familiares de un político para que se declarara una alerta humanitaria”.

“En Guerrero se tiene que aplicar la misma política, declarar a Guerrero que vive una crisis humanitaria, porque hablar de los cientos de ejecutados, desaparecidos, familias desplazadas, nos coloca en una crisis humanitaria”, indicó Manuel Olivares Hernández, director del Centro Morelos.

De acuerdo con el activista, el fenómeno del desplazamiento forzado en Guerrero, provocado principalmente por los grupos del crimen organizado, inició desde el 2011 con las familias desplazadas de La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán y quienes hasta hoy no cuentan con una reparación integral del daño.

La semana pasada 63 personas de la localidad de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, huyeron de sus hogares ante el hostigamiento de un grupo delictivo que mantiene presencia en ese lugar desde el año 2014, a pesar de las múltiples acusaciones hacia ellos.

Sobre esta situación, Manuel Olivares quien trabaja en esa zona de la entidad, dio a conocer que el día domingo una mujer de Tlaltempanapa bajó a Ziltlala para pedir resguardo y 17 familias salieran del pueblo, sin embargo, la síndica dijo que no había posibilidad.

“La síndica recomendó a la mujer que se quedara en Zitlala porque la iban a matar si regresaba, y esa noche la mujer junto con otras 62 personas comenzaron a abandonar Tlaltempanapa”,

“Nos preocupa que el gobierno del Estado lo que hace es llevar colchonetas, cobertores y despensas. Una de las preocupaciones es que no hay patrullas que los resguarden”, dijo sobre los desplazados de la Montaña baja.

Finalmente, consideró que las declaraciones del gobernador, Héctor Astudillo, sobre que el problema de violencia en la Sierra debe ser atendido a nivel nacional, “es una declaración de incapacidad y de batear el caso cuando ha sido el gobierno estatal el que no ha cumplido con sus responsabilidades”.