El gobierno de Guerrero ordenó, a través de oficios, la aplicación de ‘alerta roja’ en cuatro de los 15 penales que existen en la entidad; entre los que se encuentra el de Acapulco, Chilpancingo, Iguala y La Unión.

La medida busca evitar la fuga de reos de alta peligrosidad a través del reforzamiento de los protocolos de seguridad.

De acuerdo al diario Milenio, autoridades ministeriales y de seguridad pública reforzaron la seguridad en cuatro Centros de Reinserción Social (Cereso).

En La Unión, en Costa Grande, la vigilancia se endureció desde la tarde de ayer. En 2013, este penal sufrió la incursión de un grupo armado que provocó el escape de nueve reos; así como la muerte de dos custodios y dos personas heridas.

Mientras que en Las Cruces, en Acapulco, se puede observar un mayor despliegue de personal de Seguridad y Custodia, así como de elementos de la Policía Estatal y recorridos del agentes de la Fuerza Estatal.

Otro de los penales que presenta mayor presencia policíaca son los centros de reclusión de Iguala y de Chilpancingo, donde se informó que desde ayer se aplican ya las medidas de seguridad.

A penas el mes pasado, los 15 Ceresos en el estado sufrieron paro de labores por trabajadores administrativos, quienes demandaban aumentos salariales y bonos.

Finalmente, el tres de julio, el paro se levantó luego de que se firmara una minuta de acuerdos con el secretario de Gobierno, David Cienfuegos, en el que se establece el pago, a partir del 29 de enero del 2016, de una compensación salarial.