México.- El dueño de Altos Hornos de México (AHM), Alonso Ancira, acusa que los delitos de corrupción y blanqueo, que se le imputan en México, tienes fines políticos.

El empresario negó ante un juez de España los delitos que se le imputan y también rechazó ser entregado a México, como lo ha hecho saber a las autoridades de dicha nación.

Fuentes jurídicas dijeron que ante ello, Santiago Pedraz, magistrado de la Audiencia Nacional, fijará una fecha para que un tribunal resuelva si se cumplen los requisitos para que Ancira sea extraditado.

Alonso Ancira enfrenta acusaciones en México por delitos que generaron "grave daño patrimonial" a Petróleos Mexicanos (Pemex), según la Fiscalía General de la República (FGR).

Se le acusa de delitos relacionados con el supuesto sobreprecio de unos 500 millones de dólares en la venta de una planta de fertilizantes a la petrolera en 2013, cuando ésta empresa era dirigida por Emilio Lozoya Austin.

Fue detenido el pasado el 28 de mayo en el aeropuerto de Palma, España, en la isla mediterránea de Mallorca. Desde entonces se negó a ser extraditado.

El juez impuso entonces a Ancira, que también posee la nacionalidad estadounidense, comparecencias en el juzgado cada dos días, prohibición de salir de España y retirada del pasaporte.

Alonso Ancira fue cauto al hablar sobre su situación jurídica y se limitó a decir que se trata de una persecución política.

Sin dar nombres, señaló que el actual Gobierno de México “está persiguiendo a gente y a veces hace pagar a gente que nos salpica, producto de un daño colateral”.

Asimismo, dijo que entiende que en estos momentos en México “se está persiguiendo a gente que fue detenida por problemas con la justicia, que no fue clara y transparente, pero está contaminando a otros que no”.

No obstante, comentó que no entiende por qué se ha atacado a Altos Hornos de México.