Un millón 22 mil 366 pesos por hospedaje, comida y viáticos, le costó a la Uagro el V Congreso General Universitario donde se aprobó la reelección del rector Existe un sobregiro de 131 millones 45 mil de pesos en partidas no autorizadas, según la Auditoría General del Estado Un Jeep, Grand Cherokee LTD Lujo Advance, blindada, de 2 millones 443 mil 994 pesos, es la camioneta que usa Javier Saldaña Almazán

Javier Saldaña Almazán, rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), podría reelegirse en 2017. De hacerlo, continuaría en funciones hasta 2021, coincidentemente año de nuevas elecciones en Guerrero.

Los asuntos electorales no son ajenos al rector, sólo hay que echar un vistazo al preámbulo de la elección pasada, cuando el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) lo exhortó para retirar su publicidad de entonces, por considerar que violaba las reglas y tiempos electorales. O mejor dicho, que retirara su promoción personal, cubierta de publicidad institucional.

La reelección inmediata del rector fue aprobada en el V Congreso General Universitario, el 3 de octubre pasado en Acapulco. También la de directores de las unidades académicas y consejeros universitarios.

Para legalizar la reelección falta que los diputados la avalen en el pleno del Congreso del estado a través de una reforma a la Ley Orgánica de la Uagro. El rector, informaron del área de Comunicación Social de la Universidad, mantiene reuniones con el gobernador Héctor Astudillo Flores para que sea el Ejecutivo del estado el que proponga las modificaciones a la Ley Orgánica, según sus facultades.

El 9 de octubre el Consejo Universitario aprobó los resultados del V Congreso General Universitario y hasta allí se agota el alcance de la casa de estudios.

En la Ley Orgánica de la Uagro ya se considera la reelección, pero en periodos indistintos. Gracias a eso, el extinto Rosalío Wences Reza pudo ser rector en tres ocasiones, aún con esa jugada, Saldaña Almazán superó al ex rector que dejó como herencia la Universidad Pueblo: de facto la reelección inmediata del rector. El término facto aplica en este contexto a un acuerdo universitario sin ninguna oposición de los grupos internos de la Uagro.

Saldaña Almazán consiguió convertirse el 6 de abril de 2013 en el primer rector de unidad. Sumó a su administración a funcionarios que representan todas las fuerzas políticas universitarias, hasta al ex gobernador Rogelio Ortega Martínez, aspirante a la rectoría tres veces, del frente opositor al Fredeuag, la corriente política universitaria de Saldaña Almazán.

Para incluir a la mayoría posible amplió la lista de cargos y para los que de plano no cupieron, los convirtió en directores de unidad de sus preparatorias y facultades al año siguiente. La elección de directores es indistinta a partir de la elección extraordinaria a rector de 2013, por la muerte del ex rector Ascencio Villegas Arrizón.

El 20 de agosto pasado los órganos electorales convocaron al Foro de Posgrado e Investigación en Acapulco —todos los actos a los que cita el rector de cierta relevancia siempre son en el puerto—. De lo que en realidad se trató fue de tender las condiciones para el V Congreso General Universitario y desde entonces se planteó la reelección inmediata de los directores de las unidades académicas. ¿Los directores después de eso se habrían negado a respaldar la propuesta de la reelección inmediata del rector? El actual periodo de rector concluye en 2017 y el de directores para 2018.

El rector, según documentaron los periódicos al día siguiente de la aprobación de la reelección inmediata, calificó los acuerdos del Congreso como inmejorables. Tanto él como los directores, todos miembros de los órganos jurisdiccionales de la Uagro, abrieron la puerta para continuar los próximos cuatro años.

Reelección e historia La lucha de 1960 que costó cárcel, tortura, y desapariciones a los guerrerenses, logró la autonomía universitaria.

En 1973, en el primer periodo del rector Rosalío Wences Reza, se conquistó el voto universal directo y el derecho a la base universitaria de elegir a sus autoridades; desde 1963 las elegía el gobierno del estado. En el III Congreso General Universitario, celebrado durante el rectorado de Florentino Cruz Ramírez (1999-2002), se desechó la reelección inmediata.

La lucha por la autonomía universitaria, de acuerdo a la documentación histórica, se planeó para retirarle al estado el poder sobre la Universidad.

La reelección también representa un dominio del poder. En México, el movimiento revolucionario aniquiló el porfiriato, el periodo de mayor dominio que se consiguió a través de la reelección.

La reelección inmediata aprobada en agosto tiene sus topes: sólo dos periodos continuos. Pero en los acuerdos de modificaciones de la Ley Orgánica de la universidad nunca contemplaron sanciones para quienes violen el principio de voto secreto.

Un cónclave de millones de pesos El Congreso General Universitario es el órgano superior de todos los órganos de jurisdiccionales de la Uagro. Se trata de un cónclave de delegados universitarios, encabezado por el rector, que en su quinta sesión decidieron reformar la legislación universitaria.

La “discusión” duró tres días (del 1 al 3 de octubre) en un salón del hotel cinco estrellas Grand Hotel Acapulco, donde; además, la administración la Universidad hospedó dos noches a los 809 delegados universitarios (el director, un maestro y dos alumnos por unidad académica).

“¡El hotel estuvo bien bonito!”, dijo una maestra al confirmar su estancia y la del resto de los delegados en el hotel de zona dorada de Acapulco. También informó de una reunión que el rector sostuvo la noche anterior al cónclave general: se trató de una reunión en privado entre Saldaña Almazán y los directores de las unidades académicas, en el mismo hotel.

Las mesas de discusión realmente duraron dos días, porque la primera noche de hospedaje se la llevó el rector con los directores, mientras los estudiantes y maestros disfrutaron el hotel, confirmaron quienes asistieron.

En su edición del 30 de octubre, el periódico El Sur publicó el costo total del Congreso o el gasto que realizó la administración central universitaria por la aprobación de la reelección inmediata: un millón 22 mil 366 pesos por hospedaje, comida y viáticos.

Los gastos los reveló la Dirección General de Administración y Finanzas que el periódico le solicitó a través de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información, mediante el oficio UTA/217/15: 537 mil 526 pesos por concepto de hospedaje, 414 mil 840 pesos de viáticos, y 70 mil pesos por la presentación de la obra de teatro Vuelo 24-03, en la que actúa el guerrerense Dagoberto Gama.

Otra de las especificaciones que informó la Dirección General de Administración y Finanzas de la Uagro acerca del hospedaje, es que reservaron 583 habitaciones a un costo de 992 pesos; precio, se especifica en la información, con un descuento aplicado por el número de reservaciones, porque el costo normal en esas fechas sería de mil 166 pesos por habitación.

La página de internet del hotel, a través de una de agencia de viajes, arrojó que el costo por noche de la actual temporada baja (septiembre a noviembre) es de mil 386 pesos.

En los datos difundidos por el periódico acerca de la respuesta que proporcionó la Uagro sobre los gastos del Congreso General Universitario, no se da cuenta de algún documento fiscal, como facturas, sólo la respuesta del oficio.

Publicidad y vehículos, debilidad financiera del rector El 9 de diciembre pasado, los diputados establecieron un acuerdo parlamentario en el que solicita a la Auditoría General del Estado (AGE) realice una auditoría económica financiera a la Universidad con especial atención a “servicios personales y gastos de operación, incluyendo la partida de Comunicación Social y adquisición para uso oficial, correspondiente al ejercicio fiscal 2014”. Para estas fechas la UAGro ya debió de aclararlas.

El 27 de febrero de 2015 la AGE informó al Congreso del Estado de los resultados de la auditoría —de la que se tiene copia—: 25 observaciones por irregularidades.

En principio, los documentos arrojaron que de un universo de mil 319 millones 760 mil 101.96 pesos, se auditó una muestra de 161 millones 154 mil 506.18 pesos (12.21%) de los recursos que obtuvo la Uagro de enero a junio de 2014.

Para empezar, concluye la AGE en esa auditoría, hay irregularidades en el concepto de gastos generales; en la adquisición de bienes y servicios hay irregularidades en contratos, adjudicaciones directas sin procesos de licitación, y documentación comprobatoria; proveedores que no se encuentran en el padrón de la Uagro, e inconsistencias en la autenticidad de facturas.

Su normatividad no está homologada con el marco federal y estatal, sobre el presupuesto, control patrimonial, transparencia y rendición de cuentas; existen empleados fuera de la plantilla del informe del primer semestre de ese año, y baja de bienes sin autorización del Consejo Universitario.

Los sobregiros del presupuesto programado para 2014 al presupuesto ejercido, es otra de las observaciones. Existe un sobregiro de 131 millones 45 mil de pesos en partidas no autorizadas, que van desde la compra de terrenos y construcción de edificios, hasta colecciones de obras de artes y objetos valioso.

Además exhibió una debilidad por el actual rectorado en la compra de vehículos: gastó durante el primer semestre de 2014, 5 millones 477 mil 994 pesos en 11 camionetas.

La AGE extendió su indagación de la compra de vehículos hasta 2012, donde la compra no ascendió del millón 900 mil pesos. Pero durante todo 2013 se compraron 30 camionetas, con un valor total de 10 millones 699 mil 250 pesos; 36 vehículos compactos, por 6 millones 770 mil, 367 pesos; nueve camionetas pasajeras, por 3 millones 494 mil 863 pesos, y un camión que costó un millón 550 mil pesos. En total, la Uagro invirtió ese año en vehículos 22 millones 514 mil 480 pesos. Saldaña Almazán es rector desde el 6 de abril de 2013.

Independiente del monto erogado, la irregularidad consiste en la opacidad para acreditar las compras, desde la aprobación del Consejo Universitario hasta la falta de licitación pública.

Entre rango de opacidad, la institución no acreditó el contrato de compra-venta del que puede ser el vehículo más caro adquirido por la Universidad: una camioneta Jeep, Grand Cherokee LTD Lujo Advance, blindada, con un costo de 2 millones 443 mil 994 pesos. Por cierto, es la camioneta que usa el rector.

Las evidencias expuestas por la AGE también le otorgan valor financiero a la promoción del rector. Del concepto de Servicios Generales (ampliado a de 205 a más de 565 millones de pesos para 2014) se desprenden otros rubros como Servicios de Comunicación Social y Publicidad, en el que se estimó que para 2014 se invertiría en total 34 millones de pesos, el cual se modificó a 80 millones 134 mil 113.97 pesos; de esa cantidad al momento de la auditoría de la AGE, o sea a los seis meses del año fiscal, la Uagro ya había desembolsado 46 millones 134 mil 113.97 pesos.

Un rubro que tiene relación con la difusión de la imagen del rector en un ambiente de ostentación es el de Servicios Oficiales, donde se proyectó un presupuesto anual de un millón 628 mil 174 pesos, pero se amplió a 25 millones 832 mil 134.88 pesos; a los seis meses ya había gastado 24 millones 203 mil 960.88 pesos.

La observación que puntualizó la AGE quedaría en una interrogante: ¿cómo es que de los más de 24 millones ejercidos, 20.6 millones se aplicaran en “gastos de ceremonial”?

La Uagro trampolín La promoción que le observó el IEPC (en su etapa de IEEG) al rector, se trata de espectaculares en los que se leían los logros académicos conseguidos en la UAGro a menos de un año de gestión del rector. Su cara y nombre con especial énfasis aparecían en todos los promocionales.

En marzo de 2014 Saldaña Almazán retiró la publicidad, pero —dijo entonces— porque respeta a las instituciones, no porque acepte un interés político electoral. De hecho, el rector reprochó al Instituto Electoral que la Uagro recibiera el mismo trato que un partido político, y que el exhorto podría significar una violación a la autonomía universitaria.

Un mes después, al cumplir un año como rector, no dejó dudas. El acto de su primer informe lo bañó de políticos que representan en Guerrero grupos políticos del PRI, como los ex gobernadores Rubén Figueroa y René Juárez Cisneros, y al actual gobernador, Héctor Astudillo Flores, entonces diputado local, en un acto lleno de ostentación.

El informe lo dio en el Fórum Mundo Imperial de Acapulco, lugar de grandes conciertos de alcance internacional. Utilizó el mismo esquema de acceso: numeración ticket master como pases. Desplegó un operativo de logística y acompañamiento de los invitados especiales hasta el lugar de su asiento.

Para 2015, el rector dio su segundo informe de labores en el auditorio de la Rectoría, como la tradición lo establece. Para ese tiempo el estado seguía en crisis —sigue en crisis—, derivado del caso Iguala y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. En ese tiempo, Rogelio Ortega Martínez tenía seis meses de gobernador interino de Guerrero, cargo para el que se supo también se perfiló el rector

Parte de los gastos evidentes del rector de 2014 los discutió en pleno la 60 Legislatura del Congreso del estado y los revisó la AGE.

Para este 2015, el rector tendría que responder otras tantas observaciones a la comunidad universitaria, por ejemplo, ¿Cómo es que dentro de las unidades académicas preparatoria 7 y Enfermería 2 existe unos subsistemas educativos particulares con la misma oferta educativa en sistema semiescolarizado? Esta duda la tienen estudiantes de Acapulco, que cursan el sistema semiescolarizado en las unidades académicas.

El 2015 significa el tercer año en funciones del rector. También uno de los mejores en presupuesto: 2 mil 50 millones, sin contar las partidas extraordinarias.

Además, la reincorporación del ex gobernador Rogelio Ortega Martínez a la Universidad, quien podría también aspirar a la rectoría en 2017. Pero ese es un escenario, en todo caso, que comenzaría a escribirse.