El fiscal de Guerrero, Miguel Ángel Godínez sólo puede tener dos razones para no desistir de las acciones penales que existen en contra de la comandanta de la CRAC, Nestora Salgado: estar amenazado por el crimen organizado o  formar parte de los cárteles que, en alianza con grupos políticos, encuentran conveniente mantenerla en la cárcel.

Así lo señaló este lunes la activista feminista Marta Lamas, durante una una charla que sostuvo con el personal de la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI).

“Lo que me impresiona mucho es la actitud del fiscal, Miguel Ángel Godínez, que no se entiende porque esta aferrado a no desistirse de las acciones penales en contra de Nestora, tal vez porque lo tienen amenazado de que, si desiste, le van a hacer algo a él o a su familia”, indicó.

Sin embargo, también indicó que otra de las razones por las que el fiscal no desiste podría obedecer a que “él también es cómplice, no es entendible lo que hace que no se desista de los cargos. Van a cumplirse dos años de que Nestora fue detenida y todavía no hay sentencia, porque las personas que la demandan no se han presentado, ni ha habido careos”.

Abundó que “hay un encarnizamiento político contra Nestora y a mí lo que me sorprende es la postura del fiscal; no entiendo por qué no se desiste”.

La también escritora encabeza a un colectivo de mujeres intelectuales que demanda la liberación de Nestora Salgado quien está presa en la cárcel femenil de Tepepan, ubicada en la Ciudad de México, después de haber permanecido por más de un año en el penal de máxima seguridad de Tepic en el estado de Nayarit.

Recordó: “tuve la posibilidad de visitar a Nestora en el penal de Tepepan y la vi mucho mejor, acababa de salir de la huelga de hambre y estaba más tranquila. En la zona en la que la tienen es la parte médica, es como un hospital y no tanto parece una cárcel”

Mencionó que el proceso que enfrenta Nestora Salgado luego de que fueron dictadas en su contra tres nuevas órdenes de aprehensión se observa “complicado, además ha pasado como por cuatro o cinco abogados y ha tenido un muy mal manejo por parte de los mismos”.

“A mí me parece que a un cierto nivel la gente ya se dio cuenta de que Nestora es una policía comunitaria y que lo que hizo lo hizo en cumplimiento de sus funciones. Cuando la acusan de secuestro, un secuestrador no lleva al secuestrado a la casa de justicia,  cuando secuestra esconde a la gente que fue plagiada”, acotó.

Lamas indicó que, cuando visitó a Nestora en el penal, ella ya había hablado antes con el gobernador, Rogelio Ortega Martínez así como con su esposa Rosa Icela Ojeda y platicaron acerca de que se estaba trabajando en su liberación a través de la iniciativa de la Ley de Amnistía que tienen en sus manos los diputados locales.