México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador por fin les quitó la careta a los conservadores y dijo que son los políticos neoliberales, los empresarios, los comentaristas y los representantes de medios de comunicación: “aunque digan que no, tienen un discursito muy demagógico, diciendo: ‘queremos que le vaya bien al presidente, porque si le va bien, le va bien a México’; pero nosotros lo que queremos son hechos, no palabras. (Y a) los que están pidiendo fondos para el rescate económico, ¡pues eso no!”

El presidente afirmó que la 4T es una especia de “colonización mental” contra el predominio de las falacias neoliberales, por la avalancha de sofismas y retacería ideológica con las que envenenó, incluso, las mentes académicas.

"Incluso (hay) académicos, intelectuales que trabajan en instituciones públicas o privadas con una concepción conservadora, tampoco están conformes. Yo entiendo que hay ahora una especie de desconcierto por la colonización mental de 36 años de predominio neoliberal, porque no fue nada más política económica, fue una avalancha de sofismas, de retacería ideológica, mentiras y engaño”, asveró.

AMLO acusó a los conservadores de “traficantes de influencias”, asimismo a “sus voceros, que se dedicaron a aplaudir, a fortalecer con sus escritos a la política neoliberal, que apoyaban como borregada la reforma energética y todas las llamadas reformas estructurales, no están conformes”.

"Vamos a otra cosa"

López Obrador mencionó que ante los planteamientos que le presentaron, el jueves los líderes de organismos empresariales, como Carlos Salazar, del Consejo Coordinador Empresarial, les dijo: "vamos a otra cosa, y lo entendieron. Nosotros tenemos una manera de enfrentar esto y estamos seguros de que va a funcionar; no descartamos todo lo demás".

Este domingo se espera que el presidente profundice en su discurso de no dar marcha atrás en el propósito de transformación nacional, y en la utilización de la crisis de la pandemia de Covid-19 para darle sentido a los cambios que ha venido realizando como una forma gráfica de justificación.

El discurso de López Obrador, se centrará en fustigar el modelo neoliberal que en 36 años, con sofismas de por medio, prohijó el individualismo, el interés personal, el saqueo y la corrupción.

Insistirá en culpar a los conservadores y a neoliberales del saqueo a las instituciones de salud y de ser los responsables de que no existan condiciones para dar mejor salud a los mexicanos, evadiendo su parte de responsabilidad.

Miedo al vacío de poder

La postura del Ejecutivo contra los neoliberales la emitió unas horas antes de lanzar su informe de avances este domingo. Un acto que no es imprescindible, ni necesario realizar en medio de la actual crisis de salud, pero insistió por el medio al vacío de poder.

Obrador reiteró ayer que la herencia de pobreza y marginación le fue heredada por los priístas: Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto, junto a los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, problemas que dijo, los vamos a ir enfrentando en la medida de nuestras posibilidades.

“Si se imponen los reaccionarios, si se retrocede, si regresamos al horror de las políticas neoliberales, pues ya no vamos a tener posibilidades de que las cosas mejoren, sobre todo en beneficio del pueblo. Lo que está en juego no es sólo vencer ante el coronavirus, no sólo es reactivar la economía, sino la transformación de México.

“Por eso, hablando con claridad, los que no quieren la transformación, los que quieren mantener los privilegios, el mismo régimen de corrupción, de injusticias, quisieran que se agravara la crisis del coronavirus. Su doctrina es la hipocresía, en el fondo están pensando ‘qué bueno que nos vaya mal’; afortunadamente no son todos, es una minoría de ambiciosos, vulgares. Se van a quedar con las ganas.”

La mezquindad

Este día se espera que el presidente presente un informe de gobierno, con un plan de recuperación económica en apoyo a los pobres y las micro, pequeñas y medianas empresas, sin embargo, algunos analistas piensan que sólo reiterará en lo que ya tiene hecho como la reforma que modificó el artículo 4 para darle obligatoriedad a los programas sociales, y garantizar el aumento anual de los presupuestos para ese propósito.

Para el rescate de las pequeñas empresas no se espera ningún anuncio espectacular, pues ni siquiera Hacienda redujo las obligaciones fiscales para este trimestre. El Ejecutivo tampoco se ha mostrado generoso ni solidario con las empresas, pues tiene retenidas todas las contrataciones y campañas gubernamentales que sostienen a las empresas y sus trabajadores. En el mismo caso están los poderes Legislativo y Judicial que aplazaron hasta mayo sus cumplimientos contractuales con las empresas que les dan servicio afectando su economía y a sus trabajadores.