México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador informó que se pudo detener la caída de la producción y precios en Pemex donde sus adversarios esperan que fracase para sacar la banderita de que es bueno el neoliberalismo y seguir con el saqueo. Dijo que se cayó en mayo la producción pero en junio se recuperó, va en franca recuperación, afirmó.

Los corruptos "van a ser cada vez más mal vistos" en México, “guácala, fuchi los corruptos”, afirmó.

Expresó que no se anden creyendo que los corruptos son muy astutos, muy vivillos. Dijo que se puede acabar con la corrupción, incluso con la mafia del poder, si hay una circunstancia nueva, y si ya no tienen posibilidades de robar, sumado a que son cada vez más mal vistos.

Durante la conferencia mañanera de este día el presidente estuvo acompañado del director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza quien informó sobre la situación que prevalece en esa paraestatal de la que dijo se han extinguido seis empresas que ya no eran de utilidad. Explicó que sólo van a quedar once empresas vinculadas a la paraestatal que no se pueden eliminar, algunas empresas tiene activos, una tiene astillero, otra tiene refinería, ductos y terminales de mantenimiento. Así como empresas operativas que se dedican a la compra venta de crudo y maquinaría.

De enero a junio de 2018 Pemex pagó 119 mil millones de pesos, pero este año gastó 127 mil millones en pagos de adeudos y adefas. Afirmó que no hay problema con los pagos a proveedores de Pemex.

La caída de la producción de Pemex ha sido brutal desde 2004 a la fecha. De enero de 2018 a enero de 2019 se cayeron 300 mil barriles, manifestó.

Octavio Romero dijo que las acciones que ayudaron a estabilizar la producción del petróleo de febrero a mayo se deben a la atención inmediata de los problemas operativos, aumento oportuno de las actividades que brindan atención a los pozos petroleros, producción temprana de más campos petroleros terrestres. Indicó que el incremento de la producción está en función de la entrada en operación de nuevos pozos petroleros terrestres.

Por su parte, López Obrador refirió que ninguna calificadora, ni los analistas neoliberales dijeron nada sobre la caída de la producción que comenzó desde 2004.

López Obrador negó cualquier influyentismo en el sector cultura, donde reconoció que su esposa Beatriz Gutiérrez le ayuda pero que no influye en acciones de gobierno. Calificó de politiquería las quejas en el sector. Sobre los despidos de trabajadores también negó que haya sido así porque solo se ha despedido a los de arriba, a la alta burocracia. Aseveró que donde haya injusticias se va a reparar el daño, si se despidió a gente que ganaba poco.

"Ahora se me cuestiona, que no me importa la cultura, la educación, las matemáticas, la ciencia, pero todo eso me importa, pero me importa también que no haya corrupción, que haya medicinas en los centros de salud. Me importa que hayan becas a los pobres, me importa apoyar a los desposeídos".

El mandatario federal indicó que todo el presupuesto se quedaba en el gobierno, era un aparato muy costoso. Era un gobierno colmado de privilegios. "Además resulta que se tenía todo el aparato del gobierno y no hacían las cosas. Se contrataban despachos para que hicieran las actividades del gobierno".

"La instrucción fue que vamos a cortar los privilegios de los de arriba... Y equilibrar los sueldos de los de abajo", aseveró.