Ciudad de México.- Cuando llega alguien a un cargo mediante un fraude tiene que buscar legitimarse en el poder, siendo capaz de cualquier cosa, advirtió el presidente Andrés Manuel López Obrador, y para evitar eso, dijo: “voy a convertirme en guardián para que las elecciones sean libres”.

En la conferencia matutina de este miércoles, López Obrador insistió en que para eso estará muy pendiente que en las elecciones no se utilice el dinero del presupuesto para favorecer a ningún partido, que no se trafique con la pobreza.

Reiteró que es necesario terminar con todas esas prácticas vergonzosas como el acarreo, el llamado ratón loco, las urnas embarazadas, de que voten los finados, que no haya alteración de actas.

López Obrador recordó que México se distinguía desgraciadamente por la falta de democracia: viene el escritor Vargas Llosa y dice que México en lo político es la dictadura perfecta, aunque eso ya lo había publicado Turner, en su libro “México Bárbaro”, en referencia al gobierno porfirista.

Relató que ante ese calificativo, los escritores que invitaron a Vargas Llosa, quien tuvo que salir del país el siguiente día, y apenados ante el presidente impuesto Carlos Salinas, quisieron enmendar la plana, diciendo que eso era una exageración, que lo que había en México era una “democracia imperfecta”.

Insistió en que por primera vez en décadas, el Presidente no es Jefe de partido, como lo era antes que además de representar el poder de los poderes, el Ejecutivo, y subordinar al Judicial y Legislativo, también imponía candidatos.

El presidente López Obrador dijo que lo de Jefe de partido ya se terminó, y recalcó “somos respetuosos de la independencia, de la autonomía de los poderes, y no nos metemos en asuntos partidistas”.