Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador pidió mostrar el video, y así fue. El argumento: exhibir “la inmundicia del régimen de corrupción que imperaba”.

Ayer, desde Palacio Nacional se exhibió el video que se presume formaría parte del material que el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, habría ofrecido a la Fiscalía General de la República (FGR) para probar un esquema de sobornos para la aprobación de la reforma energética.

“Por qué no buscas el video… Vamos a pasarlo aquí, ayudamos a que se difunda para que se vea cuánto dinero recibían”, pidió el mandatario en su conferencia matutina.

La pregunta sobre el video que circuló desde el domingo en la noche en redes sociales era obligada y el mandatario no se limitó a dar declaraciones sobre el material que –reconoció– se difundió “clandestinamente”.

Los casi seis minutos de video fueron expuestos en la megapantalla del antiguo Salón de la Tesorería. En la secuencia, se muestra a un supuesto funcionario de Pemex entregando fajos de billetes a Rafael Caraveo, quien fuera secretario técnico de la Comisión de Administración del Senado, junto con Guillermo Gutiérrez Badillo, quien fuera secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, hasta el lunes pasado.

No obstante, sin dar detalles del origen de las imágenes, el mandatario no descartó que se trate de un material válido; “hay que ver si es el video que entregó el señor Lozoya a la fiscalía, si tiene cambios o es otro”, abundó.

Pero no conforme, reprochó a los medios de comunicación que no se le haya dado suficiente difusión al material, y lo comparó con otro videoescándalo, pero de 2004, cuando fueron captados funcionarios cercanos a él cuando fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

“Se ha difundido el video, pero no mucho, porque los medios no le están dando la importancia que tiene.

“No es el video de René Bejarano, ese se difundió, pero a nivel nacional e internacional, y este veo que apenas en las redes sociales, las grandes televisoras no tienen exposición, no se habla del tema”, aseveró el mandatario.

René Bejarano, Gustavo Ponce y Carlos Ímaz, los tres cercanos a López Obrador, fueron captados recibiendo dinero que habría sido entregado por el empresario Carlos Ahumada a cambio de favores político-económicos.

En uno de los videos, transmitido en cadena nacional por Televisa, se mostró a Bejarano guardando fajos de billetes sujetados con ligas en un portafolio y en el saco de su traje.

“Vea cuánto dinero recibían, maletas. Esto no son portafolios, maletas”, refirió el mandatario ayer en clara alusión al episodio de 2004.

En la conferencia también surgió el nombre de Rosario Robles, exsecretaria de Desarrollo Social, quien fuera señalada como la responsable de los videoescándalos, y que hoy se encuentra detenida con carácter preventivo por una presunta implicación en el desvío de recursos en el sexenio pasado.

Consultado sobre si se le podría otorgar un beneficio similar al que se le dio al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, como testigo colaborador, el Presidente dijo que “si ya se le dio este beneficio al señor Lozoya, debe de aplicarse a todos, que todo el que quiera informar… Además, es sano”.

Sin embargo, rechazó que se trate de una venganza e insistió en que se investigue, se castigue a todos y, en caso de ser un expresidente, que se someta a consulta.