Una revolución hecha desde la música y encabezada por Saúl Hernández, Lila Downs, Mariana Vega y Jordi Zindel, tuvo lugar la noche de este viernes en el Salón Los Ángeles, donde se celebró la apertura de la primera oficina regional de Amnistía Internacional en México.

Durante la velada, la escritora, periodista y activista Lydia Cacho, una de las invitadas especiales al festejo, expresó: “Esta noche estamos reunidos aquí, en un lugar absolutamente simbólico de la Ciudad de México, en el corazón de una colonia que ha dado vida al arte y a la reflexión, para defender los derechos de cada persona”.

Con estas palabras dio la bienvenida al público y presentó a quien considera un amigo entrañable, parte del corazón de todos los mexicanos, defensor de los derechos humanos y que declama a través de su música “se fuerte aunque te sientas débil”: Saúl Hernández.

Tras la proyección del video del tema “Fuerte”, salió al escenario Saúl Hernández para deleitar a los asistentes con “Antes de que nos olviden”, canción que dedicó a su presentadora, Lydia Cacho. Después de saludar al público cantó “Está muy claro”.

Antes de su siguiente pieza musical, el artista contó que cuando murió el Premio Nobel de Literatura Octavio Paz se fue a llorar con su guitarra para componerle una canción, pues para él, el escritor debería ser considerado un héroe.

“Nuestros héroes no son aquellos que nos enseñan en las clases de historias, sino quienes escribieron nuestro destino con sus manos y nos enseñaron que podemos ser libres, gracias Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti”.

Luego de estas palabras, que arrebataron los aplausos de los asistentes, dedicó el tema “Hoy” a todas esas destacas figuras literarias”, en las pantallas se proyectaban imágenes de los más reconocidos escritores del fenómeno conocido como “boom” latinoamericano.

Los ánimos de los asistentes se encendieron con la siguiente pieza “Ayer me dijo un ave que volara” y “Llévame a tu sol”, esta última, un homenaje al son.

Aprovechando la atmósfera, Saúl dijo: “Estamos en el Salón Los Ángeles y no bailar sería un crimen”, así inició “Voy a hablarle al mundo”, para continuar con “Detrás de los cerros”.

Llegó el momento de que Saúl abandonara el escenario, pera las ovaciones del público lo animaron a que continuara su presentación, así que lo hizo con “Afuera”.

Saúl se retiró, pero sus seguidores pidieron a gritos que regresara al escenario, él accedió, pero no lo hizo solo, lo acompañaban el bajista Sabo Romo y el baterista Alfonso André.

La acción lleva al público a la euforia total, juntos, los ex integrantes de la reconocida banda Caifanes interpretan “No dejes que” y “La célula que explota”, tema con el concluyó su participación.

Dolores Heredia apareció para dirigir unas palabras al público: “Escuchar voces comprometidas, que nos cantan, que nos representan, nos alegra en medio de las turbulencias y ahora nos preparamos para recibir a una mujer de voz de ronca, de tierra, de viento y de fuego”.

Con estas palabras presentó a la cantautora oaxaqueña Lila Downs, quien ataviada con un atuendo típico mexicano con influencias peculiares de su tierra natal, fue recibida con gritos y ovaciones.

Ganadora de diversos Grammy Latino, la artista, comprometida desde el inicio de su carrera con las causas sociales, comenzó su presentación con “Humito de copal”, después “Dignificada” y “Son de difuntos”.

El zapateado y el faldeo no faltaron en su actuación al cantar “Mano negra”, mientras en el espacio del Salón Los Ángeles ya no había quien se encontrara sentado.

“El bálsamo de la música nos ayuda a encontrar el camino” comentó antes de relucir su talentosa voz con la interpretación de “Fallaste corazón”, del compositor mexicano Cuco Sánchez.

Luego comentó que cuando cantaba en los bares de Oaxaca, hace ya algún tiempo, se vivía una situación complicada en la entidad, por lo que compuso “Justicia”, siguiente tema en su programa.

En una pausa del tema "La patria madrina", la mexicana evocó a Simón Bolívar y Vicente Guerrero. El siguiente tema fue “Zapata”.

“Que participemos gente que venimos de diferentes mundos en este evento, demuestra nuestro cariño por el país, es lindo ver que la diversidad se una por una causa justa”, dijo antes de cantar “Cumbia del mole”.

Lila Downs se despidió, pero regresa para ofrecer junto a sus compañeros de velada los últimos temas de la presentación: “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, de Fito Páez, tema que también ha sido interpretado por destacados intérpretes latinoamericanos como Mercedes Sosay concluyó con “Todo cambia” del compositor chileno Julio Numhauser.

Previo al concierto, Perseo Quiroz, director ejecutivo de Amnistía Internacional en México, mencionó:

“Desde Amnistía Internacional pensamos que quienes tenemos el poder para cambiar las cosas somos la gente y por eso estamos apelando a ustedes el día de hoy, para que se conviertan en Agentes de Cambio, sabemos que los Derechos Humanos son producto de la lucha social”.

Luego, cedió la palabra a Erika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional, quien contagiada por el ambiente festivo y musical bromeó diciendo que se añadiría el título de cantautora y cantaría sin los invitados de la noche.

Destacó que con más de 54 años de existencias, Amnistía Internacional busca un mundo mejor, en el que todos puedan ser libres.

La apertura del concierto musical estuvo a cargo de la cantante venezolana Mariana Vega, quien interpretó “Ya no me queda más”, “De tu voz” y “Mi burbuja”, así como Jordi Zindel, joven que deleitó con “Como tú”. Notimex.