México, Notimex.- Amnistía Internacional (AI) condenó hoy la "brulatidad" y el uso "excesivo" de la fuerza por parte de la Policía de Kenia contra cientos de personas que se manifestaron en días pasados en Nairobi y la ciudad occidental de Kisumu contra la repetición de comicios presidenciales.

En un reporte, la organización defensora de los derechos humanos denunció que la Policía de Kenia fuertemente armada está utilizando "fuerza ilegal" contra manifestantes y transeúntes en Kisumu en lo que parece ser una campaña deliberada para castigarlos por protestar contra las caóticas elecciones del jueves pasado.

"En Nairobi, los casos de 'brutalidad policial' se entremezclaron con actos de violencia e intimidación por parte de los partidarios de las dos figuras políticas principales en el país: el presidente en funciones Uhuru Kenyatta y el líder de la oposición Raila Odinga", afirmó Lo que estamos presenciando, agregó AI, parece ser un control policial punitivo; un intento descarado de intimidar y castigar a los residentes en el bastión de la oposición.

Justus Nyang'aya, director de la oficina de Amnistía Internacional de Kenia, aseguró que cuanta con evidencias e muchos de los actos cometidos por la Policía en las protestas y testimonios de personas que fueron víctimas de la represión.

"En Kisumu, la evidencia que reunimos muestra una imagen sombría de disparos de la policía, asalto agresivo e incluso irrumpir en las casas de personas sospechosas de ser manifestantes. Las personas han resultado heridas o les han disparado mientras compraban alimentos o cuando volvían a sus casas". indicó. Amnistía Internacional (AI) habló con siete personas que se estaban recuperando después de haber recibido disparos de la policía en Kisumu, incluido un menor de 16 años de edad, quien al parecer resultado heridos por los disparos al azar de la Policía.

Además, documentó casos de policías que usaron "fuerza excesiva" el día de las elecciones y después de ellas. Muchos de ellos no han sido denunciados, ya que las víctimas están asustadas y temen a las represalias de la Policía.

Tanto en Nairobi como en Kisumu, la policía se enfrentaba a protestas e intentos en algunas áreas para evitar que las urnas se abrieran bloqueando las casillas electorales o intimidando a los votantes.

La policía tiene un papel legítimo que desempeñar para garantizar que cualquier persona que desee votar pueda hacerlo de manera segura. También se les permite responder si las protestas se vuelven violentas, pero solo con la fuerza mínima necesaria para contener la situación. "El uso indiscriminado de munición real contra los manifestantes debe detenerse.

Las armas de fuego nunca deben usarse para dispersar a las multitudes y los oficiales de policía deben recibir instrucciones claras para usar métodos permitidos por las leyes tanto kenianas como internacionales", subrayó Nyang'aya.