México.- Hablar actualmente de derechos humanos es hablar de un tema que muchos gobiernos menosprecian y es una de las situaciones que más preocupan a Amnistía Internacional (AI), movimiento global con presencia en 150 países que trabaja en este tema para conseguir que estos derechos se reconozcan y validen en cualquier lugar del mundo.

Así lo dio a conocer Anna Neistat, directora Senior de AI, quien consideró que difícilmente en México se dará el respeto a los derechos reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en 1948; sin embargo, señaló que es un avance que se haya dado a conocer a la opinión pública la desaparición de los 43 normalistas.

“Siento que México será uno de los países en los que quizá no vamos a obtener resultados propiamente del gobierno, pero hacer que estos temas lleguen a la opinión pública, que se haga ruido para que la gente firme peticiones o participe en campañas es una manera de ayudar”.

“Siento que fue bueno que el gobierno mexicano haya empezado a hacer algo y a trabajar por la desaparición de los 43 normalistas; fue un avance el haber expuesto este tema de manera masiva. Por supuesto que AI no fue la única organización que habló de ello y que trabaja sobre el tema, otras organizaciones también lo han hecho, sin embargo, esta exposición masiva del tema ayudó a que el gobierno se sintiera obligado a hacer algo, aunque hasta el momento no haya resultados, pero por un largo tiempo no se hizo nada”, señaló Neistat, después de su participación en el taller que ofreció en el marco de la Feria Universitaria del Libro (FUL) 2019, ante más de cien personas.

Indicó que aunque hay una oficina de AI en México, ésta no cuenta con el personal suficiente para realizar más investigaciones, ya que cuenta con solo dos investigadores, no obstante, se trabaja en involucrar a la sociedad para sensibilizar y dar a conocer las problemáticas que existen en el país sobre derechos humanos.

“Ésta es y una de las principales estrategias que estamos trabajando en México, el involucramiento de la sociedad y hemos llevado reuniones con diferentes partes del gobierno para tratar de comprometer e involucrar a la gente en nuestras campañas”.

“Estamos tratando el tema de la migración, que no solo tiene que ver con México, sino con otros países, porque no solo de los que cruzan de México hacia Estados Unidos, sino de aquellos países que utilizan a México como un puente para pasar, es prioridad”, remarcó.

Dijo que la oficina de México trabaja para la región que incluye a Venezuela y Honduras, y específicamente el tema prioritario de investigación es la migración y los actos de tortura que se comenten en las estaciones de policía en México y sobre todo contra mujeres, además de continuar con los trabajos de desapariciones.

Al ser cuestionada sobre el tema migratorio y el despliegue de comentarios del presidente norteamericano, Donald Trump, contra los latinoamericanos –especialmente mexicanos– dijo que hay una catástrofe sobre este tema, lo cual viola cualquier derecho internacional.

“No les sorprenda que, lo que pasa en Estados Unidos, sobre todo en el conflicto de refugiados, esté aumentando muchísimo la cantidad de violaciones de derechos humanos en el mundo (…) Estados Unidos está rompiendo con leyes y obligaciones básicas internacionales, no las cumple. Existe cierta interacción con miembros de su administración, pero estas reuniones no han sido eficientes, no han tenido resultados”, refirió.

Sobre este mismo tema dijo que se está viviendo un momento precario de derechos humanos, y a pesar de que ha habido avances poco pronunciados, la sociedad civil tendrá que luchar por ellos, porque la política toma el tema de forma disminuida.

“No sólo escribiendo cartas a los gobiernos va a llegarse a una solución, también estamos trabajando con otras organizaciones como con la Asociación Civil para las Libertades de Estados Unidos y esta batalla contra Trump debería ser que se libre en una Corte, más que sea una batalla pública”.

“Lo que nos ayuda es que hay un sistema judicial independiente y que mucha de las decisiones de Trump han sido rechazadas por autoridades judiciales en su mismo país, incluyendo las cuestiones de migración. Sin embargo, creo que estamos en un momento muy precario sobre derechos humanos, nunca ha sido el momento ideal para ello, pero en 20 años que llevamos trabajando se ha visto un pequeño progreso, se ha mantenido firme, pero ahora lo que más me preocupa, que hemos llegado en un momento en donde no importan los derechos humanos, en esta retorica intensa que tienen los gobiernos y los políticos que tienen sobre éstos es que son una cochinada, y si así lo perciben, nunca llegaremos a nada”, concluyó.