Ciudad de México.- Luego de que el diario Reforma publicara que Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos, y hoy testigo colaborador del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, reveló que dio sobornos de Odebrehct a diversos políticos priistas y panistas, entre ellos el excanditao a la presidencia de la República, Ricardo Anaya, este reapareció para desmentir que haya recibido sobornos del gobierno de Enrique Peña Nieto para votar la reforma energética durante el sexenio pasado.

"La información contenida es absolutamente falsa. Jamás he cometido un acto indebido. Además de falsa, la información es absurda: nadie me tenía que convencer pues en el PAN llevábamos años impulsando la reforma energética. Yo apoyé la reforma con enorme convicción", sostuvo el ex candidato presidencial del PAN en los comicios del 2018 en un comunicado dirigido a Reforma.

Anaya expresó que era "evidente" que el gobierno de López Obrador había roto su promesa de no usar la justicia con fines políticos y dijo que era "claro" el interés de la 4T de golpearlo nuevamente "en el contexto del proceso electoral que está por iniciar".

"Por el bien de México, es importante que se haga justicia y se conozca toda la verdad", finalizó.

El diario Reforma publicó este viernes que Emilio Lozoya ya declaró ante la Justicia que había entregado alrededor de 52 millones de pesos a legisladores del PAN para aprobar las reformas del sexenio anterior, y que el entonces presidente Peña Nieto y ex secretario de Hacienda Luis Videgaray arreglaron la entrega de $6,8 millones a Ricardo Anaya, en ese momento presidente de la Cámara de Diputados.

El propio presidente López Obrador pareció confirmar las afirmaciones periodísticas al decir durante la mañanera del viernes que la Fiscalía General de la Républica debía llamar a declarar a los mencionados por el ex director de Pemex en sus declaraciones porque "sin duda" hubo pagos espurios en el gobierno de Peña Nieto.

Tras el terremoto político publicado por estas presuntas declaraciones de Lozoya, otras figuras del PAN además de Anaya salieron a rechazar las imputaciones, y el propio presidente del partido, Marko Cortés, trató al ex director de Pemex de "criminal que busca salvarse" y dijo que deberían probar las denuncias, que calificó de "distractor" del gobierno de AMLO para enmascarar su fracaso económico y con la crisis del coronavirus.