México. Notimex.- El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró acertado el calificativo de “fiscal carnal” para la procuradora de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, porque es su compañera de lucha al igual que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

En el Salón Tesorería de Palacio Nacional, a pregunta expresa sobre el proceso legislativo en el Congreso capitalino que quitó un candado para que Godoy Ramos pase de procuradora a fiscal, dijo que no conocía los detalles y que le corresponde a la jefa de Gobierno el tema.

Sin embargo, reconoció que lo de “fiscal carnal” está muy bien, “porque son compañeras. Es mi fiscal carnal también, porque somos compañeros del mismo equipo, hemos luchado durante mucho tiempo y para mí es un orgullo que esté Claudia Sheinbaum de jefa de gobierno es un timbre de orgullo, y lo mismo Ernestina Godoy”.

Son “dos mujeres de primera, íntegras, de lucha, honestas”, destacó el presidente López Obrador.

El mandatario refirió que cuando fue jefe de Gobierno de la capital, en el año 2000, invitó a Ernestina Godoy a formar parte de su gabinete como consejera jurídica, pero ella aún no se titulaba, lo cual fue un impedimento y al final nombró a Estela Ríos, quien también pertenecía al movimiento de Abogados Democráticos.

Una vez titulada, abundó, ha tenido una trayectoria en oposición como diputada federal y local, “siempre en la lucha por la justicia, por la democracia; y es una mujer honesta sin duda”, pues la conoce desde hace 20 años.

Por ello, a su juicio es desproporcionado compararla con un caso del sexenio pasado, relacionado con el tránsito del titular de la extinta Procuraduría General de la República (PGR) a la Fiscalía.

“Lo que se quiso hacer, no sé si se hizo, en el sexenio pasado, sí estaba más complicado en lo relacionado con la procuraduría; no sé si sea el mismo caso, hay que verlo, pero desde luego que son situaciones distintas. No somos iguales, no somos iguales, porque eso sí calienta”, acotó.

En días pasados, la mayoría de Morena en el Congreso de la Ciudad de México modificó la Constitución local para reducir de tres a un año la posibilidad de que un representante popular pueda ser elegible para el cargo de fiscal local.

La oposición acusó de imponer a una “fiscal a modo” de la jefa de Gobierno, cuando aseguraron que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que sustituirá a la Procuraduría, debe ser independiente del Ejecutivo local.