México.- Los Bucks se quedaron a dos partidos de avanzar a la Final de la NBA. Pero en la entrega de premios a lo mejor de la temporada, Milwaukee sí resultó triunfador.

Entre lágrimas, Giannis Antetokounmpo recibió el premio al Jugador Más Valioso de la campaña, mientras que Mike Budenholzer fue nombrado el Entrenador del Año, durante la ceremonia realizada en Santa Mónica.

Antetokounmpo superó en la votación a Paul George, de Oklahoma City, y a James Harden, de Houston, quien había ganado el premio el año pasado.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de Antetokounmpo cuando agradeció a su madre y a sus hermanos, presentes entre el público en el Hangar Barker del Aeropuerto de Santa Mónica.

"Ella es mi heroína. Ella siempre creyó en nosotros, vio el futuro y siempre estuvo ahí para lo que necesitáramos. Ella es la base de esta familia", comentó el gigantón.

Durante su discurso, Antetokounmpo dio también el mérito a su padre, por impulsarlo a alcanzar sus metas, y agradeció la ayuda de sus compañeros y entrenadores.

Fuera del escenario, Antetokounmpo reveló que le había prometido a su familia que no iba a llorar. “Cuando escuchas tu nombre ahí y te das cuenta de todos estos años de trabajo duro y de lo que hiciste en el pasado, comienzas a ponerte emotivo”, explicó.