En 2015, del total de puestos directivos en la Administración Pública Federal (APF), las mujeres ocupaban tan sólo 22.39 por ciento, mientras que los varones tenían el control de 77.60 por ciento de estos cargos, de acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

El año pasado había 18 mil 54 mujeres en puestos directivos, en contraste con 62 mil 569 hombres que ocupaban tales cargos. Es decir, en la APF hay 44 mil 515 varones más que mujeres en puestos de mando, a pesar de que el Inmujeres y la Secretaría de la Función Pública (SFP) están obligados, al menos desde 2013, a disminuir esta brecha de género que es cada vez mayor.

Inmujeres y la SFP elaboran desde 2015 un protocolo para la prevención, atención, sanción y seguimiento de casos de hostigamiento y acoso sexual en la APF, el cual debía estar listo desde diciembre pasado, pero se encuentra en etapa de “redacción”, según informaron funcionarias en días recientes a Cimacnoticias.

Ese protocolo no es el único de los mecanismos que ambas dependencias deben echar andar para erradicar la violencia y las desigualdades que enfrentan las servidoras públicas, ya que el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades (Proigualdad 2013-2018) establece al menos nueve estrategias que el Inmujeres debe implementar al interior de la APF.

Como parte del Proigualdad, el instituto tiene la obligación en la estrategia 1.3.4 de coordinar acciones para “impulsar la paridad en la asignación de puestos directivos en la APF u organismos autónomos, así como de desarrollar y promover medidas a favor de la paridad en los cargos directivos de las empresas privadas y dependencias públicas”.

Las estadísticas del Inmujeres muestran que no sólo no se está disminuyendo la brecha de género en puestos de decisión en las instancias públicas, sino que la participación femenina en estos espacios disminuye año con año, ya que en 2014 dentro de la APF había 29 mil 612 mujeres en puestos directivos, mientras que en 2013 había 31 mil 831.

La cifra de hombres en cargos de mando en 2015 es prácticamente la misma que en 2005, cuando se reportaron 62 mil 650 varones en puestos de dirección.

Entre otras acciones que debe implementar el Inmujeres en la administración pública está difundir códigos de conducta en contra de la discriminación hacia las mujeres y en favor del lenguaje incluyente; e involucrar a la APF y a los gobiernos estatales en el cumplimiento de los acuerdos del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres, entre otras.