[caption id="attachment_3155" align="alignleft" width="403"]Foto. Javier Verdín Foto. Javier Verdín[/caption]

Luego de presentarse la corriente ecuatorial marina en playas de la costa de Guerrero, elementos del Ejército, Marina y Gendarmería aplicaron el Plan DN-III-E en auxilio a la población.

Ante la amenaza del fuerte oleaje, elementos de la Marina arribaron a la zona de playa e inmediato entraron en acción al introducirse con uniforme y botas al mar y sacar de entre las olas a turistas que, sin medir el peligro, se encontraban bañándose.

La llegada de los elementos del Ejército y de la Gendarmería provocó asombro entre visitantes porque, de manera sorpresiva, arribaron a  la zona y prestaron el auxilio a los bañistas. Sobre la franja de playa realizaron recorridos y advirtieron del peligro de meterse ante la presencia de ese fenómeno.

"Uy qué bueno que llegaron los marinos, pues en caso de que el fuerte oleaje se llevara a un niño o adulto, no sabemos qué íbamos hacer", expresó preocupada Eneida Pastrana Garnica.

El Plan DN-III-E aplicado por el ejército incluye la inspección de toda la zona costera tanto de la Costa Grande como Costa Chica para ver si hay afectaciones en enramadas y restaurantes localizadas cerca del mar.

En Playa Azul, una zona localizada en el municipio de Coyuca de Benítez, pobladores reportaron afectaciones en restaurantes construidos cerca de la playa e inundaciones leves en algunas viviendas. Hasta el momento no se han realizado el recuento de daños por la presencia de este fenómeno que se presenta año con año en las costas de Guerrero.