México, Notimex.-El asesinato de un adolescente a manos de otro en Argentina, al cual siguieron otros homicidios cometidos por menores, desató un largo debate en el país que ahora gira en torno a una iniciativa del gobierno que reduce la edad de imputabilidad en un nuevo régimen penal juvenil.

Si bien Argentina se propone reducir la edad para imputar a menores infractores, el país es sólo uno más en América Latina que han promovido medidas para aumentar la severidad de las sanciones a adolescentes y el rango de edad para imputarlos, como plantea ahora el gobierno argentino.

El ministro de Justicia, Germán Garavano, intenta lograr consenso en el Congreso para que este mismo mes el proyecto se convierta en ley y aunque parece que la mayoría apoya la iniciativa, persisten las críticas sobre la vulneración de los derechos de los niños.

El asesinato que conmovió a Argentina ocurrió en el barrio de Flores, en Buenos Aires, en enero de 2017, cuando un adolescente de 15 años disparó durante un robo a otro menor de 14 quien murió con una bala incrustada en la cara, lo que suscitó una movilización para exigir mayor seguridad.

A ese lamentable episodio siguieron al menos otros ocho homicidios cometidos, en ocasión de robo, por 11 menores en los cinco meses siguientes, a junio de ese mismo año, según datos del Ministerio de Seguridad, lo que generó estupor en todo el país, debido a la gravedad de los hechos. Un caso que causó indignación, estupefacción e ira en Argentina fue de una adolescente de 15 años, con cinco meses de embarazo, que esperaba en una parada de autobús cuando dos ladrones –de 14 y 15 años- la golpearon y la mataron con un disparo a la cabeza.

En otro hecho, un menor de 15 años fue detenido luego de haber disparado contra un hombre de 65 años durante un asalto, pero la sorpresa fue que el adolescente ya había sido arrestado en cinco ocasiones en los 10 meses anteriores, pero liberado por su edad.

Aunque Argentina conservaba entonces las menores cifras de muertos por robos que en otros países latinoamericanos, las alarmas se habían encendido y el presidente Mauricio Macri comenzó a lanzar constantes mensajes de que respondería con firmeza a crímenes cometidos por menores de 18 años. Ahora, el proyecto de ley se materializó y esta semana está siendo discutido por diputados y senadores, principalmente en lo referente a la reducción de 16 a 15 años la edad mínima para ser penalmente responsable de un hecho, el punto que más polémico.

El proyecto original proponía la reducción de la edad a 14 años, pero el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos realizó un análisis estadístico y de acuerdo al tipo de casos se decidió que era más adecuado que se establecieran 15 años.

Según la Convención sobre los Derechos del Niño, promulgada por las Naciones Unidas (ONU) en 1989, ningún menor de 18 años será sometido a torturas, penas crueles, tratos inhumanos o degradantes, y establece que la detención de un menor sólo será el último recurso y por el periodo más breve que proceda. De ahí, la propuesta del gobierno argentino precisa que a partir de los 15 años de edad los infractores podrían ser acusados de aquellos delitos considerados graves, que tengan una pena privativa de la libertad superior a 15 años de prisión.

También establece penas de prisión para la tentativa y la comisión de delitos de homicidio, violación, robo con arma de fuego, secuestro y extorsión, y dispone que los adolescentes serán sometidos a proceso cuando hayan cometido delitos con penas superiores a los dos años de prisión.

Sin embargo, los fiscales podrán emplear mecanismos de resolución de conflictos que no sean los tradicionales a fin de evitar en lo posible que los adolescentes sean privados de su libertad, como suspensión del juicio a prueba, medidas socioeducativas y disciplinarias, así como acuerdos restaurativos del daño.

El gobierno argumenta que el país necesita “un sistema que haga ver a todo joven que infringió la ley que sus actos tienen consecuencias”, por lo que la propuesta de régimen penal juvenil garantizará el debido proceso de los menores, una situación no contemplada en la actualidad.

El sistema de minoridad vigente fue promulgado por la última dictadura militar en 1980 y que tiene un sesgo inquisitivo y tutelar que no discierne entre menores en estado de vulnerabilidad de aquellos que violan la ley penal, una diferencia que sí está marcada en la nueva iniciativa.

Sin embargo, este proyecto enfrenta críticas por varios aspectos, algunos en Argentina opinan que la edad de imputabilidad debería reducirse a 14 años pues a esa edad los adolescentes ya tienen consciencia de sus actos, mientras que otros estiman que violaría los derechos de los menores.

Sectores de la Iglesia, como la Comisión de Derechos Humanos por la Inclusión y la Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo, cuestionan el proyecto de ley, describiéndolo como “demagogia punitiva” y que tiene fines electorales.

Amnistía Internacional (AI) expresó “preocupación y alerta” por la intención de Argentina de hacerlo, advirtiendo que ello “va en detrimento de los derechos humanos”, sin embargo Argentina considera que el nuevo régimen de responsabilidad penal para menores cortará “la carrera delictiva”.

En los últimos años, varios países de la región, en particular Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Uruguay, promovieron medidas que incluyen la reducción de la edad de imputabilidad.

En Argentina, junto con Cuba, la edad de responsabilidad es de 16 años, mientras el número disminuye drásticamente en Belice, Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Jamaica, México y Panamá, donde a los 12 años un menor puede ser privado de su libertad en institutos correccionales. En Guatemala, Haiti, Nicaragua, República Dominicana y Uruguay la edad es de 13 años, en tanto que en Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Venezuela es de 14 años.

La iniciativa argentina, que será presentada de manera oficial por la Casa Rosada en los próximos días, llega en el último año de gestión de Macri y cuando el mandatario se prepara para el lanzamiento de campañas electorales de cara a los comicios de octubre próximo, en los cuales ya anunció buscará su reelección.