“En Santiago de Chile

Los

días

son

interminablemente

largos:

Varias eternidades en un día.”

Nicanor Parra

 

México.- He coincidido con Armando Alanís, el poeta, el Pulido, en algunos Encuentros de literatura en un par de ciudades del país y aunque no hemos hecho amistad entrañable, lo leo y sigo su Acción Poética, cosa que todos deberíamos de agradecerle: poner la poesía en las calles, en las miradas de los transeúntes, quienes, seguramente, siempre se quedarán con alguna mágica palabra que resuena en su memoria largamente.

El primer contacto que tuvo con los libros fue con las enciclopedias, de esas que salían cada quince días en los supermercados y su madre llevaba a casa, religiosamente, junto con el mandado. En su casa no se leían libros, sólo periódicos y revistas.

El niño Armando, de menos de cinco años, se sentaba a hojear aquellas enciclopedias: “según yo las leía, pero entonces no sabía leer. Hace poco, en una librería de viejo en Saltillo, me encontré esa enciclopedia y la compré, por supuesto, y recuerdo perfectamente todas las ilustraciones, pero me sorprendió que nunca la había leído, hasta ahora”, cuenta con nostalgia. “Todos tenemos alguna historia con enciclopedias”, reflexiono.

“En la secu le escribía poemas a una niña que me gustaba y le gustaban los poemas, pero yo no. No leía en ese entonces, me hice lector en la prepa y los primeros recuerdos poéticos son Paz, Sabines, Neruda y Benedetti, aunque a mí me interesaba más, como lector y como escritor, la ciencia ficción; mis primeros escritos iban por ahí, después me fui enderezando o enchuecando hacia la poesía.”

Poeta y promotor cultural, licenciado en Informática Administrativa por la Facultad de Contaduría Pública y Administración de la Universidad Autónoma de Nuevo León (1987-1991); maestro en Artes, con especialización en promoción cultural, egresado de la Facultad de Artes Visuales de la UANL (2004-2005) y creador fundador del proyecto Acción Poética en 1996, Alanís Pulido considera que existe una gran tradición de poetas mexicanos, como Los Contemporáneos, La Espiga Amotinada, Los Estridentistas,  López Velarde, Amado Nervo, Paz...  “Todos ellos han superado fronteras y sobre todo, la frontera del tiempo, y se leen y se conocen en mayor o menor medida en otros países.”

―¿Qué cosa es la poesía mexicana? ¿Existe?

―Ha existido desde antes de que existiera México y esa es una gran señal. No estoy de acuerdo en universalizarla de más, es decir, hay que partir de lo local para ser global y los que la distinguen como poesía regiomontana, nuevoleonesa, americana, hispanoamericana y universal, no están equivocados, pero esos son los críticos o los estudiosos, el lector se emociona con un haiku japonés de hace miles de años, con un verso de Nezahualcóyotl o con una antología de un taller de poesía, hecho por trabajadoras en una maquiladora de Ciudad Juárez. La poesía mexicana es una cosa hermosa que podemos entender mejor desde un par de libritos que compiló Juan Domingo Arguelles que se llama Antología general de la poesía mexicana, ahí se explica claro y se muestra claro esa cosa llamada poesía mexicana.

“Yo veo que la poesía mexicana contemporánea está renovada desde hacer rato y la muestra es la generación de los nacidos en la década de los 60s. Ahí encuentras voces como la de Jorge Fernández Granados, como Luis Armenta Malpica, como María Baranda, como Jeremías Marquines, como Samuel Noyola, como Jesús Ramón Ibarra, como Ernesto Lumbreras, como Javier Acosta, como Enzia Verduchi, como AE Quintero, como Cristina Riera, como Armando González Torres; esa generación me parece que está definida y que ha hecho los mejores textos contemporáneos de la poesía mexicana en los últimos tiempos.”

Me interesa saber qué es, cómo empezó y cuál es el objetivo de su Acción Poética y me cuenta, con sus letras virtuales, que comenzó en 1996, hace casi 25 años, con la idea de darle más visibilidad a la poesía en la ciudad, interviniendo espacios urbanos. Este proyecto, afortunadamente, ya se ha replicado en 40 países y en muchos idiomas. “Entonces creo que ahí la poesía ganó un espacio que tal vez nunca había perdido, porque la poesía está en la calle.” Lo único que había qué hacer era reclamar su lugar, versificar lo material, hacer hablar a las paredes, darle voz a esos sitios poéticos amordazados del paisaje de cada ciudad.

“Este proyecto me ha dado muchas satisfacciones, porque he podido generar y animar proyectos, desde colecciones editoriales para destacar a la literatura nuevoleonesa, hasta ciclos de lectura que tienen más de 20 años realizándose en la feria del libro, por ejemplo.”

Insisto con el tema de la poesía mexicana: “Medir los aportes de la poesía es algo osado, tal vez es algo que se debe de medir desde lo personal, ¿qué me aporta a mí?, ¿qué ha hecho o qué ha provocado en mí? Yo creo en sus buenos efectos, es decir, que nos hace mejores personas, pero también me encanta que produce afectos.” Y en eso pensaba. No sólo en los afectos personales, los que suceden después de algún Encuentro, lectura o presentación de libro en que convergemos y nos conocemos para luego tratarnos como hermanos; también el afecto a las palabras de los otros, vivos o muertos, amar las líneas, la poderosa imagen.

Entre los libros publicados por Alanís Pulido están: Mi corazón es una tarjeta postal de Monterrey, Universidad Autónoma de Coahuila, (2017). Regalada gana, Mi cielo ediciones, (2017). Poemas concebidos como un intento de mejorar el alma y escritos con infinitas posibilidades en contra o para ser más exactos eso que llaman amor mi corazón lo sintió nomás contigo, (con prólogo de Javier Payeras) Capitulo siete, (2018). Nada altera el desastre, Oficio ediciones, (2018). Sufrimientos nuevecitos, Oficio ediciones, (2019). La decisión espiritual de tomar el camino incorrecto, UANL, (2020).

No podemos ignorar la situación que vive el planeta en cuarentena. ¿Crees que la pandemia y el encierro tendrán algún efecto en la manera de concebir y escribir poesía? “Definitivamente”, resuelve Armando, “lo que más esperanza y optimismo da es que el arte en general será visto de otra manera, se revalorará el trabajo de todos los artistas y creadores, porque ya nos dimos cuenta de que podemos vivir sin automóvil o sin fútbol, pero sin el arte, sin cine, música, teatro, literatura, no; es necesario y lo van a terminar de entender muchos.”

Sobre su libro Balacera, Elmer Mendoza escribió: “La estética de la fineza del lenguaje y la forma, se diluye en el estruendo de un tema que todos los días es alimentado con las víctimas que faltaban. “El azar devasta sólo lo necesario”, expresa Alanís, y es otra vez la desnudez, el frío y las preguntas: ¿Cómo se defiende un poema a sí mismo?, ¿Para qué sirve un poeta?” Y bueno, tal vez en la dinámica de Armando cuando crea Acción Poética este la respuesta: “Por lo general pinto los fines de semana, de día, empiezo temprano para no tener problemas con el tráfico. Ya tengo trazadas las trayectorias e identificadas las bardas que se intervendrán; a veces espero a ver el entorno geográfico para que el mensaje o el verso quede a modo. Si hay algo cerca como un hotel de paso, pues ponemos un verso erótico, si hay un estadio, algo sobre la competencia, si hay un hospital o una panadería o una florería o con el nombre de la calle, trato de que el verso tenga una relación; si hay árboles o edificios, si por ahí pasa gente o una escuela...”

―Si lees a poetas más jóvenes, ¿qué piensas de que incorporen soportes alternativos como video, música, stickers, etc?

―Creo mucho en el lenguaje y el lenguaje debe de hacer algunas cosas básicas como ser claro y comunicar, luego debe sensibilizar, si tiene otros soportes, ayuda a estas cosas, me gusta; pero si te metes en cosas cifradas es más complicado el asunto de la comunicación. Ahorita estoy haciendo unos videopoemas muy sencillos, si tú quieres, pero estos tiempos nos deben de llevar, como creadores, a hacer nuevas propuestas. Esto que sucede no es una zona de confort para nadie, aunque digan que a los artistas el encierro les viene bien. Estamos en una crisis sanitaria mundial que ya nos robó dos meses y nadie puede estar tranquilo cuando hay incertidumbre. El asunto aquí es ser inteligentes y sobrevivir de la mejor manera.

Una vez que nos contactamos por teléfono y entramos en materia, le pedí que me contara alguna anécdota para adornar la nota, ¡y vaya anécdota! Comenzó diciéndome que un día dijo en su casa que ahorita venía, que iría a visitar a don Nica. Se fue al aeropuerto, compró un boleto de avión a Chile y se largó. Llegó, rentó un auto y manejó hasta Isla Negra. Después de varias peripecias, persecuciones por la carretera y de conocer, accidentalmente, la tumba de Vicente Huidobro, llegó a casa de Nicanor Parra. El poeta lo recibió con un vaso de leche y después de conversar sobre casi nada, Parra terminó comprándole los libros que él llevaba para que le firmara, pero en realidad fue un intercambio de muchos miles de dólares, entre los libros y la entrevista que le cobraba Nicanor. Si quieren saber cómo empieza y termina la historia, el artículo está publicado en Unidiversidad con el título Varias eternidades en un día.

―¿Qué diferencias o similitudes encuentras entre la poesía mexicana de otros siglos y la actual?

―Por supuesto que el lenguaje, pero más que eso, los accesos; creo que la figura "antigua" del poeta era más de masas. Nervo era un verdadero rock star y algunos de sus contemporáneos tenían mucha influencia por su cercanía con el poder. Paz era un verdadero chamán. Ahora la "figurita", no la figura del poeta, o es más discreta o invisible o pobre o nada influyente, comparada con un youtuber o un cantante o un influencer. Supongo que desde el aspecto de fama eso no les debe de preocupar a los poetas, pero desde el aspecto de compromiso social o profesionalización o en lo económico sí debería, porque hay canales para difusión y los métodos de consumo son otros.

Otro de los grandes misterios y para mí una pregunta obligada: ¿Para quienes escriben los poetas? “Yo escribo sin caer en lugares comunes, para leerme después. Escribo tratando de ser honesto, tratando de comunicar y ser claro. Creo que escribo para todos, es decir, el proceso de escribir en una pared implica eso, escribo para encontrar empatías. Mi poesía es un decir, -siempre lo he dicho-, hablo por mí, aunque sí alcanzo a distinguir que hay poetas que no escriben para nadie, entonces nadie les dice nada, o los que escriben para ganarse una beca, cada quien; aclaro, no es malo, solamente hay que distinguirlo.”

―¿Qué piensas de los poetas de tu generación? ¿Están escribiendo a la altura de la demanda de los lectores jóvenes?

―Pertenezco a la generación de los nacidos en los 60s, ya te mencioné a algunos. No creo que el poeta escriba para alguien o la demanda de algún mercado. Me tocó ser autor de una editorial trasnacional (me publicaron ahí Balacera) y después me pidieron un tipo de poemas que se podrían vender bien, no le entré, por supuesto, les hice mi propuesta y estoy en "visto", lo cual se siente muy feo.

Armando Alanís Pulido ganó el Premio internacional de poesía Nicolás Guillen, Quintana Roo, (2008). La medalla al mérito cívico Juan José Hinojosa, (2009). Medalla al mérito cívico, (2010), entregada por el municipio de Monterrey, declarándolo como ciudadano distinguido de su ciudad. El Premio a las Artes UANL (artes literarias), por su trayectoria en 2005. Reconocimiento público de la LXXIV legislatura del H. Congreso del estado de Nuevo León, (2017). Medalla al mérito cívico, presea Estado de Nuevo León, 2016, máximo reconocimiento del gobierno del estado a sus ciudadanos; dicho reconocimiento se le otorgó en el rubro de Arte Social.

En estos días, Armando sale a la calle sólo para lo necesario. Pasa el tiempo con su mujer y sus dos hijos adolescentes, con rutinas muy activas y divertidas, respetando los espacios y tiempos de cada uno; cocinando, viendo muchas películas, emprendiendo proyectos de lectura y escribiendo. “Ahora estoy con esos videopoemas que se llaman La poesía está en la casa, que obtuvieron un apoyo del programa “Contigo en la distancia” del Fonca. Me estoy divirtiendo y preparándome para ser “nuevo normal”, cuando esto se vea menos peligroso. Ahora que está coartado el mundo exterior, tenemos mucho mundo interior que explorar.

―¿Cuál crees que sea el beneficio de Acción Poética para las sociedades del mundo en las que ha sido imitada?

―Creo ser el menos indicado para decir qué ha logrado Acción Poética, yo estoy felizmente asustado con lo que ha pasado con ese proyecto. No sé si algún movimiento literario actual tenga esos alcances. Visualizar la poesía, eso me gusta, y la visualizas si la escribes aquí, la diferencia son las superficies y lo mediático. Hay más de 500 páginas en redes sociales y millones de seguidores, supongo que muchos de esos ven la poesía como algo cotidiano y me siento honrado de haber generado eso porque, en este momento, hay dos cosas claras que le faltan al mundo, una: vacunas; la otra: poesía. No soy científico y no tengo la cura, pero creo que la poesía humaniza y en parte nos puede ayudar a no volvernos locos ante esta situación.

Armando Alanís Pulido vive en Monterrey, Nuevo León, una ciudad hermosa rodeada de montañas, a la que le ha pasado de todo en muy corto tiempo: “sequías, heladas, huracanes, la violencia del narco, la voracidad de los políticos priistas”, me cuenta. “Yo veo a mi ciudad como un poema de versos interminables, como sus calles...”