Efe.- La artista uruguaya Nora Kimelman relata mediante esculturas hechas con antiguos trozos de barcos y telas recicladas, las duras condiciones de las crisis migratorias actuales.

Sus obras, que estarán en el Museo Nacional de Artes Visuales hasta el 21 de octubre, recogen desde la política de "tolerancia cero" que implantó el Gobierno de Estados Unidos para combatir la migración hasta una representación de la valla de 8 kilómetros de Ceuta que separa a esta ciudad autónoma española de Marruecos.

"Estoy muy impresionada con todo lo que está pasando en el mundo, con la cantidad de venezolanos que están llegando a nuestro país, que están llegando a todos lados... El sufrimiento tremendo que traen porque tienen que dejar muchas veces sus casas, sus hogares, sus trabajos y, a veces, hasta sus familias", declaró la escultora.

La exposición "Migratium" abre con un texto de Kimelman que reza: "Llegan día tras días arriesgando sus vidas en transportes que, por lo inseguro, pueden hacer fracasar sus intenciones. A veces atraviesan enormes distancias a pie; otras en trenes, camiones o en frágiles embarcaciones, su futuro es incierto; son pasajeros de la incertidumbre".

La creadora explicó que se decantó por exhibir este fragmento para que el público entienda desde el primer momento qué es lo que sienten estas personas cuando dejan sus hogares para ir a otro país con, en muchas ocasiones, solo "una foto de la familia" en sus bolsillos.

En toda la muestra predominan los Barcos y trenes de colores rojizos de los que cuelgan trozos de telas con diversas formas. Una de las obras más distintas es una jaula que representa a un grupo de "niños sentados alrededor de una forma redonda, que puede ser una pelota o el útero materno". Los cuales están "congojados y enjaulados".

Escultura que creó "a los dos días de salir la ley de tolerancia cero en Estados Unidos" para expresar su conmoción ante la noticia.

"La escultura que está al lado, son pedazos de ropa entrelazados con alambras de púa", detalló Kimelman y señaló que esta obra representa "la situación de Ceuta y Melilla (España) y de los inmigrantes que atraviesan y quedan sus ropas en los alambres".

Por último, la exhibición cierra con una gran montaña de sacos de colores claros rotos y manchados.

"Los migrantes yo los represento como hombres-paquete porque son manipulados, maltratados y empujados", apuntilló la experta.

Kimelman destacó que con esta obra pretende mandar un mensaje a las sociedades para ver que se puede hacer "para mejorar esta situación tremenda, esta crisis humanitaria que se está dando en todos los países".

La artista repuntó que en el marco de "Migratium" le gustaría incluir a los más pequeños en esta muestra, razón por la que le quiere impartir talleres de libre expresión plástica para niños.