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Artistas mexicanos regalan arte urbano al mundo

un grupo de artistas encabezado por mexicanos crearon el Festival Mextonia para invadir de arte urbano espacios de Estonia

Por Redacción, 2017-06-28 12:55

México, (Notimex).- Como un regalo de México para Estonia, en el centenario de su constitución como República, un grupo de artistas encabezado por mexicanos crearon el Festival Mextonia para invadir de arte urbano espacios del país báltico; las expectativas fueron superadas y ahora tienen invitaciones para repetir la proeza en Polonia, Grecia y Costa de Marfil.

“Mextonia es el regalo del pueblo de México al de Estonia, no sólo son los murales sino el proceso cultural que iniciamos, creo que en ese tema los mexicanos somos líderes mundiales, y nosotros deseamos empoderar a las generaciones emergentes para que se expresen en las calles a través del arte”, explicó Egdar Sánchez, co-director del Festival Mextonia.

El también fundador del colectivo Nueve Arte Urbano, con sede en Querétaro, destacó que el desempeño durante el Festival (14 al 20 de junio) fue impecable por parte de los artistas mexicanos y de todo el mundo, incluidos los locales.

“Estamos convencidos de que en México existe mucho talento, que somos reconocidos en el extranjero, lo cual conlleva una gran responsabilidad, porque no se trata sólo de ir a gritar nuestro nombre, sino de ser honestos y transparentes con lo que queremos transmitir”, dijo.

Satisfecho con el resultado de la iniciativa creada por Nueve Arte Urbano en colaboración con Sigre Tompel, ciudadana de Estonia, ahora no descarta la idea de llevar esta propuesta a otras latitudes.

“Todo surgió de una historia entre amigos. Sigre Tompel vino de Estonia a México buscando la sabiduría de los indígenas mexicanos, aquí nos conocimos, después yo fui a su país y me enamoré de su cultura, porque tienen algunas similitudes. Un día, preparando un asado estonio con ingredientes mexicanos nació el concepto Mextonia que después se consolidó como un festival”.

Recordó que para conmemorar el primer centenario de Estonia como república, el gobierno de ese país creó la Comisión Estonia 100, una organización que recibe regalos oficiales de diversos países, “esta fue nuestra oportunidad para que México le otorgara un hermoso regalo al pueblo de Estonia, un regalo de mexicanos para el mundo”, señaló Sánchez.

La idea central, dijo, era crear obras de arte urbano que tuvieran una profunda relación con las raíces culturales de Estonia, y para lograrlo realizaron una exhaustiva investigación, “tuvimos 11 meses de preparación, planeación y negociaciones, además de los 10 días de ejecución, a fin de que todo estuviera listo para el Festival”.

Para la realizar la investigación, Edgar viajó a Estonia en tres ocasiones para profundizar sobre la cultura de ese país y con ayuda de antropólogos y sociólogos creó el “Manifiesto de Mextonia” o “Manifiesto Transgrafitero”, inspirado en el que creó David Alfaro Siqueiros en 1933.

En dicho manifiesto se incluyen 13 símbolos clave de la cultura de Estonia, en los cuales se basa la línea curatorial de los murales que se realizaron, “el gobierno de Estonia nombró a una académica para aprobar nuestro documento, y además de aceptarlo agregó otros seis símbolos para que sirvieran de inspiración a los artistas”.

De esta manera, aseguró, Mextonia fue la suma de voluntades de un grupo de artistas que donaron su talento, tiempo y creatividad para hacer posible esta iniciativa. “Fue un festival extenuante pero exitoso, lleno de amor y satisfacciones, que al final es con lo que nos quedamos”, señaló.

Subrayó que esta proeza fue posible gracias al trabajo de un total de 72 personas, los nueve integrantes del colectivo queretano Nueve Arte Urbano, 16 artistas mexicanos, 36 de Estonia y ocho más de otros países, sumado a la colaboración de patrocinadores tanto de México como Estonia.

Fueron pintados seis mil metros cuadrados en diversos espacios emblemáticos como el Muro del Puerto, el cual mide dos mil metros, así como edificios de la ciudad de Tallin, una ardua tarea, sin embargo, lo que Edgar Sánchez destacó fue la participación de sus anfitriones.

“Tuvimos el apoyo incondicional de los dueños de las casas, personas que nos regalaba playeras, comida, que organizaban multitudinarias sesiones de fotografías. Creo que es uno de los principales logros del Festival Mextonia, porque propicia un cambio de cómo se ve a los artistas urbanos de esa ciudad, incluso uno de ellos aseguró que esto ayudará a ‘discriminalizar sus nombres’”, apuntó.

En ese sentido, Sánchez confió en que en un futuro no muy lejano se reconozca la creatividad, el arte y las ideas de las nuevas generaciones que, a su vez, puedan convivir con las tradiciones de la ciudad.

Finalmente, el director de Mextonia señaló que el acuerdo con autoridades de Estonia es que las obras plasmadas permanezcan al menos tres años, pues se trata de un arte efímero, sin embargo, el objetivo es que después artistas locales e invitados internacionales continúen pintando nuevas expresiones, para que el proceso continúe.

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Amado Nervo, pilar del Modernismo, a un siglo de su muerte

Sus obras siguientes fueron: “Elevación” (1916), “El estanque de los lotos” (1917) y “Plenitud” (1918). Un año después, el 24 de mayo de 1919, Amado Nervo falleció a los 49 años en Montevideo, Uruguay; su cadáver fue trasladado a México, donde se le rindió un homenaje.

Por Redacción, 2018-05-24 11:27

México, Notimex.-El nombre del connotado poeta y escritor Amado Nervo, quien falleció hace 99 años, es evocado a través de un Festival Cultural que lleva su nombre y se realiza en Nayarit, la tierra natal del autor de “Serenidad”, “Elevación” y “La hermana agua”, entre otras.

Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz, mejor conocido como Amado Nervo, nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, Nayarit. En 1884 asistió a un colegio en Jacona, Michoacán, y después al Seminario Conciliar de Zamora, donde permaneció cinco años, cita su biografía publicada en el portal de Internet “amadonervo.net”.

De acuerdo con sus biógrafos, la familia del poeta era de clase media y tuvo que enfrentar problemas económicos que lo obligaron a dejar sus estudios eclesiásticos, aunque también se considera que sus inclinaciones literarias influenciaron en esta decisión.

Tiempo después se trasladó a la capital del país, donde radicó y comenzó a trabajar en pequeños negocios, al tiempo que se relacionó con personajes del periodismo y las letras. Posteriormente, el poeta comenzó a colaborar en varios periódicos que publicaron sus poemas, cuentos, crónicas, semblanzas y críticas de libros y teatro.

En esta etapa de su vida, el diario “El Imparcial” lo envió a París, Francia, para cubrir la Exposición Universal de fin de Siglo y prolongó su estancia por Europa dos años, en los que entabló una gran amistad con personajes como Rubén Darío (1867-1916) y otros escritores del llamado Modernismo. A partir de ese momento, su obra se vio innegablemente influenciada por Darío, además de dejarse llevar por sus intuiciones y raíces religiosas de la juventud, que inspiraron las publicaciones “Perlas Negras” (1869) y “Místicas” (1898).

El nombre del bardo empezó a hacer ruido en 1895, con la publicación de su primer libro, “El Bachiller”, una novela corta, que de acuerdo a lo que el propio Nervo escribió en una de sus biografías “por lo audaz e imprevisto de su forma, y especialmente por su desenlace, ocasionó en América tal escándalo”, que propició que fuera conocido. A partir del 24 de octubre de 1897, “El mundo” lanzó un suplemento humorístico titulado “El Mundo Cómico”, cuya dirección estuvo a cargo de Nervo.

Desde el 2 de enero de 1898, este suplemento se separó del diario, para ser una publicación independiente que cambió su nombre a “El Cómico”. El poeta optó por seguir los principios y la filosofía del “Parnaso”, grupo que intentó reaccionar contra la poesía utilitaria y declamatoria que se encontraba en boga en aquel periodo, así como contra el romanticismo lírico.

En 1901 conoció, en París, a Ana Cecilia Luisa Dailliez, quien fue el amor de su vida y con quien vivió hasta la muerte de ella, acaecida en 1912. El sitio web “biografiasyvidas.com” señala que la muerte de Ana fue un golpe muy doloroso en la vida de Nervo, del cual se valió para escribir los versos “La amada inmóvil”, obra que vio la luz hasta después de la muerte del autor. El siguiente periodo escribió la obra “Poemas” (1901), a la que le siguieron “El Éxodo y las flores del camino”, “Hermana agua” y “Lira heroica”.

“Los jardines interiores ” cerró este ciclo en el que Nervo mostró un estilo depurado a la hora de escribir, acompañado de una gran preocupación por perfeccionar la forma de la estrofa y de la escritura. A su regreso a México, luego de años de cultivar su pasión por las letras, siguió colaborando para diferentes periódicos y publicó algunos libros, además de desempeñarse como profesor de español, historia y literatura en la Escuela Nacional Preparatoria.

En 1906 fungió como diplomático mexicano en Argentina y Uruguay, con lo que inició su carrera política, que concluyó cuando fue designado secretario segundo de la Legación de México en España. En 1918 recibió el cargo de Ministro Plenipotenciario de Argentina y Uruguay, y conoció al notable escritor y periodista Juan Zorrilla San Martín (1855-1931), quien influyó de manera decisiva en el acercamiento que Nervo tuvo con la iglesia católica en los últimos días de su vida.

Sus obras siguientes fueron: “Elevación” (1916), “El estanque de los lotos” (1917) y “Plenitud” (1918). Un año después, el 24 de mayo de 1919, Amado Nervo falleció a los 49 años en Montevideo, Uruguay; su cadáver fue trasladado a México, donde se le rindió un homenaje sin precedente. Posteriormente, fue sepultado en la Rotonda de las Personas Ilustres.

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Gabriel Vargas, célebre historietista mexicano, falleció hace 8 años

Gabriel Vargas Bernal nació en Tulancingo, Hidalgo, el 5 de febrero de 1915, publicó más de tres mil capítulos desde 1948, cuando apareció por primera ocasión su célebre publicación “La familia Burrón”.

Por Redacción, 2018-05-24 11:14

México, Notimex.-Considerado entre los cuatro mejores sociólogos contemporáneos del mundo, por retratar la sociedad mexicana a través de su historieta “La familia Burrón” (1948-2009), el mexicano Gabriel Vargas fue un caricaturista con obra prolífica.

Gabriel Vargas Bernal nació en Tulancingo, Hidalgo, el 5 de febrero de 1915, publicó más de tres mil capítulos desde 1948, cuando apareció por primera ocasión su célebre publicación “La familia Burrón”. En su juventud creó una historieta llamada los “Súper locos”, donde nacieron los personajes “Jilemón Metralla” y “Bomba”; luego, en 1948, aceptó el reto de un amigo de dar vida a una revista, con una mujer como personaje central.

Fue así como apareció en las páginas de la revista “Pepín” la historieta “El Señor Burrón o vida de Perro”, primera de una serie que le daría fama y popularidad, cuyos personajes eran la exniña rica “Doña Borola Tacuche”, su esposo, el peluquero “Regino Burrón”, entre otros. El portal “tebeosfera.com” reporta que tal fue su popularidad, que en 1952 comenzó a publicarse bajo su propio título, en la revista “La Familia Burrón”, cuaderno de 34 páginas a todo color.

La obra en su conjunto retrataba la sociedad mexicana de su tiempo, la vida de la vecindad en la gran urbe y la lucha de los pobres por salir adelante. Vargas recreó en sus personajes a los tipos mexicanos rurales o urbanos típicos campesinos, caciques, funcionarios, rateros, niños, etcétera, para, después, incorporar personajes con intereses nuevos; por ejemplo, “Borola” se convirtió en defensora de los derechos de las mujeres.

Para sus historietas, Gabriel Vargas usaba un florido lenguaje popular que no dio cobijo a groserías, algo de lo que su autor se jactaba; entre las expresiones populares que se acuñaron en sus trazos se encuentran: “A mover el bigote”, “Está de rechupete”, “Está bien chipocludo”. Además de realizar una crítica social, en estas historietas también fueron invitados personajes fantásticos: extraterrestres, animales parlantes, brujas, demonios y hasta vampiros.

En 1978, el humorista gráfico fundó su propia editorial y continuó publicando su serie, en la cual siguió trabajando, hasta que en agosto 2009 publicó su último episodio, el número 1,616. Según Rafael Barajas (El Fisgón): “Si se cuentan los capítulos aparecidos en las dos ediciones, la primera a partir de los años 40 y la segunda en los años 70, hay más de tres mil historias de la familia Burrón”, cita extraída del sitio “ciudadanía-express.com”.

En 1983, obtuvo el Premio Nacional de Periodismo de México en caricatura por su trabajo realizado en Editorial Panamericana, en 2003 recibió el Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares. En 2007, fue premiado con un reconocimiento por parte del gobierno de la Ciudad de México como “Ciudadano Distinguido”; dos años después, en 2009, recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Hidalgo, su estado natal.

Lamentablemente, el 25 de mayo de 2010, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), informó que Gabriel Vargas Bernal falleció en su casa, en el centro de la capital.

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Novelista Fred Vargas recibe premio Princesa de las Letras 2018

“Su escritura combina la intriga, la acción y la reflexión con un ritmo que recuerda la musicalidad característica de la buena prosa en francés”, señaló el fallo.

Por Redacción, 2018-05-24 10:16

México.-Renovadora de la novela policial, la escritora francesa Fred Vargas fue galardonada este jueves en España con el premio Princesa de Asturias de las Letras, por una obra que aúna “la intriga, la acción y la reflexión”.

“En su obra narrativa destaca la originalidad de sus tramas, la ironía con la que describe a sus personajes, la profunda carga cultural y la desbordante imaginación, que abre al lector horizontes literarios inéditos”, anunció el presidente del jurado, el presidente de la Real Academia Española (RAE) Darío Villanueva, en Oviedo.

“Su escritura combina la intriga, la acción y la reflexión con un ritmo que recuerda la musicalidad característica de la buena prosa en francés”, señaló el fallo, que ensalzó a Vargas por lograr “la revitalización de un género, la novela de intriga, (…) hasta componer una obra de proyección universal”.

Nacida en París en junio de 1957 como Frédérique Audoin-Rouzeau, esta arqueozoóloga y medievalista francesa que adoptó el seudónimo de Fred Vargas es conocida también por haber sido una de las personalidades que defendieron a ultranza al exmilitante italiano de ultraizquierda Cesare Battisti.

Battisti fue condenado a cadena perpetua en Italia por cuatro homicidios perpetrados en la década de 1970, pero negando los hechos, escapó y pasó unos 30 años fugitivo entre México y Francia, donde desarrolló una exitosa carrera como escritor de novelas policiales.

Vargas y otros intelectuales se opusieron a una extradición de Battisti de Francia a Italia a la que era proclive el entonces presidente Jacques Chirac. Finalmente el escritor escapó con identidad falsa en 2004 a Brasil, donde fue detenido el año pasado por presunta evasión de divisas y lavado de dinero.

La escritora francesa, que ha conocido el mayor éxito por su serie de libros protagonizada por el comisario Jean-Baptiste Adamsberg, publicó su primera novela policíaca “Les Jeux de l’amour et de la mort” en la década de 1980, combinando la escritura con su trabajo arqueológico.

Desde entonces, esta escritora que asumió su seudónimo en homenaje a María Vargas, el personaje de Ava Gardner en la película “La condesa descalza” (1954), ha editado numerosas novelas, muchas de ellas adaptadas al cine y la televisión y que le han merecido varios premios.

El premio Princesa de Asturias de las Letras fue adjudicado en 2017 al polaco Adam Zagajewski, uno de los más populares poetas contemporáneos de su país.

Este galardón ha reconocido en el pasado a escritores como Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, Carlos Fuentes, Álvaro Mutis, Paul Auster o el recién fallecido Philip Roth.

El premio de las Letras es el quinto de los ocho que cada año, desde 1981, concede la fundación, y que son considerados los Nobel del mundo iberoamericano.

Dotados con 56 mil dólares y una escultura creada por Joan Miró, distinguen a personas o instituciones relevantes en diversos ámbitos.

En esta edición, se adjudicaron ya galardones al cineasta estadounidense Martin Scorsese en Artes, la periodista mexicana Alma Guillermoprieto en Comunicación y Humanidades, la keniana Amref Health Africa en Cooperación Internacional y los alpinistas italiano Reinhold Messner y polaco Krzysztof Wielicki en Deportes.

Los premios se entregan en octubre en una ceremonia en Oviedo, sede de la Fundación Princesa de Asturias, que toma su nombre del título de la heredera al trono de España, la princesa Leonor.