Cuernavaca vive una escalada de violencia desde el domingo pasado, cuando fue asesinado el excandidato a la alcaldía de Ayala, Juan Manuel Mederos, en un bar que está en la carretera Cuautla-Jojutla.

Mederos fue acribillado por un hombre que se le acercó con reclamos en el establecimiento cercano a la colonia Olintepec, en el municipio de Ayala. Los reportes policiacos indican que la discusión subió de tono y entonces el agresor le disparó en varias ocasiones.

No habían pasado 12 horas cuando el lunes, alrededor de las 8:00 de la mañana, un empleado de la Dirección de Licencias del Ayuntamiento de Cuernavaca, Daniel Elías Lerma, de 28 años, fue asesinado a disparos afuera de su casa por un hombre que lo habría estado vigilando.

Más tarde, fue asesinado Silvio González Ávila, de 45 años. El homicidio ocurrió en la calle Lázaro Cárdenas de la colonia Antonio Barona, de Cuernavaca. Según testigos, González viajaba en una camioneta Toyota y era perseguido por sus agresores a bordo de una motocicleta.

Silvio González paró el vehículo y bajó lo más rápido que pudo pero los agresores le dieron alcance y le dispararon en la cabeza. En la camioneta se quedó su madre, que viajaba en el asiento del copiloto.

Mientras que diarios locales de aquel estado, publican que el regidor de Jiutepec del Partido Humanista Orlando Gorostieta Rabadán, acusado el pasado sábado de balear a tres personas —entre ellas una niña de 11 años— fue dejado en libertad al término del plazo constitucional porque el arma que el portaba no corresponde a las balas que fueron halladas en el lugar.

Los diarios indican que aún así, el caso será atraído por el Procuraría General de la República luego que el alcalde portaba una pistola calibre 380, de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.