México.- Los dos asesinos de Mariana, la joven universitaria de 22 años de edad, la engañaron la noche del 9 de mayo cuando le dijeron que la llevarían a su casa.

Daniel Méndez, primo de la víctima, contó que versiones de testigos señalaron que Mariana conoció a sus dos asesinos la noche del 9 de mayo en un bar de la Avenida Universidad, ubicada en el norte de Cuernavaca.

Poco después de las 21:30 horas los dos presuntos asesinos, L.A.B.B, de 17 años de edad, y  Enrique “N”, de 18, le dijeron que la llevarían a su casa, pero no fue así.

“Ocurrió que estaba ese día en el lugar, ya después de tales horas de la noche, las 9, 9 y media de la noche ya no respondió el celular; la información que tengo es que estos tipos se llevaron a mi prima del bar diciéndole que la iban a llevar a su domicilio, lo cual no ocurrió, se la llevaron a otro lugar y ahí fue donde ya no cuadró y la familia, la madre de Mariana, trató de contactarla, pero la primera llamada entró, la segunda llamada ya habían apagado el celular, entonces con versiones de personas que dieron testimonio, que es anonimato nos revelan cómo sucedieron las cosas”, dijo Méndez a través de un video que compartió.

Fue en la Autopista del Sol, poco antes de llegar al Centro de Convenciones Morelos, los dos sujetos asesinaron a golpes a Mariana.

“Se fue con ellos, fueron indicando que iban hacia Taxco, pero no sabían a dónde, que es lo que habían hecho, ya hasta después se sabe que estaban en el carro y ahí, por exactamente casi llegando al World Trade Center de Xochitepec, ahí es donde se encuentra el cuerpo de mi prima abandonado, sin ropa y tirada boca abajo.

“Le arrebataron la vida con una brutalidad que solo los cobardes lo hacen porque una mujer es indefensa ante dos hombres, entonces sí es doloroso saber cómo sufrió, como la trataron, todo lo que tenían, todo lo que pasó en ese momento”, dijo.

De acuerdo con Daniel Méndez, Mariana murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico.

“Provocándole una golpiza, varios golpes en la cabeza, terminaron con su vida por una hemorragia cerebral por traumatismo craneoencefálico severo.

“Fue muy doloroso para la familia, de hecho muchos de mis familiares no vieron las imágenes, yo sí tuve acceso a las imágenes y te quedas con el coraje que no puedes soportar, por eso queremos que se haga justicia, porque no queremos que estas personas estén en la calle y que no deseo que a nadie más le pase porque sí es una pérdida muy dolorosa”.