Este sábado se realizaron los examenes de admisión correspondientes al Ciclo Escolar 2015-2016 para los aspirantes en realizar estudios de Técnico Superior Universitario y Licenciaturas, en todas las unidades académicas de la Universidad Autónoma de Guerrero.

A través de un sondeo realizado en diversas unidades de Acapulco, se constató que la mayoría de los padres se sienten confiados en que las buenas calificaciones promedio de sus hijos se verán reflejadas en el ingreso a las unidades académicas universitarias.

Amalio Hernández, señaló que su hijo tiene más opciones adecuadas a sus intereses en caso de que no logre ingresar, pero aseguró que no serán necesarias pues “tiene promedio de 9.5, y no creo que se quede fuera”.

Además, sugirió al “maldito gobierno” que ofrezca más alternativas para que los jóvenes no se queden sin estudiar pues, señala, el desinterés en el ámbito escolar perjudica a la sociedad.

Por su parte, la señora Isabel Cruz admitió que tiene más alternativas para su hijo si no queda en Enfermería, pero se mostró confiada en que el joven ingresará sin problemas.

“No creo que me lo rechacen, mi hijo tiene promedio de 9.7”, reiteró.

Asimismo, la señora Pantalonia Reyes dijo “tener fe” en que su hija logre ingresar a la escuela de Contaduría ya que, dice, cuenta con un promedio de 9, “si no tendrá que esperar hasta el otro año”.

También Martha Calletano Venacio dijo que tiene fe en que su hija logre ingresar a Contaduría, pues no sólo es su ilusión sino que mantiene un promedio de 9.8.

Dijo que de no lograr el ingreso se sentirá “muy decepcionada” pero aseguró que buscaría otras opciones. “Pero no me manifestaría”, señaló.

Por otro lado, Cristina Benardino, cuya hija ostenta un 9.3 de promedio, aseguró que existe tráfico de influencias y favoritismos, sumado a que son pocos los espacios disponibles.

Por ello, dijo, es lamentable que se ocupen espacios que podrían mantener quienes si se preparan y esfuerzan.

No obstante, Liza Castillo Fuentes, cuya hija busca estudiar Medicina aseguró que no tiene alternativa, “ella no quiere estudiar otra carrera”.

“Pensamos ir a la (escuela) militar, pero decidimos que no, porque allá golpean a los muchachos y los tratan mal”, agregó.

Según ella, su hija tiene muchas posibilidades gracias al 9.7 que mantiene como promedio.

“Pienso que le ayudará a estar aquí, y si no se queda haremos lo posible por que se quede. Si nos tenemos que manifestar, lo haremos”, conluyó.