#Opinión política

Astudillo, el desencajado rostro del poder

Por Carlos Álvarez Acevedo, 2016-03-30 12:59

No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se alcance. Han pasado más de cinco meses desde que Héctor Astudillo Flores asumió el poder en Guerrero y es la hora en que no ha podido cumplir su utópica predicción electoral de traer a la entidad el “orden” y “la paz”.

En esta democracia tan imperfecta, los que eligieron a Astudillo se han de haber ido de bruces al ver al personaje originario de Chilpancingo convertido en un gobernante tan pequeño, tan diminuto y tan impotente ante los problemas que aquejan al estado que dice gobernar, pero que de facto gobierna el crimen organizado.

Es momento de buscar un nuevo eslogan gubernamental que diga algo así como: “me equivoqué, no pude”, o “lo siento, les mentí”. Somos seres humanos, fallamos y eso nos justifica para estar expuestos a los errores. Pero no podemos fallar tanto cuando es una obligación entregar buenas cuentas a más de tres millones de habitantes.

Astudillo se dijo preparado, se dijo con experiencia política y gubernamental. Fue alcalde de la capital, fue legislador local, federal en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, y fue funcionario público en el gabinete estatal. Pero al parecer esto no ha sido suficiente.

En los hechos, el estado está sumido en la misma ineficacia burocrática del pasado, sí, de ese tiempo en el que gobernaba también el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Sólo hay que ver los personajes sentados en, y a alrededor del trono: son los mismos de antes de la fallida alternancia política.

Tal como lo señalé en octubre pasado, cuando inició la actual administración sexenal: el gobernador pensó que su buena relación partidista y amistosa con el gobierno federal le traería buenas cuentas. Pero no fue así. Peña Nieto y su gabinete de seguridad han lanzado más de una docena de operativos para “reforzar” la seguridad en el estado y ninguno ha funcionado.

Programas de reactivación económica vienen y van, y el estado sigue sumido en la más profunda de las condiciones de pobreza en cada una de sus regiones, de las que ni siquiera Acapulco se puede exceptuar. La otrora “mina de oro” que subsidiaba al resto de la entidad, es ahora la ciudad con más precariedad alimentaria del país.

Guerrero tiene además una clase empresarial enojada con el mandatario estatal, por no haber cumplido su promesa de acabar con las extorsiones, cobro de cuotas o derecho de piso, que los tienen ahorcados hasta el punto de cerrar sus negocios y largarse del estado para no visualizarse muertos, con un tiro de gracia en la cabeza.

El estado de Guerrero tiene una población desorganizada e inactiva, porque si fuera lo contrario, ya hubieran surgido desde hace mucho los grupos paramilitares, las autodefensas urbanas, conformadas por el sector de profesionistas o empresarios que defendieran sus legítimos intereses y bienes, que tanto han trabajado para obtener a lo largo de sus vidas productivas.

Allá en la sierra, allá en las montañas, es donde los pobres, los campesinos, los humildes nos dan las lecciones que como sociedad no queremos aprender. Allá están Nestora Salgado y compañía, luchando armados para que los criminales no les arrebaten sus vidas, su futuro.

Allá están los guerrilleros, haciendo el trabajo que el gobierno estatal y federal no pueden, ni parecen querer hacer. Sin embargo, el pago que obtienen estos héroes anónimos, de los gobernantes insensibles y mafiosos, es encarcelarlos, inventándoles crímenes que no cometieron, haciéndolos presos políticos, orillándolos al cansancio o al olvido, a la desesperanza.

Pero no, hoy estos movimientos están más vivos que nunca. Están los rostros de sus líderes, más viejos y sinceros, pero con más ánimo de seguir luchando.

Uno voltea y ve el rostro de Astudillo, una cara larga, desencajada, y unos ojos llorosos que si pudieran hablar gritarían desesperados que ya no pueden más, que quieren tirar la toalla y darse por vencidos.

Pero el poder es el poder, y es como un imán que jala hacia un hoyo negro abismal que nos consume. Astudillo ya está inmerso en esta vorágine y no habrá nadie que lo salve del juicio de la historia: el peor gobernante que ha tenido Guerrero… más que Aguirre, más que Ortega, más que cualquiera. Eso no es poca cosa.

#Opinión política

Veracruz se cae a pedazos; Cuitláhuac, gobernador inepto

Mientras el crimen y la inseguridad dominan la entidad, el frívolo gobernador anuncia una intensiva cartelera de espectáculos para este año.

Por Lucía Deblock, 2019-04-10 14:33

OPINIÓN


México.- Veracruz tiene todo para ser granero del país, fuente principal de energía y agua, punto de referencia del turismo de montaña, de playa y de aventura; cita obligada de la Historia de México; referente cultural y gastronómico. Podría alzarse como el principal productor de carne y de silvicultura. A lo largo de sus extenso litoral se podría capturar más de la mitad de la producción pesquera. Cuenta con 22 plantas petroquímicas, tres de los principales puertos comerciales y las principales reservas petroleras del país. Pero no, Veracruz es, sobre todo, un referente de corrupción e impunidad.

El 22 de abril se conmemoran los 500 años de la fundación del primer ayuntamiento de América. La ciudad de Veracruz está lista para la celebración mientras el estado se cae, literalmente, a pedazos. En efecto, Veracruz también es surrealista: en medio de una profunda crisis política, social y de seguridad, se encuentran motivos para festejar.

Cuitláhuac García se ha desgastado en sus cuatro meses de gobierno como cuchillo de carnicero. Sus palabras son su único arsenal político, pero también las ha desgastado en una reiterada enunciación de los males que abruman al estado y que, por lo regular, no van acompañadas de acciones de gobierno para palear el mal. Males que conocía de antemano y que pretende combatir nombrando a personajes de funestos antecedentes -unos acusados de corrupción, otros de colusión con el crimen organizado- como líderes de sector en la lucha anticorrupción.

En Veracruz se comenten uno de cada tres secuestros. La  feminicidios crecieron 149% y el abuso sexual 155%. La postura del gobierno frente a los protocolos que exigen las alertas de género navegan entre la simulación y la omisión. Las fosas clandestinas siguen apareciendo, aún mayores que Santa Fe. Es el estado el principal enemigo de los colectivos que tratan de abatir la violencia feminicida, los casos de desaparecidos, los abusos sexuales, los secuestros.

Mientras el crimen organizado corretea a sus anchas por todo el estado y a su paso incendia camiones y balacea comandancias en un claro desafío al gobierno, el señor García dice que los resultados en seguridad se verán hasta dentro de dos años. Precisó que, aunque ya se integró a los municipios de Xalapa y Coatzacoalcos al Plan de Seguridad Nacional del gobierno federal, una vez que se encuentre en marcha la Guardia Nacional será la encargada de apoyar en la seguridad de la entidad en tanto que se logra tener una policía estatal confiable. Mientras tanto, considera que administrar con tacto el discurso político lo mantendrá a salvo. Pero…

La primera batalla que ya figura entre las derrotas políticas de Cuitláhuac García fue la de intentar destituir al Fiscal General del Estado, Jorge Winckler -conocido por ser abogado personal del exgobernador Miguel Ángel Yunes y estar ligado a denuncias por malas prácticas,  liberación de presuntos criminales, creación de chivos expiatorios, participación en probables actos de corrupción y violaciones en protocolos de identificación de cadáveres, entre otros-. En términos de relaciones públicas tampoco logró capitalizar el hecho de tener los reflectores al celebrarse el primer juicio político promovido contra un fiscal en el país. Por el contrario, la áspera relación entre ambos acusa con provocar problemas en la coordinación que el aparato de gobierno necesita para lidiar con los serios problemas que aquejan al estado.

El último fraude en el estado se reporta por mil 100 millones de pesos invertidos en cámaras de vigilancia que no funcionan; éstas fueron instaladas en el sistema de videovigilancia a lo largo y ancho de 21 mil kms del estado. La querella señala como responsables al ex gobernador Miguel Ángel Yunes, al Secretario de Seguridad Pública Jaime Téllez Marie y a la empresa.

Sin embargo, el gobernador dio a conocer que para este año se promoverá de manera intensiva la cartelera cultural, que representa un pilar para el estado en materia de turismo, de manera que, además de los recién celebrados Cumbre Tajín y el polémico Carnaval -por eso de los fraudes denunciados en la elección a la reina-, en abril se festejarán los 500 años del Puerto de Veracruz; en mayo tendrá lugar el Festival de Salsa, y en junio celebrarán un magno evento en la Costa Esmeralda. Asimismo, adelantó que a partir del 2020 se incluirá un evento más, la Cumbre Olmeca.

 

 

#Opinión política

AMLO, dos pasos adelante de las bravuconadas de Trump

López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas.

Por Lucía Deblock, 2019-04-01 20:31

OPINIÓN


México.- La discreta reunión que sostuvieron el pasado martes 19 de marzo el yerno de Donald Trump, Jared Kushner y AMLO, en casa de amigos comunes, que resultaron ser altos ejecutivos de Televisa y también parte de su Consejo Asesor Empresarial, no sólo dio mucho de qué hablar entre los comentaristas de noticias, sino que hoy se antoja como una reunión en la que AMLO fue avisado sobre una estrategia que hoy podemos leer en tuiter.

Se mencionó, en primera instancia, que el tema central habría sido T-MEC y migración y, por supuesto, el destino de los 10 mil millones de pesos que el gobierno de Trump pretende invertir en el sureste de México y en la parte alta de Centroamérica. Destaca que la mitad de esa cantidad sería invertida en el sureste de nuestro país, zona que recibiría, además, gran parte de la inversión del Gobierno de México en el plan de desarrollo integral para la región. En su conferencia matutina respondió a los cuestionamientos directos diciendo que vendrían más reuniones como esa y que el objetivo final será el desarrollo de la zona sur y atender las causas estructurales de la migración.

Nadie debería dudar que las amenazas de Trump se deben, en gran medida, al discurso electoral rumbo al 2020; un discurso que debe sostener frente a un electorado desencantado, que no ha visto cumplidas las principales promesas de la campaña anterior, sobre todo en lo que respecta al muro. Y por otro lado, debe evitar a toda costa las notas periodísticas donde aparezcan niños y mujeres encerrados en jaulas en los centros de detención, que lo han hecho ver ante la opinión internacional como un presidente intransigente y carente de sensibilidad ante los temas humanitarios y que a pesar de su inmenso poder, está perdiendo la guerra en su frontera, contra los migrantes.

La falta de recursos para la construcción del muro en la frontera entre México y Estados Unidos, la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, con varios curules ocupados por representantes de grupos minoritarios -hispanos, homosexuales e indígenas- largamente maltratados por Trump, se han sumado a la pesadilla que éste enfrenta en el terreno doméstico, además de los reveses legales que le han impedido imponer su política restrictiva en temas migratorios, un asunto sin duda relevante para sus votantes. Recordemos que no es la primera vez que Trump hace este tipo de amenazas sobre cerrar la frontera, pero sí es la primera vez que le pone fecha.

El peso apenas ha resentido las amenazas tuiteras. AMLO tiene bien tomada la temperatura, tal vez porque sabe que el cierre de la frontera está más cerca del discurso por la reelección, que a una acción concreta que pueda llevarse a cabo sin consecuencias catastróficas, por una lado, para la campaña electoral de Trump y, por la otra, para la economía de ambos países. Según Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, México es el primer destino de las exportaciones de cuatro estados americanos de la franja fronteriza: Texas, California, Arizona y Nuevo México, que en su conjunto representan el 25 por ciento del PIB norteamericano. Por otro lado, más de 5 millones de empleos en E.U dependen de mexicanos que atraviesan diariamente la frontera.

Lo que es un hecho es que el aparato de gobierno de México está más activo que nunca. En días pasados, una delegación mexicana de altos funcionarios partió hacia el vecino país del norte para abordar el proceso de ratificación del T-MEC; la secretaria de Gobernación se reunió recientemente en Miami con su homóloga estadounidense para tratar temas sensibles relacionados a las mejores maneras de atajar la crisis migratoria desde la fuente de origen.

La mano alzada de los asistentes al acto protocolario en Poza Rica, a la que AMLO se refiere como su “Think tank”, resulta una forma socarrona de explicar a quienes, en tono casi sepulcral, intentan desentrañar lo que consideran sus más crípticos mensajes, pero para quien lo quiera ver, López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas, pues él ha decidido defender la soberanía y la dignidad de México a través de relaciones basadas en el respeto, de las distancias cortas -cenas, llamadas y reuniones- y mediante las acciones concretas de su gobierno.

Al parecer, todo el tema podría zanjarse con el bloqueo de la Caravana Madre y el gobierno mexicano está trabajando en este sentido. Sin embargo, todo hace suponer que las bravatas de Trump forman parte de una estrategia electoral que le fue revelada a AMLO en una cena, hace varios días, por amigos en común.

#Opinión política

El aborto, entre el eufemismo y la apología

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas.

Por Lucía Deblock, 2019-03-24 09:37

México.- Nadie en su sano juicio se atrevería a contradecir que las mujeres mexicanas tienen derecho al bienestar, la salud y la justicia. Sin embargo, cuando se habla del aborto, de inmediato se sobreentiende la connotación negativa que ha venido adquiriendo el tema y, lo que en un principio parecía irrefutable y claro -como los derechos de la mujer-, empieza a tomar un cariz pernicioso.

Para empezar, tenemos que decir que en México el aborto es considerado un delito tanto en el código federal, como en los estatales. La violación es considerada, en todo el país,  como la única causal legal para interrumpir el embarazo, sin embargo, en estados como San Luis Potosí y Tabasco se requiere de un “comprobación de actos” sobre la violación. Solo en la CDMX es legal practicarse un aborto hasta las 12 semanas de embarazo, sin importar la causa.

La gente por lo regular no reflexiona sobre el lenguaje, sin embargo, en este tema, los que se oponen al aborto se autodenominan como “Pro-vida” (en inglés pro-life; es la posición ética y política que afirma la defensa del derecho humano a la vida, sean cuales sean las circunstancias, sostenida por diversas personas, asociaciones y corrientes de pensamiento. Argumentan que la vida comienza en el momento de la fecundación, de modo que el cigoto, el embrión y el feto se consideran vidas humanas. Por esta razón, se suelen oponer a prácticas como la eutanasia, la clonación humana, las investigaciones con células madre embrionarias (no con las adultas) y, particularmente, el aborto inducido); excluyendo -de facto- y categorizando -nocivamente- al otro. Esta retórica que no sólo describe un hecho, sino que, propositivamente y de forma simultánea, lo califica de acuerdo a sus intereses, ha sido empleada sistemáticamente para entorpecer la comunicación y manipular las controversias, incluso antes de entrar a debate.

Este lenguaje perverso, conformado por una argamasa extraña entre el eufemismo y la apología, ha sido usado con mucho éxito por quienes se refieren a “daños colaterales”, cuando hablan de bajas de civiles inocentes en una guerra, o para hablar la eutanasia prefieren usar “muerte digna”. Y se va refinando a medida que se quiere alejar más de su significado original: contrariedad étnica, terrorismo implantado, grupos separatistas periféricos y guerra preventiva son algunos ejemplos de cómo el lenguaje se pervierte para transformar conceptos en favor de ciertos intereses. ¿Alguien me puede explicar qué es una “Guerra preventiva”?

Así, previo a cualquier discusión de fondo sobre el aborto, el lenguaje empleado a partir de los años 80´s ya había establecido que una parte está a favor de la vida y la otra no. Para contrarrestar este desequilibrio retórico, aunque con resultados menos eficaces, también se ha creado un término: “Pro-elección” (en inflés, pro-choice; utilizado a partir de 1975, es la posición política y ética de que la mujer debe tener control o soberanía sobre su fertilidad y embarazo, incluyendo los derechos reproductivos, que incluyen el derecho a la educación sexual, el acceso al   aborto electivo (realizado por profesionales y en el marco legal), a la anticoncepción, a los tratamientos de fertilidad y a la protección legal contra abortos forzados).

Es probable que muchos lectores ya tengan una postura sobre el aborto incluso antes de leer este artículo, pero de  tener una posición personal a entrar de lleno a la discusión pública hay una gran diferencia. Primero, deberíamos tener presente el lenguaje: los conceptos de “mujer”, “madre”, “feto” o “persona”, no son categorías universales ni transparentes, sino que, por el contrario, responden al discurso jurídico. Así, cada uno de nosotros debe documentarse sobre su significado para no ser víctima de alegatos restrictivos que asumen sinónimos subjetivos e imprimen cierta carga moral al discurso o, peor aún, caer en la tentación de justificar nuestra posición con casos atípicos y dramáticos, fuera de contexto.

En México la discusión pública sobre el aborto se ha ido postergando; sin más, hace unos días, durante su conferencia matutina, AMLO pidió que se respetara su silencio al respecto; incluso, los esfuerzos de la bancada de Morena en la cámara de diputados que se manifestó por depenalizarlo antes de la toma de protesta de López Obrador, no lo consiguieron. Sin embargo, es un tema público que late al ritmo de su urgencia. Por eso, todos los mexicanos debemos comprender que para abordarlo se requiere preparación previa, amplitud de pensamiento, equilibrio y reflexión.

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas. Hay dos formas de entender el lenguaje: al servicio de la realidad, para describir lo que sucede y al servicio de una perspectiva ideológica, para influir en la conducta del otro.

¿Has intentado montar tu postura sobre el aborto en el lenguaje con el que se discute el tema a nivel internacional?